Alejandra Lorena Rodríguez dice que le atrajo el teatro gracias a su tía “Charo” Solla que la llevaba muy seguido a ver las obras y al circo; a los 14 años comenzó su primer taller de teatro; sus maestros fueron Negrucha Seta, Marta Seta, Charol Araldi, Mario Gazo, Eduardo Forese, con los cuales pudo compartir escenario; “El Andador”, “El Puente”, “Ceremonia de la Hipocresía” y “Acaloradas”, fueron sus obras más relevantes; se considera una actriz dramática, pero no le disgusta la comedia; orgullosa de la creación de TUR; dejó un hermoso mensaje para los más chicos y la juventud, motivándolos a que sigan sus sueños

Lorena trabajando sobre uno de los monólogos, en el Encuentro del Arte y la Cultura
Datos personales. Alejandra Lorena Rodríguez, nacida el 28 de enero de 1971 (49 años); padres: Norma E. Biocca y Raúl O. Rodríguez (Coqui); casada con Gerónimo; hijo: Gael de 13 años.
¿Cómo fue tu infancia, el barrio en el que te criaste, la escuela?
“Tuve una infancia muy feliz, y estoy convencida que este es el punto principal en cualquier ser humano, para el resto de su vida. Mi primer Hogar fue en barrio “Las Mediaslunas”. A los 5 años, nos mudamos en realidad a dos cuadras de allí, pero ya a la casa propia de mis padres. Fui al Jardín “Bichito de Luz”, cuando estaba en donde ahora es Cáritas. La primaria la hice en la Escuela N° 1 “D. F. Sarmiento (hasta 5° grado). Luego, nos mudamos a Punta Alta (por motivos laborales de mi padre). Allí hice hasta 7° en la Esc. N° 23 R. Gutiérrez. Comencé 1° de Secundaria en la E.N.N.S.P.A., volvimos en el 84, donde continué mis estudios secundarios en la E.N.S.N.A. hasta que allí egresé”.
“También viví siete años en la ciudad de Rosario, donde trabajé y estudié. Allí me recibí de Protesista Dental y Asistente Dental. Estudié dos años Odontología, pero no concluí la carrera. A fines de 1999, regresé a Rojas. En el 2007, me casé y nació mi hijo Gael, el momento más feliz e importante en mi vida”.
¿Cómo y cuándo nació el amor por el teatro?
“Cuando era niña, mi madrina “Charito” Rodríguez, me llevaba siempre al T.A.F.S., y, por ahí, veíamos la misma obra una y otra vez. Me parecía un mundo mágico. Casi siempre participaba en los actos escolares, haciendo mis primeras experiencias sobre las tablas. También las primeras obras que comencé a ver, fue en el “Circo Patagonia” y algún otro circo criollo, donde yo esperaba el momento de la obra, muy ansiosamente”.
¿Quién te formó como actriz?
“A los 14 años, comencé mi Primer Taller de Teatro. Mis grandes Maestros, fueron Negrucha Seta, Marta Seta, Charol Araldi, Mario Gazo, Eduardo Forese, con los cuales, además tuve el placer de compartir escenario. También hice talleres con Jorge Aimeta y Manolo Longueiras (ambos venían de Bs. As.). Taller de escenografía con Douguet (un francés muy sabio)”.
¿Cuándo y con qué obra debutaste?
“Debuté en 1984, en una creación colectiva, basada en una historia de Jorge Maestro, que se llamaba “Caer de traste”, donde se aguardaba el tema de la droga, para la cual debimos investigar un montón sobre sus variedades, efectos y comportamientos, para la composición de los personajes, y se daban las funciones para las escuelas”.
¿Cómo fue tu recorrido, qué obras hiciste?
“De ahí en más, fue un muy largo camino artístico. Entre obras y espectáculos menores, he participado en más de 50 producciones. Además de la que ya nombré, participé en obras como: “Seis veces adiós” (Alejandra), “Chúo Gil y las Tejedoras” (Gente del pueblo), “La Historia del Laburo” (Personajes varios), “Juancito de la Ribera” (Bailarina de tango), “Heroica de Bs. As.” (Ada, por la cual recibimos premio compartido a Revelación Juvenil con Walter Rodríguez), “El Andador” (Rosa), “La casa junto al arroyo” (María), “La Zapatera Prodigiosa” (Vecina), “El Debut de la Piba” (Aurora), “La Gaviota” (Vecina), “El pedido de mano” (Irina), “El Puente”(Elena), “Ceremonia de la Hipocresía” (Amalia), “Acaloradas” (Norma), “Un Planeta en Apuros” (Cantante).
También participé en varios encuentros del Arte y la Cultura, en infantiles en creaciones de Maíta Olivencia, en Teatros Bar (muchos), recitales de poesías organizados por integrantes de la Biblioteca Municipal, “Homenaje a Alfonsina Storni” en Pergamino; Ciclo de Teatro leído organizados por Jorge Geijo en el Centro Cultural.
Además de hacer teatro en el T.A.F.S. (en su mayoría), tres años hice teatro en el grupo “Aquelarre” perteneciente al C.E.C. de Rosario, donde trabajábamos “Teatro a la Gorra”, que era dirigido por Héctor Barreiros. Allí, además, pude hacer de asistente de artistas de Bs. As. que iban a exponer sus obras allí. También estuve poco tiempo en el grupo de comedia Musical del Teatro El Círculo en la misma ciudad.
