Natalia Dellabianca. “Desde chica me apasionó trabajar con animales marinos en el fin del mundo”

Hace 14 años que la Bióloga Natalia Dellabianca trabaja para el Conicet en Ushuaia, investigando a cetáceos en la ciudad más austral del mundo. Más que una profesión, es un estilo de vida, trabajando en uno de los lugares más lindos de nuestro planeta, por su belleza natural, pero no todo es color de rosa, porque tiene que soportar el intenso frío y un invierno con muy poca luz solar. Pero para Natalia todo esto no es un impedimento, porque lo hace con pasión y amor, el trabajo por los animales marinos. Acompañada en esta última etapa por su sobrina Agustina que le sigue sus mismos pasos; muy agradecida a su ciudad natal y la formación que le dieron sus padres

 

Natalia trabajando en uno de los cetáceos sacando muestras de tejidos

 

Datos personales. Natalia Andrea Dellabianca, nació el 10 de mayo de 1979; hija de María del Carmen Layacona y Norberto H. Dellabianca; hermanos: Mauricio y María Elisa Dellabianca.

 

¿Dónde cursaste tus estudios primarios, secundarios, terciarios y profesión?

“La primaria la realicé en la Escuela N° 8, Gral. José de San Martin, los estudios secundarios en el Colegio San José y los estudios universitarios de grado y de doctorado en la Universidad Nacional de La Plata”.

“Soy Bióloga, el título es Doctora en Ciencias Naturales, actualmente me desempeño como investigadora del Cadic (Centro Austral de Investigaciones Científicas) y Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). El Cadic es un centro de investigación que se encuentra en Ushuaia y pertenece al Conicet”.

 

¿Qué te llevo a ser bióloga?

“En realidad siempre cuento lo mismo, estaba mirando un documental con mi hermano sobre la investigación de delfines, entonces dije: “eso es lo que quiero hacer, me quiero subir a un barco para ver delfines”, y a partir de ahí me enteré que eso era ser un biólogo y de ahí surgió todo”.

 

¿Cuánto hace que vivís en Ushuaia y como es trabajar para el Conicet?

“En Ushuaia estoy viviendo desde 2006 a partir de cuándo me salió la beca para venir a trabajar a Cadic, anteriormente había estado en el Museo Acatayum, que es un museo de aves y mamíferos marinos, la directora del mismo me dio la posibilidad de ir a trabajar con las especies marinas; ella ya no está pero nosotros tratamos de seguir trabajando con mamíferos marinos en el fin del mundo. La verdad que trabajar para el Cadic y el Conicet es algo que me gusta mucho y es un gran orgullo, pero de alguna manera uno no puede dejar de pensar en el stress que significa, ya que te insume mucho tiempo, hay veces que no tenes un fin de semana libre, aunque podemos regular nuestros horarios y tenemos libertad en cuanto a eso, pero esta profesión, más que un trabajo es un estilo de vida. Poder trabajar en lo que realmente me apasiona y recibir un sueldo por eso es una oportunidad única, es como todos los trabajos hay cosas que nos emocionan más y otras menos, pero es parte del combo y me siento muy feliz y afortunada de poder trabajar en lo que realmente me da placer”. 

 

¿Qué tipo animales estudian y porque?

“En mi caso trabajo con cetáceos, que serían ballenas, delfines y parientes de los que están en la zona, hemos hecho algunos estudios en la Antártida, pero nos hemos focalizado en los animales que podemos encontrar en la zona de Tierra del Fuego, en el área protegida Namuncurá - Banco Burdwood, También hay otras chicas que trabajan con lobos marinos y con focas, pero en mi caso me especializo más con los cetáceos”.

“Los trabajos que hacemos son muy variados, somos un grupo y vamos haciendo diferentes cosas, en mi caso más que nada lo que tiene que ver con las abundancias de las especies, o sea cuantos animales hay, donde viven, porque viven en un determinado lugar y no en otro; también estoy investigando cuanto tiempo llegan a vivir esos animales, o sea cuanta edad pueden alcanzar, cuanto es el crecimiento de cada animal y demás y eso se hace estimando la edad a través de los dientes; como si fueran los anillos de los árboles”.

 

¿Con la pandemia han notado algún tipo de comportamiento diferente en ellos?

“En cuanto al comportamiento de los animales durante la pandemia se ha hablado en algunas partes de ver a los mismos cerca de la ciudad, pero en el caso puntual de los animales que trabajamos nosotros no podría decirte, la realidad es que se ven algunos animales cerca de Ushuaia y no es que antes no se veían, probablemente estén más tranquilos, porque no hay navegaciones por el canal, no hay turismo y demás, pero nosotros no notamos que haya un cambio muy grande. También la realidad es que no estamos pudiendo a hacer campaña, y si hay cambios nos lo estamos perdiendo, pero la realidad es que no hay nada inusual” 

 

¿Cómo es vivir en la ciudad más austral del mundo?

“Vivir en Ushuaia tiene sus ventajas y desventajas, es como todo, primero estoy en un lugar que me encanta, tengo el mar muy cerca y eso me juega muy a favor, es una ciudad muy tranquila, no tenes que tener rejas en las ventanas de tu casa, y tener una cantidad de cuidados que en otros lugares de Argentina sí, desde la seguridad en sí es muy lindo. Es una vida tranquila, no hay una vorágine como en las grandes ciudades, por otro lado como desventaja, puede ser tantas horas de oscuridad sobre todo en el invierno, si bien te tomas un avión y en tres horas estas en Buenos Aires, es un lugar un poco alejado, realmente sentís que estás en una isla de Tierra del Fuego, y otro de los factores es el frío que es constante durante todo el año. Pero la realidad que estar viviendo en Ushuaia es estar viviendo en una postal”.

