A los 39 años, Pablo Gaitán continúa demostrando que el talento no tiene fecha de vencimiento. El último domingo volvió a convertir un golazo frente al club que lo vio consolidarse en primera y reafirmó que sigue siendo uno de los grandes nombres del fútbol rojense

Pablo Gaitán, el eterno goleador del fútbol rojense
HAY FUTBOLISTAS QUE JUEGAN AL FÚTBOL. Y HAY OTROS QUE SON FÚTBOL
Pablo Gaitán, nació el 10 de septiembre de 1987, el mismo año que Lionel Messi, y casi cuatro décadas después continúa entrando a una cancha con la misma pasión, la misma personalidad y ese talento que lo convirtió en uno de los jugadores más reconocidos de Rojas.
El último domingo volvió a escribir una página más de su historia. Frente al club que lo vio crecer y consolidarse en Primera División, apareció cuando tenía que aparecer y convirtió un golazo, de esos que hacen levantar a una tribuna y que inmediatamente despiertan el comentario inevitable: “Es de otro planeta, parece que cumplió un ciclo y continúa haciendo goles”.
A los 39 años, el “Oso” continúa vigente. No solamente por su capacidad para convertir, sino por esa manera particular de entender el juego, de encontrar espacios, de pelear cada pelota y de mantener intacta la pasión por una camiseta y por un deporte que forma parte de su vida.
En Rojas, su nombre ya forma parte de la memoria futbolística. Su trayectoria, sus goles y su personalidad dentro de la cancha lo colocan entre esos jugadores que dejan una huella mucho más profunda que la de cualquier estadística.
Y cuando se habla de grandes ídolos del fútbol rojense, resulta inevitable recordar a otro nombre que ocupa un lugar privilegiado en la historia local, del hincha de fútbol que hoy peina canas y recuerdan la actuación del Seleccionado de Rojas, cuando se jugaban los Campeonatos Argentinos o la Copa Hermanos Brown, a Luis Omar “Polaco” Alvarado.
El “Polaco” y el “Oso” pertenecen a épocas diferentes y construyeron sus propias historias, pero comparten algo que solamente unos pocos futbolistas consiguen: el reconocimiento y el cariño de toda una comunidad futbolera. Quizás por eso el gol del último domingo tuvo un significado especial. No fue solamente un gol más. Fue otra demostración de que algunos talentos parecen desafiar al tiempo.
El “Oso” Gaitán nació en 1987, el mismo año que Messi. Casi 40 años después, mientras aquella generación continúa dejando su marca en el fútbol mundial y local, el “Oso” sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: jugar, disfrutar y convertir goles. Porque los años pueden pasar, pero cuando el talento está intacto, la pelota siempre termina encontrando a los elegidos.
Y el “Oso” Gaitán, en Rojas, sigue siendo uno de ellos.

Todo el potrero del Oso Gaitán para eludir la marca de Joaquín Barelli y José Almirón