Referente de la empresa familiar, empresario líder, apasionado por los deportes y fundamentalmente por el quehacer rojense. Dejó una huella imborrable, la mejor herencia para sus hijos y nietos el amor y la pasión por el trabajo.

José María Fernández Cabodi, nació en Rojas el 6 de abril de 1934, once días después de la muerte de su padre. Con su madre y su hermana mayor, su niñez y su adolescencia transcurrieron en la casa de sus abuelos y tíos Cabodi y de ellos, fundamentalmente de su abuelo Juan heredó su amor y la pasión por el Molino.
Terminado el secundario en Rojas, partió hacia Buenos Aires para estudiar una carrera universitaria. Luego vuelve a Rojas, a trabajar en el Molino, desempeñándose en distintas áreas hasta llegar a la presidencia de la empresa, cargo que ocupó hasta el día de su muerte.
Supo conjugar su gran tarea empresarial con una fecunda vida familiar y social. Construyó una hermosa relación con su esposa, luego de muchos años de novios y 55 años de matrimonio, sus tres hijos y nueve nietos lo colmaron de felicidad.
Paralelamente desarrolló una activa vida deportiva, jugando al básquet, corriendo carreras de motos y autos, acercándose luego a la aviación, siendo partícipe de la creación de la Asociación Aeronáutica de Rojas, y acompañando a los suyos en cada uno de sus proyectos.
Disfrutó plenamente de su vida y del amor de los suyos, aún en los momentos en que tuvo que superar contra todo pronóstico una grave enfermedad.
También acompañó a su madre y a su hermana, y amó con amor filial a sus sobrinos y sobrinos nietos, llegando a conocer a su sobrino bisnieto.
Transmitió el amor al Molino y sus conocimientos a su sobrino Mario, y a sus hijos José y Pablo, quienes continúan hoy esta obra que ya lleva 165 años y 5 generaciones trabajando por el bien de la comunidad de Rojas.
Bocha, como todo el mundo lo conocía, fue una persona de bien.
Y esta frase, tantas veces dicha, cobra en él todo su significado.
Quien lo haya conocido puede dar fe de su simpleza, de su humildad, de su disposición para ayudar.
Generoso y amable, lo material nunca lo cambió.
Sus prioridades eran simples: su mujer de toda la vida, sus hijos, sus nietos, el Molino, sus amigos.
Tan “normal” como raro de encontrar en el incierto mundo de hoy.
Muchísima gente se acercó a despedirlo en día de su sepelio, y cuando el cortejo pasó frente a su querido Molino, todos los integrantes de la empresa salieron a la calle a despedirlo con muestras de sentida emoción.
Se lo va a extrañar.
Mucho.
Pero el recuerdo de hombres como el son la guía y la inspiración que tanto necesitamos.
Descansa en paz, querido Bocha.
Participación
José María Fernández Cabodi. QEPD+
Su hermana “Mumi” Fernández de Mangui, sus sobrinos Sofía, Mario y Victoria Mangui y sus respectivas familias participan con profundo dolor de su fallecimiento.
Participación
La comunidad educativa de la Escuela de Educación Especial Nº 501 “Juan P. Cabodi” de Rojas, se siente apenada y conmovida por el fallecimiento de José María Fernandez Cabodi, su gran benefactor. Acompañamos a la familia en este momento de pesar y dolor, deseando que encuentren pronto consuelo.