Otro de los destacados deportistas de la década del 90, fue sin lugar a dudas, Rubén Osvaldo De Gaetani, alias “Catoca”, con grandes condiciones futbolísticas, a los 17 años se fue a probar a Independiente, fue uno de los pocos jugadores (junto a Juan Ramón Barrera y Adolfo Aneo), privilegiados en salir campeón dos veces con la camiseta de Carabelas y también del club que lo vio nacer, el Deportivo Unión. Como jugador nunca fue expulsado de una cancha de fútbol, un verdadero ejemplo. Pero cuando se subió a un auto de carrera, la adrenalina lo atrapó de tal manera que su recorrido en el automovilismo fue espectacular, con un montón de seguidores y simpatizantes que lo avivan cada vez que se organizaba un Rally en nuestra ciudad. A continuación el recorrido de un gran deportista nacido en Pergamino, criado en Carabelas y adoptado por el corazón de la gente de Rojas

Catoca De Gaetani levantando los Cumbres de Plata y Oro en Automovilismo en 1992
Datos personales. Rubén Osvaldo De Gaetani, nació el 30 de julio de 1964; padres: Nelda Gomila y Héctor De Gaetani; hermanos: Susana, Héctor, Walter, Marta, Javier y Fernanda.; en pareja con Mónica Valdez.
¿Cómo fue tu infancia?
“Nací en la ciudad de Pergamino y toda mi infancia, prácticamente hasta los 20 años, vivía en el campo, iba al colegio a Carabelas. Fue una infancia tranquila, muy normal, como todo chico, éramos cuatro hermanos, hasta que llegaron los dos restantes, pero no me puedo quejar de mi infancia, fue muy tranquila”.
¿Qué deporte te gustaba hacer de chiquito?
“En el campo durante los fines de semana iban mis tíos, mis primos y hacíamos un picadito, también iban los hermanos, cuñados y sobrinos de mi papá. A partir de ahí siempre me gustó el fútbol inclusive yo era el más chico de mis hermanos, y a partir de allí me incorporé a las Inferiores del Deportivo Unión. Anteriormente se hacían partidos intercolegiales que venía a jugar a Rojas y a partir de los 8 u 9 años arranqué a jugar al fútbol”.
¿En qué año comenzaste en Unión y quienes eran tus compañeros?
“Comencé con 12 años en el Club Unión en 1976, en sexta división, me ponían de wing izquierdo, la agarraba muy poco a la pelota. En 1977, 1978, 1979 me fui a estudiar a la Escuela Agrotécnica Salesiana de Ferré y empecé a jugar de 3 de 6, recuerdo que se hacían partidos entre los cursos y pude jugar en la Liga de General Arenales y salimos campeones dos años seguidos con el equipo de la escuela”.
¿Terminaste la secundaria?
“No, no aguanté el pupilaje y en tercer año abandoné, me fui a trabajar al campo”.
¿Cómo siguió tu recorrido con el fútbol?
“En 1980 me fui a jugar a Alfonzo en quinta división, compartí esa división con buenos jugadores, como Julio Bomboni, Keko De Gaetani y Facha Quaglia, entre otros; en esa época no podía jugar en primera porque el reglamento no te permitía jugar hasta después de los 16 años. En 1981 paso a Unión donde salimos campeones en quinta división, donde ahí si podía alternar la quinta división, con la primera. La mayoría de los jugadores integrantes de esa quinta división llegaron a jugar en primera, el equipo estaba conformado con: “Oqueta” Almada, Jorge Contreras, Luis Gomila, “Sulu” Sauret, “Bicho” Almada, Carrero, Claudio Seratto, Walter De Gaetani, el Flaco Piccinini, Juan Pubill, el “Loco” Vallejos, un muy lindo equipo”.
“Ese año cuando jugaba en quinta los sábados, el domingo “Quique” Quaglia, DT de la primera me ponía de 3, cuando la cancha de Unión estaba al revés de lo que es en la actualidad, bastante despareja, había que jugar (sonrisas)”.
¿Te fuiste a probar a Independiente?
“Sí, en 1982 voy a Independiente estuve tres meses y me volví porque no me podía adaptar, jugué en las inferiores de AFA, estuve con el “Loco” Vargas, con “Mandinga” Percudani y la “Vieja” Reynoso estaban en la misma pensión con nosotros, ambos llegaron a jugar en primera. Recuerdo que me llevó el “Loco” Nardini que tenía campo cerca de Carabelas y se relacionaba con Independiente, me fui a probar y quedamos con Miguel Fiorabanti (arquero de Jorge Newbery), se vino yo había quedado solo y n esa época no había celulares y era muy chico, de vivir en el campo, irte a Buenos Aires con un mundo de gente sin conocer a nadie, la adaptación es muy difícil”.
