Era contador, tuvo amplia participación política en la UCR, y también en diversas instituciones. Gran consternación causó la noticia del fallecimiento del contador Mario Santigo Cantenys, acaecida el sábado en el hospital Italiano de la Capital Federal.
Cantenys tenía setenta y cuatro años, y contaba con una extensa trayectoria como militante político en la Unión Cívica Radical. En numerosas oportunidades ocupó cargos partidarios, y también públicos cuando hubo gobiernos de ese signo político; principalmente, en las décadas del 80 y del 90.
También fue docente, y colaboró en distintas oportunidades con varias instituciones, entre ellas el Centro Español y el club Argentino. Además tenemos que destacar que fue un fiel lector de nuestra hoja, siendo suscriptor durante muchos años.

Sus exequias. El velatorio se llevó a cabo en la sala de General Alvear 589, y su sepelio se realizó el lunes 25 de febrero de 2019 a la hora 10 con servicio de Casa Solari Hermanos y Clyfer. Sus restos serán llevados a crematorio.
Gustavo Vignali despidió a su amigo correligionario
Al salir del Templo Parroquial el féretro que transportaba al Contador Mario Cantenys, fue despedido por el ex Intendente Gustavo Vignali, quien visiblemente emocionado, entre otras frases, expresó:
“Si la profunda tristeza y la emoción que desde ayer me embargan me lo permiten, intentaré despedir a este inolvidable Correligionario y Amigo...
Fue Mario un Radical de cuna y de tumba. Nació Radical y murió Radical. Demostró siempre su sentido de pertenencia y vocación militante. Tenía en cada circunstancia de la vida partidaria la palabra justa en el momento exacto. Fue miembro de la conducción del Partido en varias oportunidades y candidato a Legislador Provincial con el advenimiento de la Democracia en 1983. Jamás claudicó de sus ideas y convicciones y nunca se embarcó en ninguna aventura alocada que alejara al Radicalismo de su esencia. Acompañó a Marcelo Gear en parte de su gestión y conmigo lo hizo desde 1995 al 2003. Su capacidad, equilibrio y entereza fueron claves en momentos inciertos y difíciles, como en aquella terrible crisis que azotó al país en el 2001.
Como ciudadano y vecino, una persona ejemplar. Amable, respetuoso, honesto, decente, solidario, generoso... Amigo de sus amigos. No habitaban en el corazón de Mario el odio, el rencor, el resentimiento. Y si la vida lo hirió con alguna traición deleznable o comportamientos egoístas y mezquinos, fue incapaz de pagar con la misma moneda, justificando siempre con su bonhomía lo injustificable.
En lo personal le debo muchísimo. Heredé de mi padre mi respeto y cariño hacia èl, a partir de tenderle una mano en un momento difícil de su vida laboral. Esos sentimientos hoy lo manifiestan mis hijos, que como yo, lloran el dolor de su partida. Apenas recibido influyó para que ingresara en la inolvidable empresa familiar, Molinos Cantenys, bajo la conducción de su ejemplar padre Poroto. Fue èl quien propuso mi nombre en 1983 como Secretario del Honorable Concejo Deliberante y me acompañó con incondicionalidad y lealtad marcadas como funcionario durante mis gestiones como Intendente.
Nuestra amistad se fortaleció con dos pasiones compartidas: El Radicalismo y Boca Juniors. Nuestras idas a la Bombonera, los partidos vistos en su casa donde ponía de manifiesto sus dotes de hospitalidad y destacado anfitrión. Jamás olvidaré aquellas tardes hinchando por nuestro club junto a amigos que hoy lo estarán recibiendo en el lugar destinado a los justos y a los buenos: Enrique Abril, Walter Lavagna, "Bonzo" Sansirena y otros que hoy están tan quebrados como yo, Jorge Codino, mi hijo mayor Facundo.
Fueron muchas las reuniones familiares compartidas. La amistad se trasladó al seno de nuestras familias. Ellos disfrutando con nosotros distintas celebraciones. Si hasta creo que fui protagonista de su última salida, allá a mediados de octubre, cuando su salud ya se estaba resquebrajando, invitándolo junto a mis hijos y a otros amigos a compartir una cena, que ahora se me torna inolvidable.
Querido Mario.... Vos y yo somos hombres de fe. Y hablo en presente.... Sabemos que la muerte no es el punto final de una existencia, sino el comienzo de una eternidad feliz. Nos volveremos a ver.... Hasta que ello ocurra sólo quiere asumir un compromiso frente a vos y a quienes hoy lloran tu partida...A través de nuestras charlas sé muy bien quienes ocupaban el lugar más privilegiado de tu corazón ... Si me necesitan estaré siempre junto a tu ejemplar e incondicional esposa Mariela, a tus maravillosas hijas Ana Elisa y Maru y a tus adorables nietros Pilar y Juan Cruz por quienes sentías un profundo amor e inocultable orgullo...
Hasta el día de ese reencuentro eterno para seguir disfrutando de nuestra pasión por Boca Juniors, del orgullo de sentirnos Radicales, pero por sobre todas las cosas, de nuestra sincera amistad con lazos de fraterna hermandad...."