El Chino, Peteco y Gaby Torres; tres hermanos y una sola pasión: el fútbol

Nacieron en barrio España, su infancia los marcó en el fútbol, vivían en el potrero jugando a la pelota todo el día en el “Maracaná” de barrio España, así la denominaban a la canchita que vio nacer a varios futbolistas que llegaron a jugar en primera división. El viejo Farías los llevó a jugar a la escuelita de El Huracán. Pero Cartucho Pérez los motivó a jugar en Carabelas, donde hicieron las divisiones inferiores y el debut en primera. Salieron campeones con el rojo los tres hermanos en 1992 y 1997. El Chino y Gabriel fueron parte del plantel del Globo 2004 y Peteco terminó su carrera también con la casaca aurinegra. En la actualidad Peteco está alejado del ambiente futbolístico, pero sigue con pasión los pasos de sus sobrinos Nahuel, Alex y Gaspar y el Chino y Gabriel forman parte de la dupla técnica de El Huracán. A continuación el recorrido y trayectoria de los hermanos, que como dice el título fueron y son unos apasionados del deporte más lindo del mundo; pero fundamentalmente buenas personas, queridas y respetadas por todo el ambiente futbolístico  

 

Hermandad. Chino, Peteco y Gaby Torres, la toma gráfica al finalizar la nota con Chispa

 

Datos personales. Gustavo Cristian Torres “Peteco”, nació en noviembre de 1972, y tiene tres hijos: Nazarena, Benjamín y Simón.

Omar Alejandro Torres, «Chino», nació en junio de 1974; está casado con María Maldonado y tiene tres hijos: Nahuel, Brenda y Giovanni. También tiene una nieta: Pilar Torres.

Gabriel Fernando Torres nació en febrero de 1976; está casado con María Alejandra Mansilla y es el padre de Alex Gabriel y de Gaspar Hernán.

La hermana mayor es Alejandra, luego sigue Daniel, los tres ya nombrados y el «Chara», que está viviendo en La Plata; todos hijos de Antonio Torres y de Adela Rivarola.

 

¿Cómo fue la infancia?

“Acá, en el barrio España, frente a lo que a veces llamamos «el Maracaná», o el barrio Las Ranas. Fue un bajo, que ahora ya no se inunda, pero en su momento sí se inundaba y si llovía, disfrutábamos del potrero. En el barrio jugaba la gente grande y los chicos nos sumábamos cuando nos llamaban”.

 

¿Salieron grandes jugadores de este barrio?

“Manano Papasidero, Coto Antón, Coco Caire, El Peli Tisera, el Pato Torres y después estaba Camote Villarroel; también gente que jugó en El Huracán, eran más grandes que nosotros y de ellos aprendimos mucho. Acá se jugaba por la “Coca Cola”, los Tisera contra los Torres; nos divertíamos mucho, era muy lindo y muy sano”.

“Se jugaba hasta que se hacía de noche, y los sábados venían los más grandes y jugaban ellos, había que esperar. Pero entre semana se hacía la tardecita y se terminaba de noche. A veces hacían torneos de barrios, y uno hinchaba para su equipo, el de barrio España; aunque no jugáramos, hinchábamos igual”.

 

¿Cómo nacieron ustedes futbolísticamente, cómo llegan a El Huracán?

“No nos podemos olvidar del viejo Farías, de Lucho Alvarado, de Cobas, de Martinito, que eran de acá del barrio, los que nos llevaban a El Huracán. Barrio España es de El Huracán; somos la mayoría, hemos salido a otros lugares pero arrancamos ahí”.

 

¿Más que nada, eran formadores?

“Sí, Farías era de la escuelita; Lucho y Cobas, de las inferiores. Y Martinito el que nos daba la leche, llevaba a los chicos, nos pasaban a buscar en bicicleta y nos llevaban atrás. En la esquina de Martinito era donde nos juntábamos todos, jugábamos a la bolita inclusive; recuerdos imposibles de borrar”.