¿Cómo sigue todo?
“En 1983 me tocó hacer el Servicio Militar, en 1984 vuelvo para jugar en Argentino con un gran equipo que quedó afuera en semifinales, dirigido por “Lito” Barreiro y Miguel Balbo. En 1985 juego en Unión y ese año el recordado “Lungo” De Gaetani había tenido un problema de salud, acula le había prometido jugar un año en Carabelas y cuando fallece en 1986 fui a jugar para el rojo, con el cual salimos campeones del Torneo Local y sub campeones del Interligas con la ciudad de Salto, donde perdimos la finalísima con Compañía General (un gran equipo con el “Loco” Gizzi y el “Negro” Carrizo, entre sus pilares más destacados); recuerdo que fue un gran equipo, atajaba el “Pato” Ibarra, Rubén Novillo, Cacho Blanco, Claudio Casares, “Troncha” Cantoni, Patricio Barret, “Polaco” Alvarado, “Charco” García, Jorge y Juan Barrera, Fabián Almada, muchos jugadores y de buena calidad, un equipazo, de los mejores que me tocó jugar, tenía 22 años, era uno de los más chicos del plantel”.
¿En esa etapa empieza a picarte el bichito del automovilismo?
“Exactamente entre 1987 y 1988 empiezo a correr, mientras sigo jugando al fútbol en Carabelas que lo dirigía Raúl Linare, en los noventa minutos durante las dos finales contra Argentino salimos invictos y nos ganan en tiempo suplementario por penales en la cancha de Newbery, en la finalísima. En 1990 voy a Unión, en 1992 regreso a Carabelas, donde nuevamente salimos campeones, recuerdo que estaba corriendo la primera carrera del Nacional en Chivilcoy, donde se tenían que dar un par de resultados, perder Argentino y otro equipo más, finalmente se dio y pude festejar por partida doble”.
“En 1994 y 1995 se me da el bicampeonato con Unión, en 1995 con el Interligas con Colón, donde me lesioné ante de las semifinales, ya que jugué varios partidos infiltrado en el aductor y no pude jugar ni contra Carabelas, ni Barracas, porque me desgarré”.
¿Debes ser uno de los pocos jugadores que saliste campeón con la camiseta de Unión y Carabelas?
“Juan Barrera salió campeón en 1986 y 1992 con Carabelas, en 1993 con Boca Junios y 1994 con la de Unión”.
¿En 1995 te retiras?
“No, seguí jugando hasta el 1999 que jugué en el división reserva con los pibes, tenía 35 años, recuerdo que Juan ramón Barrera era el DT, y me pedía de jugar en primera, pero yo le dije que no, que mi idea era jugar con los pibes, porque me divertía y estaba más cómodo. Llegamos a la final con Newbery, jugamos dos partidos”.
¿Tuviste el privilegio de marcar al “Lichi” López?
“Sí, Lisandro era un pibe con tan solo 17 años, pero también tuve la suerte de haberlo marcado al padre, que fue un gran jugador, a Miguel López”.
¿Cómo nació la pasión por los fierros?
“Yo siempre iba a ver los zonales donde corría Luis María Martínez, Carlitos Feliú, el “Loco” Pieters, Daniel Cudós, Solmi, “Quique” Hidalgo, a muchos corredores de esa época. No era fierrero para nada. Recuerdo que me compré una Célica y dije la voy acoodar, a dar un poco más de velocidad, lo vi al “Negro” Cardigni, y me dio el teléfono de Hugo Lepaile, que corría con una Toyota, y que corrió en nuestra ciudad cuando yo debuto. El me llevó para hablar con Donato Cechini, que era el dueño de la Célica que vivía en José C. Paz, es más, me acompañaron Raúl Linare, Osvaldo Olari y “Pucho” San Pietro. Cuando vi la coupé Célica, hecha de carrera, con caños, con matafuego, dije que será esto?; y justo en un par de meses llegaba la carrera de Rojas, entonces me decidí para ver realmente lo que era ese nuevo mundo de los fierros”.
“Finalmente alquilé la Célica para la carrera en Rojas, para colmo el día de la competencia hubo lluvia y barro, tuve que usar pantaneras, debuto y en la primer pasada después de la Rojera, pongo tercera, cuarta, y ahí nomás me fui afuera y me despisté, perdimos como medio minuto, se había tapado el caño de escape. Hicimos el sábado las tres pasadas en pleno barro, el domingo los primes fueron para el lado de Carabelas, donde yo conocía los caminos a la perfección y pude ganar en una clase donde había pocos autos y de ahí me gustó y empecé a correr”.
