Sin lugar a dudas que Eduardo Fabián “Titi” Molina es uno de esos personajes que han dejado una huella muy importante dentro de deporte de nuestra ciudad, fundamentalmente en el boxeo. Nació prácticamente dentro de un ring, su padre Hernán Eduardo fue su gestor y formador, le siguieron sus pasos, sus hermanos Gabriel y Lucas y hasta su hijo Natalio también se puso los guantes. Fue Cumbre de Oro en 1987, Campeón Argentino de Avezados en 1989 y compartió el ring con un ex Campeón de Mundo, Carlos “Tata” Baldomir. A continuación la nota en reconocimiento a la gran trayectoria de, “Titi” Molina, boxeador de ley

El Titi Molina fue pretendido por Pradeiro, representante de Box en Buenos Aires, junto a Amadeo Ascención y su papá Hernán Eduardo
Datos personales. Eduardo Fabián “Titi” Molina, nació el 17 de julio de1968 en Rojas; padres Hernán Eduardo Molina, madre Aurora Beatriz de Molina (fallecida); hermanos: Graciela Beatriz, Arnaldo Gabriel y Lucas Damián Molina; esposa: Claudia Roxana Ferreyra; hijos: Natalio Fabián y Gonzalo Nicolás Molina y Matías Fabián Rivero.
¿Qué recuerdos tenes de la infancia, en que barrio naciste, la escuela, algunas de tus vivencias?
“Nací en el campo y estuve allí hasta los 10 años, fueron años muy lindos, no nos sobraba nada, pero mis padres siempre fueron gente de trabajo y nunca, gracias a Dios, nos faltó un plato de comida. En la escuela primaria fui al Colegio San José”.
¿Cómo nació la pasión por el box?
“Mi pasión por el boxeo fue desde chico, mi padre era boxeador, mis tíos lo eran también, me crie en un ambiente de boxeadores y eso seguramente me marcó para toda la vida. A los15 años empecé a practicar en el Club Argentino, recuerdo que en el año 1984 cerro el gimnasio del club y ahí hable con mi padre Hernán Eduardo para empezar a soñar con realizar un gimnasio en nuestra casa. Y así sucedió, comenzamos a practicar en el garaje de la casa de mi padre, era medianamente chico, pero las ganas y las ilusiones por llegar eran tan grandes que no importaba. También durante mi adolescencia había jugado al fútbol en el Club Boca Juniors, pero mi verdadera pasión era el boxeo”.
¿Quién fue tu formador?
“Siempre estuve a las órdenes de mi manager y padre Hernán Molina, la verdad que tuve el privilegio de que mi padre siempre estuvo cerca mío, siempre me aconsejó de la mejor manera, lo más importante respetar al rival y fundamentalmente fuera del ring ser una mejor persona”.
¿A qué edad debutaste, si te acordas contra quien y como te fue?
“Debute el 25 de mayo de 1985 con en pergamínense Ricardo Pascual ganando por puntos en el Club Sportivo Rojas”.
¿Contanos de los festivales de box en Sportivo, de la época de oro del box en Rojas, que boxeadores de Rojas había?
“Fue una época dorada del boxeo en nuestra ciudad en que vinieron muchas figuras nacionales y mundiales como: Martín “Látigo” Cogui, Ramón Collado, “Moncho” Domínguez, Rubén Verdún, el ex campeón mundial Carlos Monzón, que trajo a boxear a Ramón Jara. Hice muchas peleas de amateur en el Club Sportivo, noches inolvidables de boxeo, nos seguía mucha gente, cada festival que se hacía era una verdadera fiesta. Además “Pelusa” Van der Beken fue el gestor de que vinieran tantos boxeadores de renombre, como así también periodistas muy reconocidos en el boxeo, como Horacio García Blanco, Ulises Barrera y hasta transmitió para Radio Rivadavia, Walter Nelson. En esa época tenía como compañeros de gimnasio al “Nene” Cuitiño, Makeón, Lanza, “Kiko” Torres, Sánchez, Goicoechea; como amateur hice 56 peleas”.
¿Cuándo te convertiste en profesional, en que categoría y como fue tu trayectoria?
