Eduardo Rubén Forese, un actor con una trayectoria muy importante, no solo dentro del teatro rojense, sino también a nivel provincial y nacional. También ama la música, integró varios grupos folklóricos, pero su pasión por el teatro fue más fuerte y de muy joven debutó en 1969 en la obra “La cometa azul” en el Teatro Tafs. Fue director y secretario de Cultura del Municipio de Rojas, llegando a las más altas esferas de la cultura provincial. Hace muy pocas semanas fue uno de los propulsores de TUR (Teatreros Unidos Rojenses), en pos de conseguir beneficios para los actores locales

Eduardo Forese haciendo el papel de El Diablo, en la obra Reunión Cumbre en Santiago de Cuba
Datos personales. Eduardo Rubén Forese, nació el 17 de mayo de 1956; padres: Carlos Alberto Forese y Nelly Barberis; hermano: Carlos Alberto (mellizo, fallecido a los 18 meses); esposa: Ana María Pérez; hijos: Damián Eduardo y Daiana Luján; nietos: Blas, Nicolás y Mora Forese y Mateo Camarasa.
¿Qué recuerdos tenes de tu infancia y la escuela?
“La verdad que son los mejores recuerdos, porque creo que es una etapa que uno no se la olvida jamás, llena de purezas, no hay tantos enojos por la vida, porque recién comenzamos a andar. Hasta los 14 o 15 años viví en Pueyrredón y Uruguay (Eva Perón), en esa esquina era mi casa, la casa de mis padres y había mucha cultura de la amistad entre vecinos, recuerdo a las familias Fauda, Rebuffo, Balsells, Roggia, frente a Fundición Basile (que cada vez que había fundida se revolucionaba el barrio), también el chalet de Julio Costa y los tres boliches del barrio, Azzaretti, Membriani y Quintana y a una cuadra yendo para Avenida Moreno (era de tierra), estaban los silos de Molinos Cantenys y para el lado de Avenida Las Heras los de Molinos Cabodi. Además las familias Andreozzi, Torres, Philips, Tolosa, recuerdo que era un poco el malcriado de ese barrio y frecuentaba mucho a la familia de Tito, Juan y Blanca y Laurita Fauda, gente que ya no está, pero muy querida; además Víctor Rebuffo. Laurita Fauda que nos dejó a temprana edad me hacía estudiar guitarra y danzas folklóricas, en este recuerdo de la infancia tengo presente mucho a los amigos del barrio, que eran los hijos de las familias que nombre”.
“Comencé la escuela primaria (no hice jardín) a los cinco años en la Escuela N° 8, donde también tengo los mejores recuerdos, había primero inferior, primero superior hasta llegar a séptimo grado, recién llegado al sistema escolar, terminé con doce años la primaria, porque cumplo los años en mayo”.
¿Cuándo te diste cuenta que te gustaba ser actor?
“Primero quizás fui cantor, antes que actor, tenía a mi padre que me inclinó por la música folklórica, él era un gran recitador, estuvo trabajando en el Rancho de Ochoa en Capital Federal. Como estudié desde muy chico guitarra con el Maestro Santiago López, en la esquina de Avenida Las Heras y María Unzué de Alvear, en ese lugar estaba el Profesor López, a una cuadra (Avda. Las Heras y Vélez Sarsfield) vivía mi abuelo Nicolás Forese, muy cerquita del Club El Huracán. Todo esto venía atado a la pregunta si me gustaba ser actor y creo que sí, porque casi siempre y más aún cuando sabes tocar un instrumento y recitar, actué en casi todas las fiestas de la escuela desde que empecé hasta que terminé, cantando o recitando un fragmento de una poesía. Me gustaba todo eso, porque estaba incentivado por mi familia, pero también por las maestras, porque sabían que no tenía vergüenza y salía al ruedo. Mientras tanto iba al Teatro Tafs, porque mis padres iban asiduamente a ver obras, así que ya me picaba ese bichito. Cuando llegué a primer año la “Negra” Arrizurrieta, a la cual tenía como maestra en la Escuela Normal Nicolás Avellaneda, preparó una obra de teatro conjuntamente con Alfredo Araldi y me lleva a actuar el TAFS, ese fue el comienzo en 1969; la obra se llamaba “La cometa azul”, actué con Julio March, que me acompañaba, eran obras cortas y monólogos de Constantini”.
¿Estudiaste teatro o quien te formó como actor?
