La yegua que hizo emocionar a todos

Gustavo y Emiliano Calvente no paran de acariciar a Alta Betty, terminada la carrera en Palermo, muy emocionante

 

Leonardo Rigo, su dueño, y Emiliano Calvente, su jockey, coinciden en que la victoria Alta Betty el pasado jueves 24 de junio en Palermo, fue muy especial. “La yegua tiene muchos problemas luego de un golpe que sufrió hace un tiempo” comenta Leo, que automáticamente luego de terminar la competencia decidió con anuencia de Gustavo Calvente (su preparador) y su hijo Emiliano retirarla de las pistas y darle descanso en el campo.

No es sencillo para un caballo del interior poder triunfar en los principales hipódromos del país, y hay decenas de casos que a pesar de ser buenos en las cuadreras no pueden en Palermo o San Isidro.

“Alta Betty no sólo era la mimada de nuestro stud, sino que todo Palermo la conocía, la quería” asegura Gustavo Calvente, quien desde hace un tiempo se ha radicado en Capital Federal y está teniendo buenos resultados por su gran trabajo. Mientras que su propietario, Leo Rigo, era claro al comentar: “Venía de correr 13 carreras, con 6 segundos puestos. Merecía más que nadie la victoria, por eso nos emocionó a todos”.

Sobre sus inconvenientes Emiliano detalló: “Era un milagro que corriera. Últimamente había que infiltrarla para correrla pero también para entrenarla. Se le daba una especie de diurético, por lo que terminaba muy deshidratada. Pero tenía tanto corazón que todo era posible con ella”.

Asado de por medio entre amigos para festejar el triunfo, donde el único tema era caballos, pasión sin límites para algunos y que tiene en nuestra ciudad a enormes exponentes: el “team Calvente” parece enfocado y entonado en ir siempre por más, porque Emiliano está entro de los mejores jockey del país (hace tiempo ya superó los 2.000 triunfos), pero también su hermano Franco tiene talento y gana seguido.

Alta Betty, hija de Portal del Alto y Guisante Key, debutó el 26 de junio de 2019 en San Isidro. Fue quinta a ocho cuerpos del ganador. Al mes siguiente fue sexta en otra carrera; en su tercera presentación décima y luego octava. No mostraba demasiado, hasta que el 13 de diciembre de ese año sorprende y es segunda en Palermo. Da un salto de calidad a tal punto que en sus 7 competencias siguientes cosechó 5 segundos puestos, hasta que el gran día llegó.

En su último intento en la arena palermitana y sobre mil metros Alta Betty ganó. Y parece de película, porque cruzó casi en una misma línea con Lucky del Alba (conducida por Brian Enrique). Es más, debieron ir a la foto final para conocer el resultado. La diferencia fue el hocico, pero la espera parecía eterna. “Ganara o perdiera se iba a ir a descansar, no podíamos exigirla más. Fue una leona corriendo y la vamos a querer siempre. Ahora disfrutará del campo y quizás pueda ser una gran madre en el futuro” decía feliz Leo Rigo.

El mundo del turf es apasionante y Rojas tiene una rica historia, con un criador de categoría internacional como Alfredo Camogli en su haras El Alfalfar, caballos ligeros de verdad (cómo no recordar, entre otros, a Quabramar, ganadora de 10 carreras y clásicos inolvidables), entrenadores, peones, jockeys, todos dejando lo mejor en pos de un triunfo.

Siempre, todos, frente al box, preguntándole a sus pingos: ¿Cómo estás? ¿Vas a correr bien? ¿Ganas? Lamentablemente, como es lógico, los caballos no responden, aunque parece que sus miradas se iluminan, buscando una caricia y un mimo antes de salir a alegrar a todos en una pista.

El turf, como todo deporte, tiene alegrías y sinsabores. Matungos, ganadores de una, dos o varias carreras, hasta clásicos y la tremenda ilusión de algún gran ligero.

Alta Betty no era una estrella, no ganó varias, pero ese único triunfo, por su noble corazón y por su historia, emocionó a todos. Y eso, no tiene precio.

 

Reencuentro en Rojas. En la casa de Leo Rigo; Pali Zarate, Leo y Raúl Rigo, Gustavo Calvente, Carlitos Carrasco, Emiliano y Franco Calvente, Fabricio Cavalcabué y el Mago Abril

 

 

Franco, segundo en San Francisco

En San Francisco, Córdoba, se desarrolló el domingo pasado el Clásico Estrellas sobre el kilómetro de arena normal y con más de un millón de pesos en premios.

Allí estuvo el rojense Franco Calvente con la potranca Elveda (entrenada en la ciudad de Pergamino) con la que no pudo dar el golpe, terminando segunda del caballo riocuartense True Command. En el disco la diferencia fue de dos cuerpos aunque nuevamente Franco dio muestras de su buen presente.

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