“Mi primer campeonato en la FAB (Federación Argentina de Box) fue el 1° de agosto de 1986 contra Gustavo Vieytes ganando por nocaut en el 2° round; después con Omar Alderete gané x abandono en el 2° round, consagrándome Campeón de Novicio, ganándome el derecho a disputar el Campeonato Argentino, que se hizo en Corrientes y Chaco. Peleando mi primera pelea en el Chaco, el en Club Hindú, el 9 de septiembre de 1986, contra Eduardo Aguirre; ahí también gané puntos; la segunda pelea la hice el 14 de septiembre de 1986 en Corrientes, en el Club Juventus, frente a Daniel Torres, donde perdí por puntos. El 22 de abril de 1987, al año siguiente peleé en el Campeonato de las Estrellas, saliendo sub campeón, perdiendo la final con Daniel Esclarandi por puntos, de esa manera fui sub Campeón de las Estrellas. En 1988 estuve inactivo debido a un accidente que sufriera el 11 de enero de ese mismo año, continuando con mi carrera profesional, enfrenté a Marcelo Irigoitía, ganándole por abandono en el 5° round. Al año siguiente en 1989 entro en el Campeonato Argentino de Avezados, haciendo cuatro peleas llegando a la final con Ángel Molina, lo vencí por puntos y me consagré Campeón Argentino el 14 de abril de 1989, fue uno de los logros más importantes como boxeador y un orgullo muy grande el haber representado a Rojas y poner su nombre en lo más alto del boxeo argentino”.
“En 1987 gané el Cumbre de Oro en la Fiesta Anual del Deporte y debuté como profesional el 14 de octubre de1989 en General Pintos, ganándole por puntos a Jorge Ramayón, como profesional hice más de 40 peleas, entre las más importantes, el 4 de diciembre de1991, con Eduardo “Falucho” Aguirre en la FAB, ganándole por nocaut en el 8° round. De esa manera pude ingresar al ranking argentino de la Federación Argentina de Box, siendo el único rojense en la historia de nuestra ciudad en estar renqueado. Peleando con grandes boxeadores como el ex Campeón del Mundo, Carlos “Tata” Baldomir”.
“Mi última pelea fue el 13 de septiembre de1996 en Chivilcoy con Roberto “Pistón” Medina ganándole por puntos”.
¿El boxeo es un deporte muy sacrificado?
“Esta es una respuesta un poco difícil de contestar, si se mira desde el punto de vista del entrenamiento y los cuidados que debe tener un boxeador, te puedo decir que sí, es muy sacrificado; pero cuando amas lo que haces, todo los esfuerzos se transforman en placer. Por eso les digo a todos los jóvenes que tengan ganas de emprender la aventura del boxeo, que lo hagan, que no se van a arrepentir, porque a pesar de que en el ring te matas a trompadas, cuando terminó la pelea podes encontrar a un amigo de la vida”.
¿El apellido Molina es sinónimo de boxeo en Rojas?
“Sin faltarle el respeto a ninguno de los colegas que han practicado este grandioso deporte, me atrevo a decir que sí, por la trayectoria y recorrido de mi padre Hernán Eduardo, que ha dejado todo en pos del boxeo rojense. Además de mi continuidad también mis hermanos Gabriel y Lucas han dejado lo suyo en el mundo de los guantes y hasta mis hijos Natalio y Gonzalo también lo practicaron. Creo que hemos dejado un legado muy importante, pero también el boxeo nos dio mucho, fundamentalmente un montón de amigos y vivencias, que es lo más importante. El apellido Molina en el box es reconocido en Rojas, la región y Buenos Aires”.
¿Un mensaje final, agradecimientos, lo que quieras decir?
“Vaya mi agradecimiento a toda la gente que siempre me acompaño, a mi familia, a mis hermanos Gabriel y Lucas que estuvo siempre colgado de mis pantalones en cada pelea que hice, como no iba a salir boxeador y también mis hijos Natalio y Matías que boxearon y siguieron mis pasos. Pero no me puedo olvidar a mi papá, a quien por suerte puedo agradecer en vida, en toda mi carrera como boxeador estuvo a mi lado, me formó, me apoyó como deportista y como persona, gracias viejo querido”.

En 1989 se consagró Campeón Argentino de Avezados en la FAB