De Rafael Obligado a la Academia …
A manera de homenaje a Lisandro “Lichi” López como le decimos acá, publicamos una hermosa nota realizada por el diario deportivo Olé, donde narra su origen, sus inicios en Racing y este glorioso presente, del cual nos llena de orgullo a todos los rojenses. Lisandro llegó al club con 17 años, proveniente del Club Atlético Jorge Newbery de Rojas, debutó en 2003, pegó la vuelta tras su paso por el exterior y ahora, con 36 pirulos, fue la bandera de este Racing campeón. Repasá la carrera del goleador que festejó por primera vez con el equipo de sus amores.

Lichi López y el gesto clásico cuando festeja sus goles
Sus comienzos en Racing. Licha nació el 2/3/2003 en Rafael Obligado (Provincia de Buenos Aires), un pueblo de menos de 1.000 habitantes y con una gran tranquilidad. Más allá de su pasión por el fútbol, siempre tuvo la caña a mano. "Soy más profesional de la pesca que del fútbol", aseguró alguna vez. Por las vueltas de la vida, de chico se probó en varios clubes importantes y no quedó: Newell’s, Central, Boca, All Boys, Vélez, Lanús, San Lorenzo. Por una cosa o por la otra, todos lo rechazaron. Hasta que apareció Miguel Micó...
A pesar del apoyo incondicional de Miguel y María Elena, sus padres, Lisandro bajó los brazos y decidió seguir jugando en el club Jorge Newbery, de la localidad de Rojas. Sin embargo, Micó lo observó en unos Juegos Bonaerenses y, luego de su paso por Lanús, empezó a trabajar en las Inferiores Racing y se llevó al delantero a la pensión de la Academia (una casa en La Paternal). Debutó en Quinta a los 17 años, allá por el 2001, y en su presentación ante Argentinos metió un hat-trick.

Toda la juventud de Lichi con tan solo 17 años en Racing de Avellaneda
Su llegada a las Inferiores de Racing coincidió con la consagración del Racing de Mostaza Merlo en el Apertura 2001, que cortó una racha de 35 años sin salir campeón. "La única cancha que conocía era la de Sarmiento de Junín. Empecé a ir al Cilindro a todos los partidos de local y ahí me enamoré del club", contó el delantero. Pasaban los días y estaba listo para hacer su debut en Primera, pero sufrió dos fracturas seguidas en el quinto metatarsiano del pie derecho y recién pudo hacer su estreno el 14 de junio de 2003, de la mano de Emilio Comisso, ante Vélez (2-2 en Avellaneda).

En 2004 enfrentando a River, cuando el DT Marcelo Gallardo era jugador
Su primer gol en primera. En su quinto partido entrando desde el banco, llegó el mencionado choque ante el Granate y su primer grito sagrado en la Academia, fue un 10 de octubre de 2003 le tocó entrar ante Lanús cuando el equipo de Cappa la pasaba mal, convirtió su primer gol en Racing y los hinchas que estaban en el Cilindro quedaron maravillados con su talento. Con sólo 20 años, una voz tímida y la misma incomodidad que siente en la actualidad cuando le toca enfrentar los micrófonos, Lisandro López comenzaba a ganarse un lugar en la Academia.
Luego no paró de convertir y en 2004 rompió un récord: fue el goleador del Apertura (12 tantos) y cortó la racha negativa de Racing, que llevaba 35 años sin tener un goleador en un torneo. Eso sí, en aquel entonces empezó a demostrar que es un tipo muy autocrítico: "Estoy jugando mal, no puedo gambetear ni a mi abuela". Pero partido a partido, con el Pato Fillol en el banco, se divertía junto a Mariano González y a la Gata Fernández con pasos de baile después de cada gol y le metió dos recordados goles a Independiente (triunfos por 3-1 en 2004 y 2005).
Lisandro, en 2005, en un clásico ante Independiente. En 2005, estuvo cerca de salir campeón y cerró su primer ciclo en Racing con un total de 26 goles en 70 partidos jugados, pasó al Porto y llegó su primera vez con la Argentina: debutó en un amistoso ante México y luego contra Hungría, en Budapest, dejó la cancha para que hiciera su debut oficial Lionel Messi. Sí, Messi. "Es lo poquito que hice en la Selección y quedé en la historia", expresó entre risas. Luego de sus buenos pasos por Portugal, Lyon de Francia (pagó 24 millones de euros por su pase), Al-Gharafa (Qatar) y el Inter de Porto Alegre, en 2015 pegó la vuelta a la Academia.

El Pato Fillol el DT que lo afianzó en la primera de Racing
"Nunca dejé de pensar en Racing. Miraba todos los partidos durante los fines de semana y cuando volvió todo había mejorado para bien", aseguró tras su regreso. En este segundo ciclo, Lisandro le metió un golazo de chilena al Rojo, jugó la Libertadores con el club, algo impensado en sus inicios, y con la cinta de capitán y sus goles guió a Racing hacia un nuevo título. Encima, fue el goleador de Racing y de la Superliga. Como un amigo le dijo que "tenía que pensar más en los mano a mano", sus festejos con el dedo índice en la sien después de cada grito son una marca registrada. No tiene redes sociales, habla poco de su vida personal y no entra en polémicas a la hora de declarar. Este es Lisandro López, la bandera del campeón de la Superliga que se merecía este título y que es un ejemplo en tiempos de revolución. Con 36 pirulos, es ídolo, capitán, goleador y gritó campeón por primera vez con el club de sus amores.