Lorena Gutiérrez. “La pasión por el arte la llevó desde la cuna, porque mi familia fue parte de ella”

En la presente edición le toca el reconocimiento a otra de las actrices que vienen luchando por el teatro desde hace varios años, nacida en una familia del arte, como ella lo expresa en la nota; además su padre fue el famoso Nelson Gutiérrez, una de las grandes guitarras que ha dado nuestra ciudad; como así también, el querido y recordado cineasta “Coco” Gutiérrez y también Maita Olivencia, que le transmitió el amor y la pasión por el teatro infantil. Aprendió teatro en los talleres de “No todo está perdido” y el Teatro Tafs, junto a Diego Albamonte, con quien también ha dirigido varias obras para adultos

 

 

Datos personales. Lorena Gutiérrez; nació el 15 de mayo de 1975; padres: Nelson Gutiérrez y Juana Martínez; hermano Eduardo Gutierrez; esposo: Sergio Rigo; hijos: Paulina, Lautaro y Julieta Rigo

 

¿Cómo y cuando nació la pasión por el teatro?

“En realidad esto viene desde muy chica, porque vengo de una familia de artistas, los cuales se destacaban en distintas ramas, mi viejo era guitarrista, daba clases de guitarra y participaba de muchas peñas y espectáculos; también mi tío “Coco” Gutiérrez que fue director y productor de muchas películas y mi tía “Beba” escritora. De parte de los Olivencia también, sobre todo Maita con el teatro infantil; Maruja que también escribía música, entonces para mí era muy normal, ya que con mi familia era muy normal ya que los fines de semana nos juntábamos en el campo de mi tío donde filmaba una película por ejemplo. Las cosas que “Coco” hacía en cine, se hacían con mucha anticipación, jugaban al truco y se disfrazaban, o para las fiestas cada uno mostraba su arte; entonces yo desde muy chica absorbí todo eso y conviví con el arte de un modo u otro”.

 

¿Quién o quienes te formaron?

“Me formé en Rojas, mi primer Taller de Teatro lo hice con la Agrupación “No todo está perdido”, en el galpón de los Bomberos, con u profesor que venía de Buenos Aires, Jano, hice y un año de taller con él y después fui al TAFS, para continuar los talleres con Diego Albamonte y Walter Rodríguez, esas fueron mis primeras experiencias de mi formación y después los que no tuvimos la posibilidad de capacitarnos afuera, lo hice leyendo y aprendiendo un poco de nuestros referentes, los grandes actores que nos fueron dejando sus vivencias y enseñanzas. Tuve la suerte de poder trabajar con Negrucha y Marta Seta, Mario Gazo, Charol Araldi, porque viendo se aprende mucho”.     

 

¿Qué tipo de actriz te consideras?

“No te podría decir, pero mi experiencia a lo largo de todos estos años, me gusta mucho lo infantil, quizás porque soy Maestra Jardinera y me gusta muchísimo el Teatro Infantil y me gusta mucho la dirección, he dirigido infantiles, y es ahí donde pongo todas mis energías y es donde puedo crear y todo lo que me hace sentir el teatro. He dirigido obras de adultos también junto a Diego Albamonte que siempre me ha apuntalado y me ha dado una mano, me ha enseñado también y me dio toda la confianza como para que me haga en esto. No sé si me considero actriz infantil, pero sí disfruto muchísimo el armado, la dirección y los guiones de lo que es el teatro infantil. Es por donde yo quiero ir”.   

 

¿Contanos tu trayectoria en el teatro?

