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El Palacio por dentro
Tenía 100 habitaciones amuebladas con distintos estilos (francés, indio, americano), picaportes de oro y majestuosas arañas colgantes”. En sus instalaciones fue filmada "Fantoche", película nacional que alcanzó notoriedad y cuyo reparto encabezó Luis Sandrini. La estancia San Jacinto tenía 80 mil hectáreas. Conocerla en toda su extensión llevaba varias jornadas. En su centro estaba levantado el palacio San Jacinto. Se cuenta que su dueña estuvo perdida un día en los pasadizos subterráneos. El lugar fue visitado por ilustres personalidades como: Marcelo T. De Alvear, Agustín P. Justo, ambos presidentes argentinos y Manuel Ferraz Campos Salles, presidente de Brasil. Es otra de las magníficas obras para miembros del clan Unzué, fue demolido en 1973, porque no podía ser mantenido por los descendientes.
El remate La gente de la zona no podía creer que el Palacio fuera demolido. Mientras tanto, miembros de la familia González Alzaga hacían lo posible para que Ecuador Inv. S.A., norteamericana - propietaria de la Finca desde 1968, - dieran marcha atrás en el proyecto de rematar todo, ante el impedimento de concretar el primitivo Plan de inaugurar un Hotel Casino en el lugar.
Había una ley Nacional que lo impedía Primeramente la Firma Ecuador Inv. S.A. puso en venta la Finca (más 58 hectáreas) en 50 millones de pesos, pero al no aparecer ningún comprador se abocaron a los preparativos para el remate y la posterior demolición. La mañana del sábado 20 de junio de 1970 amaneció con niebla y frío, pero a pesar de esto, una caravana de coches – la mayoría con patentes de Capital – atravesaron los campos de Carabelas camino a Ferré, para llegar a San Jacinto. El Palacio todavía no había despertado, ante la bruma de la mañana. El grupo escultórico de ángeles y delfines de mármol de pura inspiración barroca, recibía a los visitantes y señalaba en medio de la Fuente sin agua, el camino hacia el Palacio. A las 11 de la mañana un altoparlante llamó a los visitantes. Momentos antes una oferta de 30 millones – que formuló Elio Cohen, gerente de HISISA, al apoderado de Ecuador Inv. S:A: - había tratado de evitar la subasta. (Nota: Datos tomados de “El Tribuno” Publicación del 20 de junio de 1996, un informe de Alberto Risoli). “Una hora antes de la prevista para bajar el primer martillo y aun con casi un millar de espectadores, un hombre llamado Elio Cohen, gerente de la firma Hisisa, formula una oferta de 30 millones al apoderado de Ecuador Inv. S:A: por el Castillo y las 60 has. Sobre la hora alguien llegaba intentando salvar al coloso”. Del remate de los materiales se obtuvieron uno 20 millones de pesos. La venta de 58 hectáreas a 200 mil pesos cada una como mínimo, le aseguraron a la empresa la cantidad de dinero que pedía por San Jacinto. Durante el domingo 21 de junio de 1970, la compañía de demolición de Rojas dio cuenta del Castillo: de sus techos, paredes, pisos. Fueron arrancando del espacio a los testigos de una época de la historia del Campo Argentino en la zona.
La capilla Una breve reflexión: Cuántos acontecimientos se festejaron en ese Parque donde fueron creciendo “amistades y proyectos”. Hoy a 100 años del comienzo de la Historia de Carabelas, vemos cómo con la demolición y remate - trozo a trozo - de una edificación tan importante y en un lugar tan singular, llega a su fin una de las grandes Estancias de la Argentina. Una parte de esa historia era el lugar denominado “Monte Frío”, por hallarse cerca de la “Laguna La Tigra”. Los Carabelenses lo utilizaban para organizar picnics en primavera. Nunca más.
El comedor Tal vez la Estancia San Jacinto de los Álzaga Unzué, sea parte de un pasado esplendoroso de nuestro país y de la riqueza que en un determinado momento se instaló en nuestro campo. El visitante podía elegir pasar sus noches con un sobrio estilo inglés, francés, español o colonial, entre otros. Sus cúpulas eran majestuosas. Subsuelo y otras dependencias De 5 a 7 habitaciones subterráneas y baños. Muebles importados confeccionados con cedro, nogal, roble, muchos provenientes de Japón. La caldera, que era alimentada por supuesto a leña que era provista por un pariente del entrevistado. Las calderas proveían agua caliente por cañerías como así también la calefacción. “Cocinas económicas” alimentadas a leña. Además: Sótanos: Caldera – Bodega – Viñera – Depósitos de repuestos y materiales pertenecientes a la Casa. Típica terraza inglesa. Ladrillos rosados. Molduras de color bordó. Techos de pizarra de color verdoso Pisos: de roble. Mármoles - bronces – mayólicas Mobiliario que era una admiración de “visitantes” Paredes saturadas de “Obras de arte” Pisos cubiertos con excepcionales alfombras. 14 baños para unas 40 habitaciones. Grifería finísima. Mármoles de Carrara (Italia). Revestimiento de mayólicas (de España). Patios ambientados a la usanza Europea. Jardines Versallescos. Estatuas. Fuentes. Grupos escultóricos. Aljibe esculpido en mármol florentino. Todos los rincones: adornados cuidadosamente a estilo Europeo (especialmente Francés).
