Finalmente el viernes por la tarde Daniel Brizuela, Máximo Gallardo, Alejandro Montenegro, Bruno Sarda y Gustavo Fermani, pertenecientes al Grupo de Captación de River Plate, estuvieron trabajando en el estadio Esteban Balín del Club Atlético Jorge Newbery, con el fin de poder ver en acción a los chicos de las categorías 2005 a 2012. Chispa estuvo presente para dialogar con el director de Captación, Daniel Brizuela y el ex campeón de la Copa Libertadores de América y Copa del Mundo de Clubes con River en 1986, Alejandro Montenegro.

Los más chiquitos se sacaron una foto junto al papá del Muñeco Marcelo gallardo y Alejandro Montenegro
Daniel Brizuela, director de Captación de River Plate
¿Cómo es la metodología de trabajo?
“River hace cuatro años que viene trabajando con un proyecto de captación a nivel nacional, recorriendo cada ciudad, cada pueblo de la Argentina, tratando de darle la posibilidad a las nuevas generaciones de que puedan sumarse al club más grande de la Argentina. En esta ocasión nos toca Rojas, que la elegimos como prueba final, River tiene una metodología de trabajo de la siguiente forma; hacemos una gira como te dije anteriormente por distintas ciudades, y buscamos un punto estratégico para hacer una prueba final de todas las otras ciudades que visitamos, donde se preseleccionan los jugadores destacados en sus pueblos o ciudades, para generarles un pequeño desarraigo de 200 o 300 kilómetros, para poder verlos jugar fuera de donde están sus afectos, por decirlo de alguna manera. Esto a nosotros nos da un parámetro importante y es algo que nos ha servido mucho, en este caso hemos hecho una serie de pruebas a 100 o 200 kilómetros, y hoy los hemos citado aquí en la cancha de Newbery, donde pudimos venir algunos componentes más del grupo de trabajo de Captación de River, como en mi caso que soy el director, también el coordinador Gustavo Fermani, el papá de Marcelo Gallardo que también trabaja en el área de Captación de River y Alejandro Montenegro. Todo esto lo hacemos para sumar nuevos talentos a River, este es un proyecto comandado por el actual presidente, Rodolfo Donofrio, no me canso de decirlo, un dirigente con una gran claridad, que le aporta mucho a la institución y al fútbol argentino, esto permite que tengamos estos recorridos extensos que son muy costosos también, dando la posibilidad a los chicos que se puedan mostrar y alguno poder ser parte de la familia de River”.
¿Porqué en Newbery?
“Porque tenemos una gran relación con la gente de Newbery, me ha tocado venir a participar de algún otro torneo trabajando para otra institución y me gusta la manera de trabajar que tienen, como se dedican al fútbol infanto – juvenil, por eso lo hemos elegido, pero esto no quiere decir que no pueda ser otro lugar también”.
¿Qué categorías van a estar observando esta tarde?
“En este momento estamos viendo jugadores de las categorías 2005 a 2012, esperemos que los chicos puedan hacerse ver en toda su expresión, algunos van a ser seleccionados, otros van a quedar en nuestra base de datos, para llamarlos al año siguiente, ya que los procesos suelen ser un poco tardíos. Por suerte la Argentina es una permanente fuente de talentos futbolísticos, esto no es de ahora, sino que ha sido siempre, históricamente ha sido así, por suerte los clubes han entendido que hay que trabajar de manera diferenciada con los chicos, con especialistas, para que ellos tengan la posibilidad de poder desarrollarse, y para que el día de mañana les sirva como herramienta para poder crecer en sus vidas”.
Alejandro Montenegro, ex Campeón Copa Libertadores y Mundial de Clubes 1986
¿Qué te llevas de esta prueba en Rojas?
“Lo más importante que nosotros venimos a buscar es la técnica individual de los chicos, pero más allá de ello tenemos la posibilidad de tener fichaje directo de un chiquito 2011. Para nosotros con fichar un jugador tenemos la gira salvada, pero así y todo el marco, de venir gente de todos lados, de los clubes de Rojas y de la zona y la región, nos da un parámetro de cuando River viene, la gente se predispone a traer a los chicos y eso es muy importante. A nosotros nos da mucho placer hacer lo que hacemos, estamos como en nuestra casa, la pasamos muy bien”.
¿Cuánto hace que estás trabajando para River?
“Hace cinco años que estoy trabajando, soy entrenador, pero Marcelo tuvo la deferencia de rotar a todos, este año es el segundo que trabajo en el Área de Captación, tengo la necesidad y las ganas de volver a dirigir, porque a mí me gusta, como siempre digo estar en pito y cancha, cerca de los jugadores, pero siempre estoy a disposición de lo que dice la gente de arriba, estoy muy contento en el club, además por el momento que estamos viviendo”.
¿Qué gran momento está pasando River?
“Gracias a Dios estamos muy bien, tenemos muchos jugadores de las divisiones inferiores trabajando en primera división, y eso es un logro no solamente de Marcelo Gallardo, sino de todo el grupo que venimos trabajando, desde los coordinadores, utileros, directivos; es la seguidilla del eslabón de la cadena que van subiendo chicos de divisiones inferiores para reserva y de reserva para primera y eso para nosotros es el verdadero triunfo”.
¿De 1.500 jugadores que se prueban al año, llegan un Ortega, un Francescoli, que le dirías a aquellos chicos que no son elegidos?
“El mensaje es a no bajar los brazos, yo jugué en las divisiones inferiores de Ferrocarril Oeste y no pude jugar en primera división, y triunfé en le primera de River, el secreto está de encontrar el lugar de cada chico en el mundo, si no es River, puede ser otro club, pero al que le gusta realmente este deporte, que es un deporte de compromiso, de constancia, de entrenamiento, de estar, de trabajar, de no echarle la culpa a los demás, de seguir luchando por un sueño, por un objetivo en la vida. Ese es mi mensaje para todos los chicos”.
¿Qué sentiste aquella tarde cuándo le clavaste la pelota al ángulo al Loco Gatti en el monumental?
“Una felicidad plena, ver a mis viejos en la platea (lágrimas en los ojos), una alegría inmensa”.

Alejandro Montenegro posando junto a Guillermo Racera, Nicolás Mangione y Farías