“Tuve la suerte que cuando comienzo estaba dando un curso un gran director, uno de los mejores sin duda, Mario Marcel, que hoy está en EEUU, dirigió en Rojas Homo Dramaticus, allí las empecé a conocer a Negrucha, Marta Seta y Mario Gazo, nombro a esos tres porque éramos después los cuatro mosqueteros, porque con el correr de los años me uní mucho a ellos y así comenzó mi formación como actor. No me fui más del teatro hasta el año 1992, cuando tuve un acto de indisciplina porque se me escapó una mala palabra ante la esposa de un directivo de la institución, me llegó una carta documento dándome 10 años de suspensión del Teatro TAFS. Pero en esos 23 años de teatro pasaron muchos formadores, fue muy rico eso para mí, lo asimilé, junto a grandes maestros que me tocaron como: Mario Marcel, Charol Araldi, Chito Civelli y Walter Balzarini, entre otros”.
¿Con qué obra y con qué elenco debutaste en el teatro?
“Llegó el momento con Norberto Barruti, dirigiéndome él, donde llegó mi primer papel importante en la “Mantequilla” de la Divina Solferina, un sainete que tuvo como protagonista a Marta Seta y yo era el mozo de lugar, fue realmente muy linda, hubo mucho público, también trabajó Walter Balzarini. Después llegó Osvaldo Rey quien nos dejó su enseñanza en el taller y los café concert, en este caso trabajé en “Caras y caretas, … Caras”, realizando más de siete personajes. Otra experiencia muy linda fue cuando Lila Cohen recién llegada a nuestra ciudad en 1980 hizo una obra infantil de Hugo Midón, “La Fiesta”, donde actuaban diez actores en el elenco, eran todas mujeres, el único varón era yo, y fue un gran éxito”.
“Con Barruti comenzamos a estudiar el teatro del grotesco, hicimos una obra denominada “El Tute Cabrero”, de Tito Cossa, una obra que quiero mucho, que me gustó, que me tocó trabajar junto a Charol Araldi y Julio Bicocca, (lo fui a buscar para hacer el personaje del pibe), también trabajaron mi esposa Ana María Pérez, Lila Cohen y Gladys Zamponi. Además fueron grandes compañeras de teatro Hilda del Cásale y Maita Olivencia”.
“Con el “Colo” Barruti hicimos una linda puesta de la primera obra que dio el teatro, allá por el año 1983, “En familia”, una obra hermosa de Florencio Sánchez. Después trabajé en El Organito, pero como asistente, porque en ese tiempo con Mario Gazo estábamos militando en política, en esa obra estaba Hugo Matheu y ahí lo fui a buscar al Patito Torres; hacía falta un actor joven, vago, con pinta de atorrante, y lo encontré al Pato Torres jugando a las bochas en Sportivo y lo llevé al teatro, con el tiempo se hizo un gran comediante y lo quiero mucho, me acompañó en varias obras”.
¿Cómo era el teatro en tu época?
“Esos años durante la década del 1980 fueron de oro, porque llegaron las muestras de teatro en el 84, 85, 86. Tuvimos la experiencia de haber sido dirigido por Miros, un escenógrafo, que también nos dirigió en “El Cuervo” junto a Lila Cohen. Recuerdo también la obra “La Irredenta”, fuimos cuatro varones interpretando a mujeres, una gran idea y la directora fue Negrucha, la directora Beatriz Mosquera vino a ver la obra y se fue muy asombrada por la actuación. Hicimos muchísimas obras, tengo 63 años y empecé de 13, parece que fue ayer, hacíamos todos los estilos, sainete, drama, comedias, trabajos en el subsuelo, café concert, grotescos. También fui director de Cultura durante el gobierno de Chano Aloé, pero siempre me dediqué al canto y a la música. Cantando con los Chayeros (con Beto Ventura, los Oroná; Daniel Constanzo (que también me acompañaba en el teatro)) grupo formado en 1973, anteriormente fueron Los Changos Rojenses” en 1963. También mi relación con Pepe Soriano, Rita Terranova y el intercambio cultural que se producía en esa época, fue un momento brillante del Teatro TAFS”.
“En 1992 cuando me sancionaron en el TAFS los compañeros se solidarizaron conmigo y formamos el Grupo “No todo está perdido”, junto a Mario, Marta, Negrucha, y los chicos de la Escuela de Teatro, trabajamos en muchos lugares. Y sobre todo con Mario quien fue mi ladero, mi amigo, mi compadre, mi hermano del alma, siempre estábamos perfeccionándonos, haciendo las cosas a todo pulmón. En 1980 me casé con Ana María Pérez, mi esposa que me acompañó siempre y también pudo actuar, tiene 6 o 7 obras realizadas, una época inolvidable”.
¿Con Negrucha y Marta Seta y Mario Gazo nos representaron en Cuba?