 

¿Cómo fue el inicio en inferiores?

“Hasta los once años hicimos todo lo que era escuelita, y Cartucho Pérez fue el que nos motivó para ir a Carabelas. Nosotros éramos chicos, nos entusiasmó y fuimos. Tenemos un tío, Rodolfo, que es el menor de parte de mi viejo, que jugaba en Newbery y en Independiente de La Angelita. Dicen que era bueno. Cartucho llevó a muchos chicos de acá; ponía un colectivo para llevarnos a todos”.

“Fue duro para nosotros, porque en Carabelas, cada sábado nos comíamos una goleada. Algunos abandonaron, y otros aguantamos y llegamos a la reserva. No era fácil. No fallábamos, íbamos con frío, con todo”, decía Peteco.

“Inferiores, seguí hasta quinta y nunca vi un cono. Jugábamos como en el barrio, en séptima, en sexta, y si faltaban jugadores en quinta nos ponían también. El año que salió la sexta de Carabelas campeón, le ganamos a Newbery. Mis primos, que eran los Pérez, abandonaron todos”, explicaba Gabriel.

 

¿Cómo fue el debut en primera?

“Cacho Blanco nos fue llevando a todos. Jugamos con los Barrera, con el Charco, con Pólvora, Chirola Quaglia, nos costaba llegar; pero cuando tuvimos la posibilidad, Cacho Blanco nos dijo que teníamos que jugar, y que si los más grandes se enojaban, no importaba. Era delantero en reserva y empecé jugando como carrilero en primera. Después alternaba, cuando faltaba alguno me ponían arriba”. (Chino)

“No me acuerdo con quién debuté, pero fue Cacho Blanco el que nos metió en primera. Tengo muy buenos recuerdos de Carabelas, donde jugué desde la sexta hasta los treinta años. Era pelearla, porque adelante teníamos muy buenos jugadores, había que pelearla. Siempre jugué en el medio, y a lo último empecé a jugar atrás. Donde me necesitaban, ahí estaba”. (Peteco).

“Yo soy un desastre para acordarme de las cosas. Fue por allá en el 92 cuando debuté, pero no recuerdo bien el año, y con qué jugadores. Tenía dieciséis años. El esfuerzo que hacíamos cuando fue Guillermo Rosset, viajando en la parte de atrás de la Ranchero, fue impresionante. El frío...

Cuando empezamos a jugar en primera, Tito Velázquez, que es amigo de nosotros, llegó más rápido; debutó a los quince años, le empezaron a poner un remis, lo pagaban para que pudiéramos ir a entrenar, martes y viernes. Después nos arreglábamos nosotros para entrenar acá”. (Gaby)

 

¿Cuáles son los logros principales, los campeonatos que ganaron?

“En el 92 estuve menos que ellos dos, pero fui parte del plantel, en Carabelas. En 2004 con El Huracán, ese Clausura que después perdimos la final contra Newbery. Con Carabelas perdí las dos finales, y con Argentino también, perdí una final. Después, como técnico y ayudante de campo tengo dos campeonatos; con Raúl Verón de técnico. (Chino)

“En el 92, en el 97 y uno en reserva, los campeonatos. El de reserva fue lindo porque le ganamos a un equipo de Colón, la final. Y perdimos otra final que nos dolió muchísimo, en un clásico contra Unión, creo que fue en el 95. Perdimos la primera final tres a cero, y en la segunda salimos cero a cero. Erré un gol que era más fácil hacerlo que errarlo. Perdimos, y eso se sintió mucho; y después la final contra Newbery, cuando nos sacaron a cuatro jugadores. (Peteco)

“El del 92 lo puedo llegar a contar por estar sumado al grupo, pero lo que más disfruto es de los amigos que se hacen en el fútbol. Podes tener alegrías, derrotas, llegar a finales como nos ha pasado con El Huracán, una pasión que si la viví de chico, la estoy terminando de grande. Ni hablar, viendo a mis sobrinos, a mis hijos, más apasionados que yo. Es lo más grande que puede haber, más allá de que tengo títulos con el Globo, y un Cumbre de Oro. Es muy lindo jugar con tus hermanos, y yo hasta con mi hijo pude jugar. Con mi sobrino también, algo espectacular, aunque por ahí no te das cuenta en el momento; es algo que se ve después. Disfrutar de jugar con tu hermano, con tu hijo, con los primos, es lo más lindo que hay, una experiencia buenísima. (Gaby)

 

Hoy, luchando por otro título para El Huracán...

