El viernes pasado dejó de existir este rojense que fue fundador del TAFS, empresario de cine, luego actor y, antes que todo lo demás, una buena persona a quien esta ciudad recordará por siempre.

Carlitos carrasco y la vieja máquina de pasar películas. El cine fue su gran pasión
Profundo pesar en la comunidad causó la noticia del fallecimiento de Osvaldo Melchor Carlos Carrasco, popularmente conocido como «Carlitos», acaecido el pasado viernes 2 de abril de 2021 en el hospital Unzué.
Por decisión de la familia no hubo velatorio, y los restos fueron llevado a crematorio con servicio de Casa Solari Hermanos. Las dos únicas ceremonias públicas de despedida fueron un responso en la parroquia San Fracisco de Asís, a cargo del sacerdote Gustavo Albrecht, y el adiós en la puerta del TAFS, con sentidas palabras dichas por Alfredo «Charol» Araldi.
En ambos casos hubo una concurrencia numerosa, compuesta por familiares, allegados, compañeros del teatro y los amigos que Carlitos supo conseguir a lo largo de su vida, gracias a su particular manera de ser.
Al despedirlo en la puerta del TAFS, «Charol» recordó que Carlitos Carrasco «recorrió parte de la provincia de Buenos Aires vendiendo la rifa para hacer este edificio» y que «hizo reír a mucha gente, y nunca tuvo una mala intención; fue una persona extraordinaria que jamás tuvo maldad para nada. Se dedicó al teatro con mucho amor, con mucha pasión, y compartimos muchos momentos, de alegría y de tristeza. Hoy, lamentablemente, lo tenemos que despedir, cuando no lo esperábamos».
«Acá quedarán, Carlitos, los personajes a los cuales les diste vida; acá quedarán las anécdotas y los chistes que nos hacías. Que Dios te acompañe, y que recibas la tranquilidad que merece tu personalidad y tu hombría de bien. Chau, Carlos», expresó sentidamente Araldi.
Carlitos Carrasco había nacido en Rojas, hijo de Osvaldo Ezequiel Carrasco y Ramona Farrán, un 24 de diciembre. La familia vivía en el campo, en la zona de 4 de Noviembre, donde desde muy niño se dedicó a las tareas rurales, principalmente como boyero. Todavía no existía la escuela del paraje, por lo que los chicos de la zona iban a aprender sus primeras letras a la casa de una señora de apellido Thompson, que enseñaba en un galpón.
Ya radicado en Rojas, Carrasco fue uno de los fundadores del TAFS, y estuvo entre quienes colaboraron con el mayor compromiso en la recaudación de fondos que permitirían la construcción de la sala del teatro. Vinculado al cine, en el que trabajó muchos años como operador de proyección, se desempeñaría luego en una labor muy distinta, relacionada con las dos actividades anteriores: fue actor, en las películas que filmaba Felipe «Coco» Gutiérrez, algunas de las cuales están basadas en guiones escritos por su propio hijo, Ezequiel Carrasco.
Entre las películas de las que participó pueden citarse «Una historia de los 40«, «La herencia», y la última obra, «Destinos», cuyo guión pertenece a su hijo Ezequiel Carrasco.
En el aspecto laboral, fue durante muchos años empleado municipal, y la población lo recuerda desempeñándose como ambulanciero del hospital Unzué.
Pero además de su legado tangible, Carrasco dejó otro no menos valioso: una multitud de amigos, de personas que lo trataron y lo apreciaron en toda su magnitud; porque antes que todo lo demás, Carlitos fue una buena persona, y así lo recordará por siempre esta ciudad.
Sus restos fueron inhumados el sábado 3 de abril de 2021 a la hora 10 en la parroquia San Frncisco de Asís, con servicio de Casa Solario Hermanos y CLYFER.
EL PÉSAME MUNICIPAL
La secretaría de Deportes, Cultura y Turismo expresó sus condolencias a familiares y amigos de Osvaldo Melchor Carlos Carrasco, «el querido «Carlitos», como todos los conocíamos».
«Es este un momento de profundo pesar por la irreparable pérdida de quien formara parte del personal municipal, desempeñando tareas de ambulanciero, y un referente del teatro y el cine rojense, además de su marcado amor por el TAFS, del cual fue fundador y uno de los principales impulsores de la construcción del edificio propio de esa entidad», expresaron desde la comuna a través de un comunicado.
«Lamentamos su partida y lo recordaremos siempre por su sencillez, su buen humor y por haber dejado una huella imborrable en nuestra cultura», concluye el texto.

El adiós en la puerta del TAFS, con sentidas palabras dichas por Alfredo Charol Araldi.