El rojense nacido justamente en la cantera del Club Argentino Rojas, tuvo su paso profesional por San Lorenzo de Almagro (campeón de la Libertadores 2014), Aldosivi de Mar del Plata, Sarmiento de Junín, Almagro, Quilmes, Instituto y Villa Dálmine; puso punto final a su carrera como futbolista, justamente para dedicarse a representar a jugadores profesionales

El rojense Ramiro Arias compartiendo la mesa redonda junto a Gentiletti y Burtovoy
“Fue mi primera experiencia en una charla de este tipo no estoy muy acostumbrado, pero quise estar presente para darle una mano al Club Argentino”.
“La transición de jugador a representante fue muy rápida, dejé de jugar y a los tres meses ya estaba trabajando en la empresa del que me representó a mí. Ya hacía un tiempo que pensaba retirarme, el día que dejé tenía el cargo de lo que quería hacer, me tomé un tiempo como para descansar y después me puse a trabajar seriamente en el objetivo”.
“Con respecto a la función de los representantes, es la impronta que le quiera dar cada uno, yo te puedo contar lo que trato de hacer yo y es estar un poco más en la parte humana, en el acompañamiento, no te digo en el día a día completo porque es imposible hacerlo, pero sí estar muy presente no solamente con las cosas que necesiten que el fútbol mismo les pide, sino ver la parte más humana que muchos la dejan de lado”.