A los 20 años comenzó a dirigir, más por necesidad, que por intuición; pero con el correr de los años su pasión no tiene límites y con sus 66 años todavía sigue haciendo docencia. El domingo dirigió una nueva fecha del fútbol de Intercooperadoras y le contó a Chispa todo su recorrido y trayectoria dentro del arbitraje rojense. Un ejemplo a seguir para las futuras generaciones
Datos personales. Pedro Rogelio Barragán nació en Junín en el año 1955. Es hijo de un padre con su mismo nombre, y de Fabiana Pincén. Es viudo de Nora Cataldo, y tiene dos hijas, Claudia y Natalí, y tres nietos: Nahuel, Ever y Simón.

Pedro Barragán a los 66 años continua dirigiendo fútbol todos los fines de semana
¿Cómo fue tu infancia?
“Yo me crié en el hogar escuela de Rafael Obligado, el instituto Morzone. Ahí estuve hasta los trece años, y luego me mandaron a seguir con la secundaria en La Plata. Pero a los dos años fui a un cumpleaños de quince, sucedió que me enamoré de la quinceañera, y no quise seguir estudiando. Pero mi vieja me puso condiciones: si no estudiaba, tenía que trabajar. Entonces me vine a Rojas, con mi esposa, y me puse a trabajar. Tenía diecinueve años”.
¿Te gustaba el fútbol, jugaste, hiciste divisiones inferiores?
“Nunca hice divisiones inferiores. Cuando vine a Rojas me fiché en Juventud, empecé jugando en reserva y pensaba que tenía condiciones. Soy zurdo y jugaba de 3; pero nunca llegué a jugar en primera”.
¿Cómo nació la pasión por el arbitraje?
“Un compañero de trabajo me sugirió la idea. En ese tiempo trabajaba en el ferrocarril; el sueldo era bajo, y yo buscaba algo para incrementarlo. Me acuerdo de que en esa época estaba Carbonilla Benítez en la cuadrilla, y hablando con otro compañero me sugirieron que me anotara de árbitro. Yo no tenía idea de lo que era, pero venía Jorge Cieri, un instructor, a la Liga; me anoté y así descubrí la pasión por el arbitraje. Todavía ni siquiera estaba formado el Colegio de Árbitros. Hicimos el curso en la Liga, inclusive con gente grande. Varias clases tuvimos que ir”.
¿Qué divisiones dirigiste primero?
“Las escuelitas. Así me fui formando, de la mano de Pedro Danloy, del Baby Barreiro, de Hugo Pinto, a quienes les estoy muy agradecido. Ellos me aconsejaban, yo salía con ellos y miraba, era muy observador. Siempre le presté atención a eso. Inferiores y después subiendo, hasta que llegué a la reserva. Pero en primera no; ellos me aconsejaron que me fuera, porque acá nunca iba a llegar a la primera. Les hice caso, me fui a dirigir a la Liga de Junín, ahí pude comenzar como árbitro de primera”.
¿Cuál fue tu primer partido como árbitro de primera?
“En la Liga de Lincoln. Fui designado con Jorge Cieri, el instructor, que me evaluó, dijo que yo estaba en condiciones, y desde ahí no me bajé más de la categoría. Pero no recuerdo quiénes jugaban”.
Fueron muchos años como árbitro...
“Desde los veinte años. Cuando fui al servicio militar ya estaba haciendo el curso. A veces, en los amistosos que se hacían en el regimiento, yo actuaba como árbitro; y he dirigido a varias generaciones”.
¿Ha cambiado la característica del jugador, desde aquellos años hasta ahora?
“El jugador se amolda a la personalidad tuya. A través de los años uno va tomando experiencia, va palpando qué jugador te puede llegar a complicar el partido. Pero es verdad, por ahí el jugador de antes era más respetuoso, y hoy ese respeto se ha perdido un poco. Se dificultan las cosas por ese motivo”.
Las reglas se van modificando continuamente. Pero hay otros cambios... ¿qué opinás del VAR?
“En un primer momento yo pensé que el VAR iba a ser algo positivo; pero analizando y viendo los partidos como están sucediendo ahora, se ve que surgen muchas complicaciones. Yo lo vi como un adelanto y estoy comprobando que no, no es efectivo”.
¿Qué es lo que te mueve a seguir en actividad, con sesenta y seis años?
“Soy un agradecido; físicamente me siento bien, mentalmente también, y yo me preocupo por estar bien. Camino, salgo a trotar, hago gimnasia, llevo una vida saludable, no fumo, no tomo, y por eso puedo seguir adelante con esto que es mi vocación. Si volviera a nacer, elegiría de nuevo el arbitraje, porque es una cosa que me apasiona. Lo llevo en la sangre”.
¿Existe la posibilidad de que en Rojas haya un Colegio de Árbitros? ¿Alguien de la Liga habló de esto?
“En su momento, Manuel López y Hugo De Antoni pensaron en mí para ser una especie de instructor; pero yo no sirvo para transmitir. No soy docente; lo que aprendí, lo aprendí yo pero no puedo pasarlo a otro. Agradecí la propuesta, pero no fue posible. Y la verdad es que no han salido muchos árbitros; no hay ninguna razón, pero la realidad es que no salen. La época de oro del arbitraje fue cuando estuvo Lito Barreiro. Soy un agradecido, porque él fue un maestro. Sabe muchísimo, lo sabe transmitir, y nuestra generación aprendió muchísimo de él”.
¿Hasta qué edad pensás seguir dirigiendo?
“Yo tuve un intervalo cuando se fusionaron las cuatro ligas de Colón, Pergamino, Salto y Rojas. Yo estoy afiliado a la de Pergamino; el límite para dirigir eran cincuenta años, y yo, como me sentía bien físicamente, pude continuar a pesar de que tenía cincuenta y tres. Fue una satisfacción para mí, pero es porque siempre me preocupé por mi vocación. Estuve un año más, después paré, y Manuel López me fue a buscar y me dijo que era una picardía que no dirigiera. Que aunque sea siguiera en la escuelita. Le dije que sí, volví, estuve un tiempo y volví a parar, después de un incidente en la cancha de Juventud. Ahí me negué a seguir dirigiendo, pero después Chochito Barreiro me convocó para un homenaje que le hicieron al Gringo Oscar Curini, y otra vez a dirigir. Agradecido al Chocho, que siempre tiene mucho trabajo porque conoce a mucha gente. El sábado iremos a dirigir a Pergamino, y siempre habrá trabajo”.
¿Qué te dejó el arbitraje en la vida?
“Por suerte, muchos recuerdos positivos. Gracias al arbitraje conocí muchos lugares, mucha gente, y hoy soy un agradecido porque siempre he dejado una buena imagen como árbitro y como persona. Es lo que siempre digo: soy un agradecido, y si volviera a nacer, sería árbitro otra vez”.

Barragán dirigiendo el partido entre la Asociación Solidaria y Santa Felisa de Intercooperadoras