Los campos, el parque, la sala… Los campos que lo rodeaban pertenecían a la familia Álzaga Unzué, que llegó a tener más de 40 mil hectáreas. El parque del casco abarcaba una superficie de 25 hectáreas. En él pastaban ciervos que se traían exclusivamente y entre sus adornos sobresalían estatuas realizadas por artistas famosos italianos y argentinos. También existían construcciones con mármol de carrara. La sala principal contaba con una amplia escalera y en su centro se destacaba una gran araña de plata, que pesaba casi 200 kilos. Este último elemento permaneció en su lugar durante la subasta de 1971 y fue uno de los más requeridos en esa oportunidad. El propietario y el mismo rematador no salieron de su asombro cuando al día siguiente, varios obreros con gran esfuerzo lograron bajarla. Los adornos y la plata que contenía su estructura, no habían sido correctamente valuados por los tasadores y la magnífica araña costaba 10 veces más del importe abonado en la suba.
La decadencia “Llegadas a la mayoría de edad las herederas se van haciendo cargo cada una de su trozo de tierra. .Los costos de mantenimiento (personal, conservación de la edificación, impuestos etc…, complican mucho la situación. En 1966 se abona de impuesto la cantidad de 6 millones de pesos. …. Algunos sectores del palacio se van deteriorando – al estar deshabitado – por la invasión de roedores… Ya es imposible conservarlo como un bien familiar y – en una reunión familiar a principios del año 1968 - deciden la venta. … En agosto de 1968 la propiedad es vendida a la empresa norteamericana con residencia en Montevideo: Ecuador Inv. S.A. Tras la firma y el pago de 27 millones de pesos, se transformará – dicha firma - en la propietaria”.
Puestos y caminos Caminos interconectaban estos puestos. Puestos que tenían objetivos diversos. El viejo camino: Rojas-Colón, daba la viabilidad entre ellos desde La Fija ya sobre la Ruta Colón hasta San Miguel y más lejos por supuesto. El camino a Ferré no existía. En el Puesto La Aurelia se hallaba Morales y su Familia. Lugar de campo y hacienda. Pero tenía una función importante: Las llaves. Para entrar a San Jacinto había que solicitar las llaves allí, donde se recibía la orden de pase. Las llaves se recibían y se devolvían en este lugar. Al salir de allí se iba hacia el Puesto San Luis –y cortando siempre campo- se entraba a San Jacinto. Por supuesto que siendo tan inmensa la Estancia, había muchos más puestos: La Florencia, San Miguel (ya nos hallamos en el otro extremo, lo que hoy sería el campo de Verone), Santa Cecilia, San Gregorio, Santa Rosa (puestos de 7 u 8 años antes del Palacio), Los Ángeles.
La fija
Si tomás la ruta 31 y te dirigís hacia la ruta 8 (Pergamino - Colón), muy poco antes de desembocar en la 8, hacia la izquierda y pegado a la propiedad que hoy es de Nardini, podés ver un disco que dice en letras grandes “La Fija”. Traspuesta la Entrada, un camino conduce derecho hacia el antiguo Puesto. Fue uno de los límites de San Jacinto. La casa fue construida a principios de siglo por su propietario César González Guerrico. ¿Por qué el remate? “Se pensaba hacer una Escuela Agropecuaria. Pero no pudo llevarse a cabo el proyecto. El hecho en sí nos ofrece una variada lectura. Llega a su fin el “Castillo” como símbolo de una época y un estilo de vida en la zona. Estamos en los años 70. La enorme Estancia se había ido subdividiendo en lotes más pequeños. Se irían construyendo casas, caminos..” Nuevas familias poblarían la zona. Una nueva época abriría su historia. Año 1970 - Gobernaban: (de facto) Nación: Lunes 8 de junio de 1970 – FFAA – La Junta de Comandantes liderada por Alejandro Agustín Lanusse designa presidente a Marcelo Levingston, deponiendo a Juan Carlos Onganía. (Gobierno de Onganía es el que dispone no exceptuar de impuestos al Palacio). “Los planes eran transformar la casa en un lujoso hotel internacional con casino propio. Inmediatamente comenzaron las tramitaciones, pero la sanción de la Ley 17,752 sobre promoción de zonas turísticas prohibía la instalación de casinos a una distancia menor de 300 kilómetros de Buenos Aires.” Intentos para recuperar lo invertido. ”Ecuador Inv. S.A. pone en venta el inmueble con las 60 hectáreas por un valor de 50 millones de pesos”. “La oferta se mantuvo durante 1969 y 1970, pero no hubo compradores. Los antiguos dueños pensaron asociarse y volver a comprar la casa, pero al ser varios, no hubo acuerdo. En abril de 1970, Ecuador Inv. S.A. decide rematar la mansión y sus pertenencias… En marzo de ese año comienzan a verse en los comercios los boletines del remate. El 20 de junio de 1970, el Castillo será rematado -trozo a trozo- hasta sus cimientos. Se encomienda la subasta a la firma a Natalio Scalise en común con Osvaldo Scardino”.