“Con el grupo “No todo está perdido” se hizo una relación muy fuerte, se agregó Lila Cohen, Marta obviamente, más los que todos conocen y se nos dio por hacer un gran éxito nacional, “Reunión Cumbre”. A través del flaco Jorge Bertero pudimos visitar Cuba, fue un viaje imborrable, nos acompañó Jorge Goicochea, director de Cultura, al que tenemos que agradecer porque a través de la Cámara de Diputados nos pagaron los pasajes; primero visitamos La Habana y luego Santiago de Cuba, fue una gran experiencia”.
“A “Reunión Cumbre” la dimos dos o tres años, como así también “Los Fabulosos 70”, bajo la dirección de Negrucha, con Marta Seta y Mario Gazo, donde trabajaron dos hijas de Mario, Laurita y Carolina, luego también participó mi hija Daiana; permaneció en cartelera durante varios años y fue otro de los grandes éxitos del TAFS”.
“En el 2001 se nos fueron de gira dos hermanos del alma, Mario y Negrucha, en el mismo año perdimos a los dos, eso resintió mucho al grupo. Marianito hijo de tigre, de Negrucha y el Vasco Iribarren, se animó a hacer el “0 Transparente”, una obra que hicimos en el galpón de La Minga, donde transformamos un vagón de tren en un teatro, con un elenco maravilloso, con Alfredo Araldi, Soledad Abril, Lila Cohen, Hugo Matheu, Marta Seta y Darío Castrilli, también tengo los mejores recuerdos”.
¿Fuistes también director de Cultura, te consideras un hombre de la cultura?
“Cuando asumí como director de Cultura dejé el teatro por una cuestión lógica, luego fui secretario de Cultura, apoyado por la gestión del ex intendente Chano Aloé, el cual me aseguró siempre los recursos necesarios como para que la cultura rojense esté apoyada en todos los sentidos; dado que una de las tres patas del gobierno de Aloé, fue sin lugar a dudas la cultura. Basado en la militancia de tratar de ir a ver todos los eventos culturales de nuestra ciudad y de la zona, para saber las necesidades del teatro, me considero un militante de la cultura y más allá de ser secretario de Cultura, estuve presidiendo la Federación de Teatristas Bonaerenses de la Provincia de Buenos Aires, elegido por mis pares, un doble orgullo. Además fui Coordinador de la Región Dorada del Instituto Cultural de la Provincia, y me tocó ser jurado en 2009 cuando la salud me jugó una mala pasada, ahí me dediqué a actuar y a cantar nada más. Esto me llevó a la Comedia de la Provincia de Bs. As., fue un gusto que me di de estar en un Teatro Estatal. Hice la obra “Pericones” en 2010, en el año de Bicentenario de la patria. También con el Taller de la Universidad de La Plata con el Colo Barruti, que me dio la posibilidad de hacer producciones, luego me citó para hacer “La Nona” y “Carmelo” que lo pude llevar al Teatro Cervantes y poder actuar también en la ESMA, bajo la dirección de Tito Cossa. Luego me vine a Rojas y pude hacer “La Familia Argentina” junto a Micaela García y Lila Cohen, bajo la dirección de Diego Albamonte”. Algunos me preguntan porque no dirijo y les digo que a mí me gusta actuar, soy un apasionado por la actuación, por la adrenalina que te genera eso; para dirigir tenes que tener docencia, disfruto mucho actuando y me aburo dirigiendo”.
¿Cómo ves el teatro rojense en la actualidad?
“He participado en movimientos de teatristas, pero lo que quería era reflotar el Consejo Municipal de Teatro, lo que hice fue contactarme con gente del mundo de teatro, para poder conformar TUR (Teatreros Unidos Rojenses). Ojalá este sea el puntapié inicial para poder realizar buenas producciones, para tener algo que nos ampare, a los que hemos elegido esto como un oficio y darle la dignidad y la seriedad que necesita el artista, para mí no es un hobby, para mí es una forma de vida, es una salida laboral, por eso lucho tanto por los derechos de todos los compañeros de teatro. Y si Dios quiere estar todos juntos en el Teatro TAFS, olvidarnos de aquellos problemas, para poder hacer producciones de los teatristas rojenses”.
“Como mensaje final, espero que las autoridades sanitarias encuentren lo antes posible la salida a esta pandemia, que la sociedad sea sensata, que tenga conciencia, que nos cuidemos, que este virus nos haga el menos mal posible. Les dejo mis últimas palabras y como artista digo: “Para las autoridades debe ser una obligación y para el pueblo un derecho”.

Elenco de la obra En Familia de Florencio Sánchez, dirigida por Norberto Barruti y los actores, Pérez, Cardigni, Araldi, Cohen Forese y Del Casale

Los Fabulosos 70. Un exitazo del TAFS durante seis años, Eduardo Forese y Mario Gazo fueron los protagonistas