“Comencé a los 19 años cuando estaba en los talleres de teatro, cuando estaba en segundo año del Teatro TAFS se hace una obra que se llamaba “Semanas sin domingo”, se hizo una especie de casting y quedé: A partir de allí empecé a trabajar con la gente de “No todo no está perdido”, hice “El esfínter popular”, dirigida por Negrucha Sea en el Sindicato Municipal; también en el mismo lugar “Parto Prematuro”. Tuve un párate porque fui mamá de mis dos primeros hijos, y vuelvo a retomar con una obra que se llamó “Acaloradas” y se hizo en el TAFS, luego junto a Diego Albamonte empezamos a dictar talleres en el TAFS, dimos tres años de talleres para niños, adolescentes y adultos. Y después de ahí comencé a dirigir obras para adultos, Diego Albamonte es escritor también y me propuso dirigir una obra de él. “Los últimos oscuros”, también “Nuevos recuerdos”, donde trabajaban Silvina Cacciamani y Mariela Montautti, salidas del taller. Además dirigí “Queridas Yeguas” en el subsuelo del TAFS, y en el medio de todo esto Maita Olivencia me convocó para hacer el “Mago de Hoz”, ahí es donde me empezó a gustar el teatro infantil. Continuando con los infantiles, hice “Que pasa en la plaza”, de mi autoría la cual también la dirigí; al otro año escribí un “Sueño Azul”, para recaudar fondos para el Jardín de Infantes, finalmente terminamos dándola en el Cine Francés. Hace un par de años hice el último infantil en homenaje a Maita Olivencia después de su fallecimiento, que se llamó “Recordándote Chocolate Café”, donde participaron todos los personajes creados por ella, se llevó a cabo en la Casa de la Cultura, para que todos los nenes de los Jardines de Infantes pudieran ver la obra gratuitamente”.     

 

¿Qué significo Maita Olivencia para vos?

“Maita significó mucho para mí porque siempre me motivó a seguir sus pasos, tengo muy gratos recuerdos cuando durante un verano nos pusimos a adaptar el libro del Mago de Oz para el teatro, trabajar con ella fue un verdadero placer, verla era genial. Cuando terminaba una obra y los chicos iban en busca de los personajes, ver las caritas de asombro, ahí me di cuenta que eso era lo que yo quería, acercarles el arte a los niños no tiene precio. Otra de las cosas que aprendí de Maita fue la convocatoria de los padres de los chicos para que actuaran en las obras junto a ellos, algo realmente muy lindo. Tengo que agradecer a Vero, la hija de Maita, que un día apareció y me trajo el vestuario de la agrupación, como así también algunas obras escritas por ella. Pero lo que más me dejó Maita fue el no hace teatro por el placer mismo, sino que una gran referente por el amor y la pasión que transmitía con su accionar, con su ejemplo”.

 

¿Cómo actriz independiente que significa el Teatro Tafs?

“El Tafs es nuestra casa madre, la mayoría de los actores de nuestra ciudad creo que hemos empezado los primeros pasos en el Teatro Tafs, obviamente el Tafs vendría hacer como mi segunda casa, es el lugar donde siempre volvemos”.

 

¿Cómo estás viviendo la pandemia?

“La pandemia la estoy viviendo tratando de respetar todos los protocolo y tratando de ser responsable, esperando que sea lo más posible y en Rojas sigamos como estamos con muy pocos casos gracias a Dios. Con respecto a loa artístico, la actividad en general está parada y hay instituciones como el Tafs, como La Minga que tienen que sostenerse y  están muy complicados”.

 

¿Extrañas actuar, tenías algún proyecto para este año?

“Sí, estaba ensayando una obra dirigida por Diego Albamonte que se llama “Usted lo recuerda mejor que yo”, somos siete mujeres en escena, esa obra tuvo que hacer un párate, obviamente se retomará cuando todo esto se libere, y una obra que teníamos pensado hacerla en las vacaciones de invierno. Igualmente vía online seguimos trabajando y preparándonos para que cuando esto se termine estemos preparados para volver lo más pronto posible y retomar a actividad teatral, que se extraña y mucho”. 

 

¿Un mensaje final, lo que quieras decir?

“Quiero agradecer a la gente que a lo largo de todo este camino teatral me ha acompañado, a mis referentes de los cuales me han enseñado mucho y he aprendido, a Diego Albamonte que fue mi profesor de taller, y terminamos siendo colegas y siempre confió en mí. A Maita Olivencia que me hizo incursionar en infantil, como así también a todos mis compañeros, en especial a Andrea Calderone, que siempre está dispuesta. Todos son parte de mi camino, esperemos que pase todo esto lo más pronto posible para poder regresar a la actividad, un beso para todos”.    

 

Lorena Gutierrez en Recordándote Chocolate y Café, en homenaje a Maita Olivencia

 

 

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