Diego Albamonte. Director de Teatro “Me gusta mucho dirigir drama, Rojas ha tenido y tiene grandes actores y actrices; el teatro es maravilloso”

Diego Oscar Albamonte, estudió Letras en la ciudad de La Plata, pero su pasión por actuar y dirigir era más fuerte y regresó a su ciudad natal en 1989 para poder hacerlo. Roberto Tito Cossa y Gabriela Gambaro son sus autores preferidos. Destacó que la cultura rojense siempre estuvo muy bien representada y en especial la labor de grandes actores que marcaron una época, como Negrucha y Marta Seta, Charol Araldi, Eduardo Forese, Mario Gazo, y Lila Cohen, entre otros. Dirigió Una Noche, Rotos de Amor, El Reñidero y entre las más actuales Yepeto y La Nona, como las más destacadas

 

Con un grande. Diego Albamonte junto a Charol Araldi en La Nona

 

Datos personales. Diego Oscar Albamonte; nació el 25 de noviembre de 1969; padres: Adela “Coca” Sánchez y Ambrosio “Bocho” Albamonte; hermana Cora Albamonte.

 

¿Qué recordas de tu infancia?

“Lo que más recuerdo de mi infancia son los recuerdos del barrio, todavía conservo los amigos del barrio, los chicos Osvaldo y Juan Marveggio, las Constancio, Cagiano, Marcelo Vila, que siguen siendo amigos todos, cada uno hizo su camino, pero tuvimos una infancia sana, divertida, jugando en la calle. Los padres eran los padres de todos, los padres de mis amigos eran mis padres, mis padres eran los padres de mis amigos, éramos una familia de amigos que nos elegíamos todo el tiempo, y así fue sucediendo en el transcurso de la vida, más allá de las pérdidas, que fueron las pérdidas de todos también”. 

 

¿Cuándo te diste cuenta que te gustaban las tablas?

“Todo fue ligado a mis comienzos, en realidad había una inquietud dando vuelta, por algo me incliné a estudiar letras, era todo literatura y si bien había leído obras de teatro en las escuelas, había visto muy poco teatro, pero había visto muy poco teatro y había algo que daba vuelta, que me hacía ruido, que no lo encontraba y apareció el teatro. Creo que estuvo todo ligado mi regreso de estudiar en La Plata con la propuesta de mi amigo y ahí cerró todo”

 

¿Cómo fueron tus comienzos en el Teatro?

“Estaba estudiando en La Plata, en 1988/1989, estaba estudiando Letras, y cuando decidí venirme en junio tenía una obra de teatro escrita que se llamaba Clásico Azabache, fue las obra de teatro juvenil del Tafs en la que debuté. Me vine de la ciudad de La Plata un 10 de junio de 1989, y a la semana siguiente estaba ensayando la obra Clásico Azabache escrita por mí con dos amigas del barrio como actrices y yo como actor y mi amigo Marcelo Vila como director. Ahí comencé y no paré nunca más. Me vine de la ciudad de La Plata un 10 de junio de 1989, y a la semana siguiente estaba ensayando la obra Clásico Azabache escrita por mí con dos amigas del barrio como actrices y yo como actor y mi amigo Marcelo Vila como director. Ahí comencé y no paré nunca más”. 

 

¿Qué significa el Teatro Tafs?

“El Tafs es la casa paterna y materna donde uno surgió, es un sentimiento que nunca muere, uno se va de sus casas, de sus hogares, pero siempre vuelve, tiene experiencias, conocimiento, va por otros caminos y la casa paterna y materna siempre está. Al Tafs lo ligo con mi papá de corazón que es Charol, el Tafs es Charol y Charol Tafs; no hay ninguna duda con respecto a eso, es el sentimiento puro, el lugar donde uno tiene que volver siempre para nutrirse de la historia y volverse a proyectar”.

 

¿Rojas fue epicentro de grandes muestras de Teatro Provinciales, que significa culturalmente?

“Rojas tiene una cultura importante, tiene teatro, tiene ballet, tiene coro, tiene un Conservatorio de Música, tiene grandes músicos, grandes artistas, pintores; una Biblioteca importante, culturalmente a Rojas siempre la vi bien. La verdad que cuándo te referías a las Muestras Provinciales de Teatro, yo no las vi bien porque arranqué después, pero sí organice las tres Muestras de Teatro Infantil, junto a la querida Mabel Solla en su momento, después Darío Castrilli, Luis, Tucky Teyssandier, eran eventos importantísimos que se han perdido, tal vez por la economía, o porque a la gente de hoy ya no le interesa quizás. Yo creo que hay que reflotarlas, porque siempre está la necesidad de ver teatro, y las muestras y como creció la provincia, eran una manera de mostrar esos trabajos, hay que mostrar lo de uno, perfeccionarse, las muestras te dan esos talleres tan vitales para el aprendizaje de los actores, actrices y directores. Teodelina es el claro ejemplo de cómo sigue una Muestra, es muy importante que estos eventos vuelvan a cobrar la importancia que tuvieron, hay que sostenerlos, son un gato importante, pero bueno que la cultura nunca fue prioridad de nadie también es cierto, creo que hay que darle la importancia que se merece y valorizarlo”.    

 

¿Cuál fue tu primera obra de teatro como director?