¿Llegaron años gloriosos compitiendo a nivel provincial y nacional?
“Sí, arrancamos con el Fiat 147 en 1989, no tuve el mejor de los debuts, ya que en Concepción de Uruguay en la tercer curva lo doy vuelta, acostumbrado al auto con tracción trasera, manejar uno con tracción delantera es muy diferente. Luego corrimos en Rojas y ese año salimos terceros, donde sale campeón Ricardo Pascual. En 1990 vamos a correr el Campeonato Santafecino donde tengo la suerte de salir campeón y Ricardo Pascual también, donde le presté el auto en Pringles y fui navegante, donde eses año alternábamos los dos campeonatos, el santafecino y bonaerense”.
¿Quiénes te acompañaron como navegante?
“Tenía una lista de más de veinte, pero empecé con “Papera” González, el “Vasco” Galeano, Fabio Pascual y luego arrancamos con Julio Sartori, con un largo recorrido como mi navegante. En 1991 tuve un párate porque debido a roturas y vuelcos, fue un año para el olvido. En 1992 comienzo la primera carrera en Firmat, donde venía ganando en el barro, décimo quinto en la general, con “Peti” Roldán como navegante, después se me rompe la caja, rompo el motor y luego corrimos en Rojas, donde ganamos y ahí es donde se forma la Peña “Rojas Rally”. Con “Quique” Boveri, Juan Sauret, Jorge Baldomá, Oscar Nicora, Juan Laporta y Bicocca, entre otros; los cuales trabajaron muchísimo haciendo innumerables cenas con un apoyo impresionante de la gente y de los clubes donde se realizaban las peñas”.
“Gracias a esos aportes pudimos seguir viajando, la próxima carrera por el bonarense la gané, 1992 fue un gran año porque ganamos una carrera por el Nacional y cuatro carreras por el Bonaerense y a pesar de no haber podido salir campeón por un punto y medio, lo coroné con el “Cumbre de Oro” en la Fiesta Anual del Deporte, todo un logro para el automovilismo de Rojas”.
¿Qué deporte te dio más el fútbol o el automovilismo?
“El fútbol te da muchos amigos y es muy liando salir campeón; el automovilismo es totalmente distinto, es pura adrenalina, yo por lo menos lo sentí de una manera muy especial, cuando me tocaba correr en nuestra ciudad, el acompañamiento de la gente me emocionaba, cuando salíamos de la rampa de la Municipalidad, la gente vitoreándote, cuando pasábamos el prime de la Rojera, de Guido Spano, de 4 de Noviembre, son momentos únicos e irrepetibles que me los llevo conmigo para siempre. Ese espectáculo y la gente alentándote de abajo no se ve más y uno de arriba de auto lo sentía. Así que si me tengo que quedar con uno elijo a los autos de carrera”.
¿En tu última etapa se te vio como DT de Unión y corriste algunas carreras más?
“Dirigí en 1994 y 1995 a las divisiones inferiores de Unión y en 2019 decidí dirigir a la primera división, no me fue de la mejor manera, pero la intención rea darle una mano al club. Con respecto al rally, en 1995 Juan Laporta me alquila un auto y me pego el palo de mi vida, porque realmente el auto no sirvió más, fue un Nacional donde veníamos tercero. De Ahí en más estuve 12 años sin correr, hasta el 2007, cuando José Luis Giacomini tenía un Gol y me pidió que lo acompañara a correr a Alem y vuelvo como piloto en la carrera de Hughes. Y con el último auto que compré gané cuatro o cinco carreras, aunque se pone cada más difícil por la parte económica y otros factores de la vida. Pude volver a correr gracias al apoyo de la gente y de las peñas. Es más el auto lo estoy armando para ver si puedo correr algunas carreras más y despuntar el vicio, pero todo dependerá de lo que pueda pasar en el futuro”.
¿Un mensaje final?
“Agradecer a los clubes Unión y Carabelas por haberme recibido, especialmente al “León” que formó y por todo lo que me han brindado. Con respecto al automovilismo agradecerle a toda la gente de Rojas, a toda la gente de Carabelas, donde hacíamos las peñas en el Club Unión, como así también el Centro Español, El Huracán, Sportivo, Polígono de Tiro Gral. Alvear, Argentino, en todos los clubes que me han dado una mano y vuelvo a repetir, a toda la gente que siempre me ha apoyado”.

Efervesencia. Cuando Catoca junto a Julio Sartori ganaro en Rally Ciudda de Rojas en 1988

Catoca De Gaetani con Carabelas. Campeón Local 1986