“Yo estoy retirado del fútbol pero siempre sigo a mi hermano, a mi sobrino, porque quiero lo mejor para ellos. Aunque no vaya a verlos, siempre estoy atento y sufriendo por ellos porque quiero lo mejor”. (Peteco)

 

Un lindo momento, disfrutando de esta etapa en el cuerpo técnico del club que los vio nacer...

“En el 2015 me llama Camote, que había dejado de jugar un año antes, y fue una experiencia bárbara hacerla con un amigo como Camote, que nos faltó la frutillita. Ese año fue tremendo; no llegamos a lograr; pero hicimos un grupo y terminamos un año como si hubiéramos salido campeones. En el 2018 nos sumamos cuando nos llama Poro, me sumaron a mí en la reserva, tuvimos un año regular, positivo, y terminamos en 2019 con un año tremendo. Hoy, 2021, el club nos vimos a buscar luego de la partida de Poroto. Le dieron la chance a mi hermano, y él me vino a buscar. Estamos pensando en pasar esta pandemia, y hoy estamos a seis días de arrancar el torneo. Lindo, bien... (Gaby).

 

¿Qué les dejó el fútbol en la vida?

“Los amigos, los conocidos de los clubes. Yo pasé por un montón, me faltaron Unión y Juventud, también jugué en la selección, y lo más lindo que queda son los compañeros, aun cuando juegues en contra. La amistad, el compañerismo, algo que me pasó con Buyotti, con los Baudena, era todo joda. Tuvimos encontronazos con muchos, pero eso pasa, después te encontras y te abrazas. Disfrutar con la familia, que mi hijo y mi sobrino también jueguen, es lo más lindo que me dejó el fútbol. Uno recuerda desde lo que hizo en el barrio”. (Chino).

“El compañerismo, lo mejor. Juegues a favor o en contra, terminás haciéndote amigo, más allá de los encontronazos. Terminé mi carrera en El Huracán cuando me operaron, y tuve que dejar. Quizás hubiese vuelto a Carabelas, pero no se dio, y jugar en El Huracán también me gustó mucho. (Peteco).

“Lo que siempre resalto, hay que poner a la familia primero. A los viejos, que nos dejaban salir de locos; a mi mujer, que aguantaba que me fuera todos los días y volviera con la ropa sucia; a la gente, que te conoce y te enriquece; a todos lados que vas, lo positivo es cuando te conocen y te saluda. Lo que más te deja es haber pasado por los clubes enriqueciéndote como persona. Es lo que uno se lleva de todo esto, haber disfrutado de jugar al fútbol”. (Gaby).

 

Los Torres. El Chara, Chino, Gaby, y Peteco junto a su padre Antonio. Jugando para El Taca, en los torneos del Peladero de Bertone y barrio contra barrio

 

Carabelas 1993. Sandro Pache, Gustavo Peteco Torres, Fabián Torres, Omar Chino Torres, Curia, Rubén Novillo, Ariel Quaglia, Ignacio Sacramoni, Gaby Torres, Humberto Tito Velázquez y Comelles 

 

Carabelas Campeón 1997. Gustavo Torres, Juan Ramón Barrera, Mario Barrera, Marcos Ubino, Damián Restaine, Fernando Restaine, Osvaldo Cardozo, Omar Torres, Pablo Barrett, Gustavo Howlin, Norberto Ubino y Fernnado Tecco

 

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