“Mi primera obra como director de teatro fue La Casa Junto al Arroyo, de Alberto Borla, junto a Marcelo Vila; después me llamó Charol para dirigir El Puente, en un aniversario de Tafs con él. Además Yepeto, fueron esas mis primeras obras que dirigí, no tengo registro en este momento de cuál fue la primera obra en realidad, pero sí recuerdo que lo hice en conjunto, porque necesitaba foguearme, necesitaba aprender con Charol al lado, y uno necesitaba adquirir conocimientos para después largarme solo y estoy eternamente agradecido por eso”. 

 

¿Qué tipo de obras te gusta dirigir más, comedias, dramas y si tenes algún autor en especial?

“Me gusta dirigir mucho lo que es el drama, el realismo, también he dirigido comedias, de todo un poco, por ahí no he llegado a dirigir un sainete. Sí dirigí un absurdo en Taller en Salto, generalmente he dirigido dramas, tengo grandes recuerdos como Volvió Una Noche, una comedia dramática; Rotos de Amor una comedia, El Reñidero, una tragedia pura de Sergio De Cecco; La Malasangre de Griselda Gambaro. Y como autor en especial, a mí me gustan mucho los autores nacionales, me saco el sombrero por Roberto Tito Cossa a quien conocí en un Congreso de Dramaturgia en Mar del Plata en 2008, y pude charlar con él y ya sabía que había dirigido Yepeto y Griselda Gambaro, para mí son los dos grandes autores nacionales que a mí me seducen por completo”.

 

¿Rojas ha tenido y tiene grandes actores, a quienes destacas?

“Siempre Rojas ha tenido grandes actores y actrices, rescato desde Negrucha y Marta Seta, a Mario Gazo, que también lo pongo como director, Eduardo Forese, Lila Cohen, Victoria Boveri, que es una chica surgida de nuestros talleres que ahora trabaja como directora. Tuve la oportunidad de actuar con Liz Balut que nunca había hecho nada, al igual que con Silvia Silveira y la verdad que te encontras con actrices que ante un texto como fue La Nona, apelan al conocimiento que tienen y te quedas fascinado porque te ayudan y te hacen más fácil la tarea para el director. El Pato Torres es un gran comediante, también Lorena Rodríguez, Andrea Calderone, Lorena Gutiérrez, además el grupo De Puro Grupo que tiene una infinidad de actores y actrices que van pasando que hacen una tarea excelente”.

 

¿Qué significa De Puro Grupo para vos?

“Rescato de este maravilloso grupo de seres humanos la constancia que tiene para tener proyectos, terminan uno y ya están con otro y te incluyen y lo arman y lo estudian y van al frente y estrenan. Tiene una constancia y una disciplina que me ayudó musco desde la intolerancia e impaciencia que yo tenía, la verdad que los quiero mucho son un grupo de gente que a mi particularmente me ayudaron mucho en momentos muy difíciles de mi vida”.

 

¿Durante la pandemia pudiste trabajar con el Teatro?

“Durante la pandemia estábamos trabajando con La Nona y estábamos con tres proyectos, que rea La Libélula de Patricia Suárez en Salto; estaba con unos textos de Victoria Nasisi en Rojas y con De Puro Grupo, todo quedó standby; lo que pudimos hacer fueron dos o tres videítos improvisados sobre la obra de Victoria Boveri, y alguna orea cosita como para buscarle la vuelta a lo teatral y lo que sí hice fue filmar un capítulo de una serie en Salto que todavía no salió y es un lenguaje nuevo que desconozco, que también lo tengo que utilizar en las escuelas donde doy clases, pero se trabajó poco y nada. Ahora estoy comenzando con un Taller de Teatro que vamos a ver como lo implementamos”.  

 

¿Cuáles son tus objetivos en el futuro  como director de teatro?

“Como director de teatro lo que más me interesa es ir generando proyectos, la verdad que con estos proyectos que te nombre anteriormente los voy a retomar, hay otro proyecto que se sumó ahora junto a Eduardo Forese. Me gusta mucho dirigir y escribir también, quiero a ver i puedo en el transcurso del año que viene y el próximo estrenar obras de mi autoría, quiero mostrarlas. Vamos a ver como se acomoda esta situación que es rara para todos”. 

¿Un mensaje final, lo que quieras decir?

“Es una opinión muy personal, el teatro te ayuda, te ayuda absolutamente en todos los sentidos, pero también vos lo tenes que ayudar al teatro, estudiando, perfeccionándote, siendo responsable, el teatro es una herramienta para poner delante de la sociedad, donde la sociedad se ve reflejada y eso no se discute, nunca se discute. Gracias a Dios hay una camada nueva del teatro que viene y va a surgir con todo esto, pero vuelvo a repetir si bien el teatro ayuda, uno tiene que ser responsable en eso. Para finalizar quiero expresar el proyecto de la obra Yepeto, la cual me ayudó y fue una escuela grandísima poder trabajar con Jorge Geijo y Lucas Maggiolo y un equipo como el Pato Ravagnán, Osvaldo Marveggio, Damián Vargas, Lorena Rodríguez, Claudia Andino, mi hermana Cora Albamonte; para mí fue muy importante y estaré para siempre agradecido.

También aprovecho para enviarles un gran abrazo a toda la comunidad de nuestra ciudad y decirles que apoyen al teatro independiente, que es una fuente de inspiración para muchas personas y esperamos que esta pandemia pase lo más pronto posible para poder vernos en una sala de teatro”.

  

50 Aniversario del TAFS. Diego Albamonte juno a su hermana Cora, Negrucha Seta, Walter Rodríguez y Andrea Calderone

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