Nació el 16 de noviembre de 1943, el miércoles 29 de enero minutos antes de las 0 horas, a los 77 años se apagó de uno de los grandes figuras del Club Atlético Boca Juniors, Roberto “Coqui” Onzari, sus cenizas fueron sepultadas en un cofre junto a una de las canchitas de la Escuelita de Fútbol, lugar que se colocará una placa recordándolo para siempre

Sebastián Onzari sepulta el cofre con las cenizas de su padre, Roberto Coqui Onzari en el Estadio Ciudad de Rojas de Boca Juniors
Uno de los últimos héroes en la historia de la entidad xeneize, ex jugador, dirigente y DT, pero fundamentalmente fue un gran formador en la Escuelita de Fútbol, que lleva su nombre y Divisiones Juveniles, tanto en lo futbolístico, como en lo humano. “Coqui” fue una de esas personas que el fútbol rojense extrañará para siempre, porque era pura pasión, vivía el fútbol como nadie, vivía por y para el fútbol.
Como jugador tuvo su hora más gloriosa integrando el Seleccionado de 1968, llegando a la final de la Provincia de Buenos Aires frente a Bahía Blanca; pero sin duda alguna que su logro personal más importante fue salir campeón con el club de sus amores en dos temporadas consecutivas 1975 y 1976, compartiendo el cuerpo técnico con la dupla integrada por Miguel Balbo y el “Tano” Jorge Goicochea.
Pero volviendo a su amor por los chicos, siempre fue más fuerte en “Coqui” su pasión por la docencia, por la formación de los más chiquitos, siendo DT de varias generaciones en las Divisiones Inferiores; tal es así que la Escuela de Fútbol de Boca, se llama Roberto “Coqui” Onzari. También fue DT de una de las selecciones juveniles de Rojas en el año 1979.
Lamentablemente en los últimos años una cruel enfermedad hizo que no viviera con toda su lucidez, pero el amor de su familia calmó su sufrimiento, el último viernes sus familiares más íntimos, su esposa Mary Aranda; sus hijos, Natalia Magali y Sebastián; sus nietos, Aylen y Antonela Montautti, Maitena Onzari Belich y sus nietos de corazón, Lautaro Maldonado Belich y Lázaro Maldonado Belich; además su yerno Hugo Montautti y nuera Irupe Belich; decidieron esparcir sus cenizas en el Estadio Ciudad de Rojas, fue un momento muy emotivo y muy especial en el contexto que estamos viviendo todos los argentinos, el sol pegaba muy fuerte en barrio Mataderos, cuando sus cenizas fueron enterradas al lado de una de la canchitas de la Escuela de Fútbol, que tanto él amara. Los Onzari fueron acompañados por el presidente de la entidad xeneize, Oscar Boveri; Alejandro De Brassi, vicepresidente; como así también Eduardo Julián que despidió a “Coqui” con muy lindas palabras; también integrantes del Cuerpo Técnico, encabezado por Germán Morón, actual DT; el capitán de primera división Martín Grigüelo y varias figuras más del quehacer boquense, que fueron a despedir a uno de los últimos mohicanos de esta querida institución rojense.
Palabras de Oscar Boveri, Alejandro De Brassi y Eduardo Julián
Pudimos dialogar con el presidente Oscar Boveri, Alejandro De Brassi, vicepresidente y Eduardo Julián, ex presidente y prácticamente integrante de casi todas las comisiones directivas de Boca Juniors, quienes expresaron lo que fue como persona y formador Roberto “Coqui” Onzari
“Realmente se ha ido un grande de Boca, que ha hecho muchas cosas por el club. Estamos todos muy tristes y estamos hoy aquí en nuestro estadio para acompañar a su familia y despedirlo como se merece realmente”. (Oscar Boveri).
“Hace 10 años que estoy trabajando para el club, “Coqui” era una institución dentro de la institución misma. De lo que me han contado sobre su persona, era que quería mucho al club y ra parte de su vida” (Alejandro De Brassi).
“No recuerdo mucho su historial como jugador, pero sólo tuve como DT, como formador de chicos, todos los que tuvimos la posibilidad de que él nos dirija nos ha quedado algo marcado para siempre, trataremos de recordarlo de la mejor manera, pero “Coqui” desde el lugar que esté siempre nos va a estar alentando para que el club siga creciendo”. (Oscar Boveri).
“Tengo una anécdota de “Coqui” que me quedó grabada en mi memoria para siempre, él era el DT de la quinta división, jugábamos con Argentino que era como siempre un duro rival, teníamos que ganar sí o sí, y cuando estábamos para entrar a la cancha en el túnel, me toma de brazo, me retira un poco para atrás y me dice: “Ya es edad para que las piernitas se sientan en el rival y cuando vas a trabar, primero vos, segundo vos y tercero vos. Nos daba una motivación impresionante y el partido finalmente lo ganamos 4 a 3 y esas cosas te quedan grabadas en el corazón para siempre”; así rea y vivía el fútbol “Coqui” (Oscar Boveri).
“”Coqui” son de aquellas personas que sin estar han dejado una huella, nos han marcado el camino de cómo se debe amara y respetar los colores que uno siente. Siempre hacía hincapié en los chicos y no hay uno que no lo recuerde; esto es lo que te enorgullece y te hace ver cómo seguir ese mismo camino, para que nosotros como dirigentes continuemos con los mismos conceptos, los mismos ideales que tenía él, rescatando los valores y fundamentalmente que no le falte nada a los chicos y más allá de lo futbolístico estén siempre contenidos”. (Alejandro De Brassi).
“Mis recuerdos hacia la persona de “Coqui” Onzar son todos buenos, era un tipo que vivía para el club, estaba todos los días acá organizando cosas para que la institución o decayera nunca. Fue uno de los grandes formadores de jugadores de más de treinta años a esta parte. Hoy están presentes muchos jugadores que pasaron por su sapiencia, los cuales le están agradeciendo todo los que le dejó como persona fundamentalmente. Por ejemplo a Darío Rojas, Bartolo Almeida, Lucas Laborde, de muchísimos jugadores que fueron pasando a lo largo de las últimas décadas. También tuvo su pasado como DT en primera división colaborando con los cuerpos técnicos, su pasión por el fútbol rea infinita, en realidad colaboraba con todas las categorías. En una de las presidencias que estuvo a mi cargo, se decidió ponerle a la Escuelita de Fútbol su nombre en vida, un reconocimiento que lo quisimos hacer para que él supiera todo el respeto y la gratitud de la gente de Boca y por suerte se lo pudimos hacer.
Hoy estamos sepultando sus cenizas en el Estadio Ciudad de Rojas, cumpliendo con su deseo para que su alma descanse en paz. Se va una gran persona, estamos muy golpeados, porque seguramente su figura será irreemplazable, pero Dios quiera que en el cielo se junte a otros que dieron su alma y vida por estos colores como la “Chancha” Herrera, Dezeta, el Gallego Chávez, Ontivero, Pino Ibars, Diego Orduna y otros que no me vienen a la memoria, querido “Coqui” descansa en paz”.