En la última obra que participé, creación y dirección de Marcela Taparouskis, mi actuación fue cantar, ya que muchos años, estuve en la A.C.R., entre otros Coros. Son complementos altamente útiles para la actuación. También en parte técnica, colaboré en todas las áreas (eso también lo enseñaban en los talleres).
Estuve en Comisión Directiva, ocupando distintos cargos, por varios años. Aquí va un especial agradecimiento a Susana Cueto y Rayo y Dora Salez, que apuntalaban parte muy importante para llevar adelante la administración de semejante edificio, junto a la bregante gente que integraban el Círculo de Amigos”.
¿Cuál te pareció la de mayor trascendencia y por qué?
“Menciono a las cuatro donde hice protagónicos, los cuales me ayudaron a crecer muchísimo actoralmente:
“El Andador” junto a Diego Albamonte, comenzamos estudiando el texto cuando yo venía algún fin de semana de Rosario. También teníamos en escena a una bebé de cuatro meses, María del Mar Murias (creo que hasta ahora ha sido la actriz más pequeña que hemos tenido).
“El Puente”, pues fue la primera obra que había dado el T.A.F.S., e hicieron su reposición en el 50°Aniversario
“Ceremonia de la Hipocresía”, creación de Diego Albamonte, gran desafío, en donde me animé a traspasar ciertos límites… . “Acaloradas” porque incursioné en la comedia (que no me disgustó para nada hacerlo)
¿Qué tipo de actriz te consideras?
Dramática mayormente (siempre fue mi fuerte). Pero, como te comenté anteriormente, fue una grata sorpresa haberme auto descubierto que podía transitar la comedia en forma muy placentera”.
¿Cómo ves el Teatro Rojense en la actualidad, qué mejorarías?
“Veo que hay muchos grupos, y todos luchando por la misma pasión. Me gustaría más unión, ya que ninguno de nosotros vive de esto. Trabajar mancomunadamente Recientemente, ha surgido un esperanzador proyecto, que es el TUR (Teatreros Unidos de Rojas). Ojalá, sea el comienzo de una muy buena etapa”.
¿Cómo estás viviendo la pandemia?
“Trato de mantenerme tranquila, con los temores normales que cualquiera puede tener. Hay que tener los cuidados correspondientes, ya que uno debe salir a trabajar igual. Sí, por ahí, no la pasan tan bien, los que deben mantenerse encerrados por algún motivo delicado, donde no puede continuar con su rutina”.
¿Un mensaje final, lo que quieras decir?
“Primero, agradecer a mis padres que me dieron la vida y siempre apoyaron y acompañaron mis inquietudes, nunca se cerraron a lo que fuese la mejor formación y crecimiento que pudiese tener yo como persona.
Aunque estos últimos años no hago teatro tan seguido (por falta de tiempo), gracias a mi familia por bancarme algún momento de ensayo, donde uno debe ausentarse y quitarles tiempo a ellos”.
“Gracias a mis Maestros y Profesores de Escuelas y de Teatro, por haber colaborado en mi formación”.
“Gracias a mis compañeros de tablas, pasaron muchos…pero no quiero dejar de mencionar a Lorena Gutiérrez, Andrea Calderone, Diego Albamonte, Lucas Maggiolo, Daniel Blanco, Walter Rodríguez, Luis Castrilli, Marcela Taparouskis, Pato Torres, Sole Abril, Pato Ravagnan, Cora Albamonte, Malena Eschelbacher y tantos otros con los que he compartido escenario. Y siempre recordar a todos los que hacen la parte de asistencia técnica (sin ellos no habría producción)”.
“También estoy conociendo nuevos compañeros de tablas en nueva producción (interrumpida por la pandemia), que creo, también compartiremos buenos momentos”.
“Cómo olvidarme de dos amigos que ya no están como “El Ruso” Baldovino y “El Pelu” Chávez, siempre acompañando”.
“Mi mensaje final a niños y jóvenes: “No rendirse jamás ante los Sueños”. El mundo del ARTE es infinito y todos necesitamos soñar y proyectarnos. También forma parte de las necesidades de cualquier persona, y es lo que enriquece a nuestra formación. Hay a quienes les gusta el deporte u otras cosas, por las cuales, si les resulta placentero, deben poner empeño en abordar siempre nuevos desafíos y hacer lo que les gusta. Por supuesto, en todo encontrarán acuerdos y desacuerdos, momentos gloriosos y desafortunados, pero a no dejar de lado los “Sueños”. Mi cable a tierra, siempre ha sido lo artístico: dibujo, cerámica, piano, manualidades, coro, teatro; como dice una frase: “Nunca digas no puedo, si no lo intentas”. Y Gracias a la gente de Chispa por esta nota.

Darse Cuenta. Lorena Rodríguez hizo teatro leído junto al actor Arturo Piug

Lorena Rodríguez en el Teatro Bar, junto a Marcela Taparouskis, Andrea Calderone y Soledad Abril