“En Rojas nunca hubo tanta locura y pasión por un equipo de fútbol”
“El fútbol me trajo a Rojas” …

El Beto Durich festeja su gol con la hinchada de Rojas ante San Nicolás
Uno de los emblemas de aquel recordado equipo del año 1968, fue sin lugar a dudas, Norberto Durich, oriundo de Inés Indart, jugó prácticamente todos los partidos y convirtió un par de goles fundamentales, decían que tenía tres pulmones, dejaba todo en la cancha en pos de la victoria. Chispa estuvo dialogando con el ex jugador para que nos contara sobre sus vivencias de aquella maravillosa experiencia deportiva y también como va a ser el reencuentro con sus compañeros el próximo viernes 6 de julio.
¿A 50 años de aquella gloriosa campaña de la Selección 1968, cuáles son los recuerdos que se te vienen a tu memoria?
“Es algo que nunca nos vamos a olvidar, es algo que está permanentemente latente en nosotros, si8empre me comunico con mis ex compañeros, he hablado con todos por teléfono y me han prometido que van a estar presentes en la cena que estamos organizando para el viernes 6 de julio y esperemos que alguien más esté presente esa noche para recordar algo tan lindo como lo fue haber representado a Rojas en la provincia”.
¿Quiénes integraban el plantel de la selección de 1968?
“Recuerdo que se integraron al plantel algunos jugadores foráneos tales como: Petruccelli de Chacabuco, Masciarelli y Juan de Ferré, Carnelli de Junín y Rodríguez de La Angelita (estuvo en el último partido que jugamos contra Bahía). Tengo que aclararte queyo también venía de afuera, porque vivía en Inés Indart y jugaba en la Liga de Salto. Después tengo el mejor recuerdo para jugadores extraordinarios, de la talla de Armando “Chocho” Barreiro (el mariscal); Mario Tulio, un estratega fenomenal; Raúl Linare, el más joven y un goleador muy importante, el “Negro” Rivadeneira, gran arquero; y después todos los muchachos (Cañete, Seratto, Lasalle, González, Cámpora, Peralta, Álvarez, Puebla, entre otros) aportaban lo suyo y fundamentalmente se había armado o generado un gran grupo humano. Pero lo que más recuerdo fue el apoyo de la gente, fue impresionante, más de 3.000 personas llegaron a ir a vernos cuando jugábamos de local en cancha de Jorge Newbery; cada vez que veníamos de jugar en otra ciudad éramos recibidos como verdaderos héroes, desde la entrada de la ciudad, recorriendo todo el centro. Algo muy difícil de explicar con palabras, había o hubo que vivirlo para darse cuenta de lo que fue aquella campaña con la selección del 68”.
¿Recordás como formaba aquella selección?
“El primer partido comenzó atajando “Lalo” Puebla, después entró a atajar el “Negro” Rivadeneyra, Lasalle, Barreiro, Álvarez y Juan; Masciarelli, Petruccelli y Durich; Seratto, Carnelli y Tulio. El director técnico fue “Pocho” Pastorinio, el fútbol en esa época no era tan táctico como ahora, “Pocho” no ubicaba en la cancha según él donde más rendíamos”.
¿Qué significó para vos haber jugado con dos de los mejores jugadores de la historia del fútbol rojense, cómo “Chocho” Barreiro y Mario Tulio?
“La verdad que fue muy lindo, pero tengo que decirte que habíamos logrado hacer un equipo bastante uniforme, nos ayudábamos unos con otros y salió este equipo, pero cuando los planetas están alineados, como dicen en el ambiente futbolero, las cosas se dan por sí solas y vuelvo a repetir lo de la gente fue impresionante, recuerdo que en la cancha de Newbery, sobre una de las calles se ponían camiones, para que la gente que no podía entrar, pudiera ver los partidos parados sobre ellos, algo impensado para esta época, todo muy loco”.
¿Cuánta gente iba a ver un partido de la selección?
“Comenzamos con poco, como ocurre cada vez que se empieza a jugar un torneo, pero los resultados y la empatía con la gente hacia este equipo, hizo que contra San Nicolás en la final del Grupo III de la Provincia desde Buenos Aires, asistieran a la cancha de Nerwbery, más de 3.000 personas. A Tandil creo que viajaron más de 2.000 personas”.
¿Cuál fue el partido que más recordás?
“Creo que fue la serie contra Pergamino, porque los dirigentes y la gente lo tomó como una revancha, cuando los eliminamos recuerdo que “Pancho” Boveri levantó el trofeo con mucha emoción y para la Liga de Fútbol fundamentalmente fue como una revancha. Pero para nosotros todos los partidos fueron muy motivantes porque nos sentíamos como verdaderos profesionales, nunca en Rojas hubo tanta locura y pasión de la gente hacia un equipo de fútbol”.
¿De qué dirigentes te acordás?
“De “Pancho” Boveri, Felipe Martini, que era el presidente de la Liga, Esteban Balín, dirigentes que tenían mucha experiencia y sobre todo un manejo con la relaciones institucionales espectacular y siempre lograban cosas buenas para la selección”.
¿Cómo fue la campaña?
“Arrancamos de local con Colón, se juagaba partido y revancha, le ganamos los dos partidos; después nos tocó con Junín empatamos los dos partidos, pero clasificamos por gol de visitante (jugamos en la cancha de Sarmiento). La siguiente llave con Pergamino, fue apasionante, empatamos el primero de local y de visitante le ganamos 2 a 1; seguimos el derrotero con Tandil, le ganamos los dos encuentros; la final de la Zona Norte contra San Nicolás, perdimos el primer partido 3 a 2 y en nuestra ciudad le ganamos 3 a 0, en el partido de ida nuestra gente fue muy maltratada, pero por suerte pudimos revertir la historia. La gran final con Bahía Blanca se postergó, primeo jugábamos de local, y después de dos meses, nos invirtieron la localía, donde perdimos con aquella famosa goleada, 9 a 0. En la revancha empatamos, íbamos ganando 2 a 1, en el partido donde lo quebraron a Masciarelli, pero la gente igual nos despidió como si hubiésemos salido campeones, una experiencia única e irrepetible que seguramente llevaremos en nuestra memoria hasta el final de nuestros días”.