El pasado fin de semana del 11, 12 y 13 de septiembre, el Paseo de la Ribera, sobre la Ruta Nacional 188, volvió a convertirse en el escenario de una verdadera fiesta fierrera: la 12.ª edición del Rojas Hot Rod. Llegar a la duodécima edición no es solamente alcanzar un nuevo aniversario. Es celebrar doce años de trabajo, pasión, esfuerzo y compromiso; doce años en los que una idea nacida del amor por los autos y los motores logró transformarse en uno de los acontecimientos que identifica a nuestra ciudad

A pesar del intenso frío el público respondió y el 12º Rojas Hot Rod explotó con el sol dominguero
LA FIESTA
El Rojas Hot Rod transitó por su duodécima edición poniéndole el pecho al frío, con autos y motos fantásticas que se llegaron desde diferentes lugares de la región, las mejores bandas de rock en vivo, y lo mejor de la gastronomía elaborada por distintas instituciones de la ciudad, todo al mismo tiempo para que la gente pudiese disfrutar de jornadas inolvidables.
Las destrezas de los pilotos en el festival de trompos, los stands de venta de artículos propios del evento, la recorrida en caminata por el circuito del velódromo y las tradicionales ranchadas, con los lechones al asador dejando un aroma indescriptible también fueron condimentos para el Rojas Hot Rod 2026.
En el escenario emplazado en uno de los costados de la pista brillaron a lo largo del fin de semana intérpretes locales y de diferentes lugares del país, entre ellos Juani Di Cassoli, Herencia Folklórica, Extraños, Vamos Viendo, Under Jack, El Culo de Yoko, The Missouri Rambler, Botija Rapado, Que sea Rock, Josandro, Agostina Barrientos, Sin Filtro, Legendarios 70 y Tarkus.
Además, entre las instituciones que ofrecieron lo más rico de su gastronomía estuvieron el Galpón Cultural La Minga, los clubes Yaguá Pitá, El Huracán, Juventud y Boca Juniors, y además el Taller Protegido Grupo Esperanza, sumándose también el Centro de Estudiantes de la Escuela de Educación Técnica Nro. 1 “Don Luis Busalleu“.
El sonido de DJ Vasco Echaniz y el acompañamiento de siempre el municipio se sumaron a la fiesta que volvió a disfrutar nuestra gente, que hizo del Rojas Hot Rod el gran evento de cada año.
UNA FIESTA CON SENTIDO DE PERTENENCIA
Durante tres jornadas, el Paseo de la Ribera recibió a vehículos, expositores, clubes, familias y visitantes llegados desde distintos lugares, convirtiendo a Rojas en un verdadero punto de encuentro para quienes comparten la pasión por los fierros.
Pero el Rojas Hot Rod excede largamente a los autos que llegan para ser exhibidos. También significa turismo, movimiento comercial y promoción para nuestra ciudad. Quienes llegan desde otras localidades recorren Rojas, utilizan nuestros servicios, consumen en comercios, restaurantes, estaciones de servicio y distintos emprendimientos. De esta manera, una iniciativa que nació desde la pasión por los motores también genera una oportunidad concreta para la economía local.
En este crecimiento ha sido fundamental el acompañamiento del Municipio de Rojas, así como el respaldo de comercios y empresas, que han entendido la importancia de acompañar una iniciativa que ya forma parte de la agenda de nuestra comunidad. Ese apoyo demuestra que cuando quienes organizan, el sector público, las empresas y los comerciantes trabajan detrás de un objetivo común, una propuesta puede crecer y proyectarse mucho más allá de sus orígenes.

Una de las bandas musicales que fueron la atracción del Rojas Hot Rod el sábado por la tarde
UNA PASIÓN QUE UNE GENERACIONES
Quizás uno de los aspectos más valiosos del Rojas Hot Rod sea su capacidad para reunir a distintas generaciones. El abuelo que recuerda aquel auto que tuvo en su juventud; el padre que comparte con su hijo el gusto por los motores; el joven que descubre una pasión y comienza a interesarse por la restauración y personalización de vehículos. En tiempos en los que buena parte de la vida social transcurre detrás de una pantalla, estos encuentros recuperan algo esencial: la posibilidad de encontrarnos cara a cara, compartir una pasión, conversar y disfrutar juntos. Por eso, el Rojas Hot Rod no es simplemente una exposición de autos. Es también una celebración de la amistad, de la familia, del trabajo, de la creatividad, de la perseverancia y de una cultura que se transmite de generación en generación.
Doce ediciones después, resulta justo detenerse y reconocer a quienes hicieron posible que aquella idea se transformara en una realidad que hoy pertenece a toda la comunidad. También al Municipio de Rojas, y a cada comercio y empresa que brindó su apoyo, y a todos los expositores, clubes, familias y visitantes que volvieron a elegir nuestra ciudad para compartir una pasión. Porque doce años no se cumplen solamente contando ediciones. Se cumplen construyendo una historia.
Y el Rojas Hot Rod ya tiene la suya. Una historia que comenzó con la pasión de Juan Pedro López y que, doce años después, forma parte de la vida de nuestra ciudad. Porque cuando una pasión logra reunir a una comunidad entera, deja de ser solamente la pasión de unos pocos y pasa a formar parte de la identidad de todos.

El Rojas Hot Rod fue visitado por "fierreros" nacionales e internacionales

La clásica vuelta de los autos en el Velódromo en el Paseo de la Ribera

El Trompodromo, un verdadero espectáculo dieron los autos en el barro

Juan Pedro López y Kela Nofri, orgullosos de la organización del 12º Rojas Hot Rod