 

¿Profesionalmente te sentís realizada, como es un día de trabajo tuyo?

“Hoy por hoy me siento muy contenta con el trabajo que vengo realizando, con la posibilidad y la independencia que tengo de poder llevarlo a cabo y me siento muy realizada profesionalmente, me considero una persona súper afortunada”.

“Un día de trabajo, depende, uno a veces pasa más horas frente a una computadora de las que le gustaría, pero cuando no es así y puedo estar de campaña, tenemos algo tan variado como salir a las navegaciones con las empresas turísticas para ver si vemos algún cetáceo por la zona o salir en las embarcaciones propias del Cadic, para hacer estudios de foto identificación de las distintas especies o sea hacer estudios de relevamiento con los botes de Cadic, y también hacemos campañas en barcos oceanográficos al área marina Namuncurá, la zona del Banco Burdwood, la costa de Tierra del Fuego, un poco más mar adentro y hemos ido a la Antártida, eso no es un día de trabajo típico, pero es parte del mismo. Entre los meses de octubre y abril, nos vamos turnando y hacemos relevamientos en la costa atlántica de Tierra del Fuego, donde se ven animales varados por causas naturales o de manera accidental o incidental como se lo llama en redes de pesca, esos animales que terminan perdiendo la vida, nosotros los colectamos y hacemos distintos tipos de estudios, parte del esqueleto se lleva al Museo Acatuyum y las muestras de tejidos y demás las tenemos en el Cadic para distintos tipos de investigaciones”. 

 

¿Tu sobrina te sigue los mismos pasos?

“Sí tengo la suerte de que Agustina Dellabianca, una de mis sobrinas está haciendo la carrera acá, hace unos años que está viviendo en Tierra del Fuego, estudiando y también participa en un proyecto de foto identificación de ballenas jorobadas, es una especie de ballena que durante los meses de verano está por la zona. La foto identificación es una técnica que con marcas naturales o con un color particular de los animales se sacan fotos y se puede identificar a nivel individuo los distintos tipos de animales que visitan la zona. La idea es que no siga mis pasos, sino que siga sus pasos en este camino y que vayámonos acompañándonos juntas”.  

 

¿Si algún rojense quiere ir a conocer Ushuaia, que no puede dejar de visitar?

“Tenes que hacer una navegación por el canal, conocer el Faro del Fin del Mundo, visitar distintas islas donde hay aves y lobos marinos principalmente, ir al Parque Nacional; dentro de los circuitos más usuales está el del Glaciar Martial y sin dudas conocer la Estancia Harberton y el Museo Acatuyum no pueden faltar también. En realidad Tierra del Fuego tiene un montón de cosas, pero si venís poquitos días son los sitios que no podes dejar de visitar”.

 

¿Qué proyectos tenes para el futuro?

“Para el futuro la idea es seguir trabajando con los mismos grupos de animales, pero quizás ir ampliando los temas de investigación, nosotros somos un equipo y nos vamos dedicando a diferentes cosas y la idea es que las personas que se suman al mismo vayan desarrollando alguna líneas de investigación que tengan que ver con las que nosotras venimos haciendo, pero que de alguna manera se vayan diferenciando un poco. Personalmente los planes son seguir viviendo en Tierra del Fuego y trabajando en la misma temática”

 

¿Hay muchos casos de Covid 19 en Ushuaia?

“En cuanto a los casos de Covid hubo varios al principio, la verdad que en algún momento pensamos que podía haber llegado a haber algunos más por el turismo internacional, pero la mayoría de los casos ya se recuperaron y los nuevos tiene que ver con personas que vinieron a la isla, pero la transmisión comunitaria está controlada”. 

 

¿Recuerdo cuando visité Ushuaia la depredación de los castores en los Parques Nacionales, se ha podido hacer algo al respecto?

“En cuanto a lo de los castores sí se siguen planes de erradicación, no solo en el parque, sino en toda la isla, incluso ha habido algunos proyectos conjuntos con Chile, es una problemática un poco difícil de controlar ahora, pero se están haciendo diferentes proyectos para erradicar a los castores. Pero hasta el día de hoy continua prácticamente de la misma manera que desde hace años”.

 

¿Un mensaje final?

“Mandar un cariño muy grande a toda la gente de Rojas, cuando se deja el pago, uno siempre está, más allá de que uno deja la familia. Los soportes están claramente en Rojas, uno muchas veces añora al pueblo, al lugar, a la ciudad y volver a ver caras conocidas. Esto lo puede sentir mucha gente que se va a trabajar afuera, se puede sentir realizado por lo llevado a cabo, pero tiene que ver mucho como uno es, con las raíces y con el lugar de donde viene, y creo que gran parte de lo que hoy soy, tiene que ver con los valores que me inculcó mi familia, principalmente, pero fundamentalmente con los valores que uno aprende siendo de lugares como los de Rojas. Siempre orgullosa de ser rojense y me alegro mucho de que no haya ningún caso de Covid – 19 y ojalá que se mantenga de esta manera. Un abrazo grande, cuídense mucho y muchas gracias a Chispa por difundir lo que uno hace por estos lados”.  

 

Realizando foto identificación en focas en las Islas Orcadas del Sur 

 

Agustina y Natalia Dellabianca en Ushuaia

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