Los alumnos de sexto año de Ciencias Naturales del Instituto San José iniciaron un proyecto, muy interesante, por cierto, que consiste en realizar la separación y clasificación en origen de los desperdicios y residuos que produce su propia escuela. No es un trabajo menor: como se sabe, el Instituto San José alberga tres niveles de enseñanza y posee una de las matrículas más elevadas de la ciudad, con lo cual será una tarea que, evidentemente, involucrará a la larga a toda esa comunidad escolar.
Para el traslado de esos desperdicios, ya clasificados y separados, los chicos cuentan con el apoyo del gobierno local, cuyas áreas operativas se encargarán del traslado y reposición final de esos residuos.
Por otro lado, resulta evidente concluir que el ejemplo lo siguen dando los pibes. Es que el plan oficial anunciado en varias oportunidades para iniciar un proyecto de separación de residuos en origen, en este caso en los domicilios particulares, hasta ahora nunca pasó a los hechos. Y en tanto, para qué negarlo, ni siquiera se está cumpliendo de manera estricta la ordenanza que prohíbe la entrega de bolsitas de plástico en los comercios, ya que son pocos los que cumplen esta disposición.