Etapa final Periodista: Desde el diario ¿ustedes vivieron la etapa final, no?. Carlos Rodríguez: - Sí. Nosotros vivimos la etapa final de muchas maneras. Nos interesó bastante ver si se podía mantenerlo. Pero era un momento muy dificultoso. 1) Porque estaba la enfermedad famosa del Mal de Los Rastrojos. Así que ¿cómo se podía intentar salvar eso? ¿Qué se iba a poder hacer allí?. La perspectiva era un Hotel, un lugar para reuniones. Con la epidemia todo esto se volvía imposible. 2) Otra cosa que tenía en contra el Castillo era que el acceso al mismo tenía lugar por un camino de tierra. 3) El tercer problema –ya de parte de la situación general del país– se vivía momentos de revolución. Era un gobierno militar. Además la gente pasaba por momentos muy críticos. Hablar que el gobierno lo comprara como un patrimonio histórico de la Provincia de Buenos Aires era difícil de imaginar. Se hizo alguna gestión. Pero fue algo presuntuoso porque la provincia no tenía dinero para ello y ya poseía otras Estancias, otros lugares propios e históricos y le respondieron a la gente que fueron, que les era imposible: Primero: porque no tenían dinero. Segundo: Porque la Provincia ya tenía otros lugares. Yo en particular – continúa Rodríguez- hablé con algunas personas. Por ejemplo, fui a la Escuela Salesiana y entrevisté al sacerdote Máspoli. Ellos con mucho dolor me dijeron que había que salvarlo, pero que para ellos no les servía, porque no tenía tierras. Era sólo el casco con 3 o 4 hectáreas. Para ellos era muy poco. Podía servir para alojamiento, pero para desarrollar las actividades propias de la Escuela, no. Hablamos en Carabelas con los presidentes de los Clubes. Ellos nos dijeron que no disponían de dinero, pero además ¿para qué les serviría?. Lo importante era salvarlo. Y fuimos también a la Municipalidad de Rojas que en aquel tiempo se desempeñaba como Intendente Verdún. Nuestra gestión no obtuvo resultados. Era muy caro el mantenimiento. Había que empezar poniendo mucho dinero para reparar desde la plomería hasta los techos. El Palacio en desuso se hallaba muy deteriorado. Todo eso fueron factores determinantes. Además no existía en ese entonces una mentalidad cultural que impulsase a preservar cosas antiguas. Hoy en Rojas ya hay otra mentalidad. En Europa no fue así. Se han preservado cosas antiquísimas y valiosas. Era asimismo un momento de crisis. Había un momento de enfrentamiento de clases sociales. No encontrabas apoyo. “Qué te vas a meter”, te decían. No fue evidentemente el momento. La señora Celita publicó una nota en La Nación, pero tampoco tuvo eco en los sectores del poder económico. Cuando se hizo el remate la gente que fue, en su mayoría fue para curiosear, sacar fotos… Yo recuerdo que hasta hubo un fotógrafo que le decía a la gente: “Sáquense una foto acá en el Palacio, que va a desaparecer”. Y muchísima gente se sacó fotos en ese día. Indudablemente fue una fiesta muy dolorosa. Había gente, compradores, de Junín, de todos lados.
María de los Remedios Unzué En 1920: Se encontrará viuda y heredera de la Estancia San Jacinto. Allí construirá el Palacio, que será inaugurado en 1924. "Doña María”: La fundadora María Unzué ("La Beba Alvear") dejó de existir en 1950, en un sanatorio de la Capital Federal. Su esposo Ángel Alvear (primo del Presidente Marcelo T. Alvear) había fallecido mucho antes. Como ejemplos de su accionar benéfico hacia la comunidad que la rodeaba podemos recordar que ella el 1º de marzo de 1922, fundó Ferré, en el cuartel cuarto de General Arenales. En 1930 donó al Club Colonial de Ferré el terreno para edificar su sede. En 1933 brindó todo su apoyo a la Comisión Pro-templo de Carabelas para la construcción de la capilla. El 15 de marzo de 1947 se inauguró en Rojas el actual templo parroquial también con su ayuda. María de los Remedios Unzué – En 1920: Se encontrará viuda de Ángel Torcuato del Corazón de Jesús Alvear y Pacheco (el 08-07-85) y heredera de la Estancia San Jacinto. Allí construirá el Palacio, que será inaugurado en 1924. María de los Remedios Unzué casada con Ángel de Alvear. No tuvieron descendencia.
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