El Polígono de Tiro General Alvear cumplió 120 años

Una historia con más de cien años de vida.

 

Presidente, Silvio Marcelo Gallo, recibe una plaqueta para la institución

 

Más de un siglo después de que se formara la mítica Comisión Pro-Patria, en marzo de 1898, la actual Comisión Directiva del Polígono de Tiro “General Alvear” propone una suerte de “refundación” de la institución, rescatando todo aquello que de valioso tuvo en sus orígenes, y sumándole la riqueza cultural acumulada durante su centenaria existencia.

Las actividades de la institución son bien conocidas, y también el rol que supo cumplir a lo largo de los años. Sin embargo, menos difundidas son las razones que provocaron su nacimiento, basadas fundamentalmente en un riesgo cierto de conflicto bélico que la Nación enfrentó a fines del siglo XIX. Dicha historia puede ser rescatada del “Libro del Polígono”, firmado por Julio Olivencia Fernández en 1923, al cumplirse su 25º aniversario. Dice el entonces presidente:

“A principios del año 1898, el horizonte internacional argentino se había oscurecido en forma alarmante, cubriéndose de amenazadoras nubes, precursoras de próxima tempestad. El viejo pleito de límites con nuestros vecinos del Oeste, que databa de muchos años atrás y en cuya secuela, tanto de una como de otra parte, se habían producido sendos alegatos sin arribar nunca a una solución sólida y definitiva de transacción, habíase reavivado vehementemente, entrando en un violento plano de tirantez, pues de un lado la exigencia imperiosa de ampliar su estrecho territorio ofuscaba a los políticos de la allende Cordillera, haciéndolos olvidar tradiciones comunes, derechos inalienables y recuerdos de gratitud; y por el otro, la convicción profunda de la justicia de su causa y la plena conciencia de su rectitud, presentaban frente a frente dos fuerzas inconciliables y antagónicas, ambas dispuestas a no ceder un ápice, sin antes agotar por completo hasta el último de los recursos.”

“La opinión pública argentina, aunque confiando en que el sereno criterio de los hombres a quienes se habían entregado las riendas del Estado sabría esforzarse por llegar a un acuerdo satisfactorio y pacífico, se había con razón puesto en guardia, ante las noticias y rumores pesimistas que se propalaban y el tradicional ardimiento y patriotismo de nuestra valiente raza, se alistaba tranquila pero decididamente, para el caso fatal en que las razones y argumentos legales no pudieran prevalecer ante las imposiciones o avances desmedidos del contrario.”

“La Ciudad de Buenos Aires que, como Capital de la República albergaba en su seno a las clases más representativas del país, se estremeció intensamente ante la perspectiva de una contienda internacional, después de una larga era de paz y de labor y un núcleo selecto y numeroso de ciudadanos pertenecientes a todos los colores políticos no tardó en constituirse orgánicamente, con el fin de secundar la obra de los poderes públicos y solidarizándose con la defensa que ellos hacían de los sagrados derechos de la patria, allegar recursos con que engrosar el tesoro nacional, apelando a los sentimientos nunca desmentidos de todos los habitantes de la nación.”

“La chispa lanzada desde el foco central corrió veloz por todos los ámbitos de la República, encontrando noble eco en todos los que se cobijaban bajo sus lares y en esta verdadera tierra de promisión, que hospitalaria y generosa, abre sus puertas de par en par a todos los hombres de buena voluntad que quieran contribuir con su brazo o con su mente a cimentar la grandeza de este hermoso suelo, vióse el bello espectáculo de todos sus hijos, abandonando presurosos el yunque de su labor diaria para correr a formar en las filas de sus regimientos de guardias nacionales y al digno elemento extranjero, constituir legiones con el símbolo de la lejana patria, dispuestas a marchar a la vanguardia para demostrar así en forma vigorosa y elocuente, su acendrado cariño hacia esta joven nacionalidad que hidalgamente lo acogiera.”

“Esta vigorosa vibración patriótica repercutió también enérgicamente en nuestro pueblo, cuyos vecinos más caracterizados constituyeron una Comisión Pro-Patria para secundar en el partido la iniciativa arrojada desde la Capital Federal, de abrir una gran colecta popular con destino a la adquisición de buques para nuestra armada y otros elementos bélicos, y cuya Comisión, designada en Asamblea pública de fecha 13 de marzo de 1898, fue presidida en calidad de Presidente efectivo (...) por el Dr. Ramón N. Eízaga, figurando como Presidentes Honorarios de la misma los señores Angel T. de Alvear y Juan Hughes, conocidos y acaudalados hacendados de la campaña.”

“Todo el vecindario del partido respondió ampliamente al llamado que se le hiciera, y fue entonces que el malogrado don Angel T. de Alvear sugirió a la mencionada Comisión Pro-Patria la idea de fundar en su localidad una sociedad de tiro, que tomara a su cargo la construcción de un stand donde los ciudadanos argentinos y los extranjeros, con nosotros mancomunados en ideales e intereses, pudieran hacer el necesario aprendizaje con el arma de guerra nacional. El Sr. Alvear, con el patriotismo y los elevados sentimientos de altruismo y de cultura que lo distinguían, puso a disposición de la citada Comisión Pro-Patria todo el valioso concurso moral y material que podía prestarle y habiendo encontrado en los miembros de ella, adherentes entusiastas y fervorosos, no pasó mucho tiempo sin que se constituyera definitivamente la Comisión Polígono de Tiro de Rojas, bajo la base de la extinguida Comisión Pro-Patria, que luego de haber llenado con toda amplitud su cometido y enviado a la Comisión Central de la Provincia de Buenos Aires, que presidía el Dr. José M. Calderón, el óbolo con que Rojas coadyuvaba a la magna obra de la defensa nacional, dio por terminada su misión.”

“Bajo lisonjeros auspicios pues, y en un ambiente preparado convenientemente, los componentes de la Asociación Pro-Patria, en Asamblea General, designaron los miembros que deberían constituir la Comisión del Polígono de Tiro de Rojas, cuyos solos nombres representaban en las diversas esferas de la labor comunal, lo más selecto de este vecindario. Los agraciados con tan patriótico encargo, fueron los siguientes señores:”

“Presidente: Dr. Ramón N. Eízaga. Vicepresidente: Sr. David Cichero. Tesorero: Sr. Juan Herrán. Secretarios: Sres. Juan Salaber y Juan B. Banús. Vocales: Sres. Santiago F. Ballesty y Enrique Rottgardt.”

El conflicto bélico cuya posibilidad diera nacimiento a la Comisión Pro-Patria primero y al Polígono de Tiro “General Alvear” después, finalmente no estalló, pero quedó para la posteridad esta institución que transita ya por su segundo siglo de vida.

 

Actual Comisión Directiva. Presidente, Silvio Marcelo Gallo; vicepresidente, Luis Omar Luciano; Comisario de Tiro, Antonio Vicente Diguilio; secretario, Walter René García; tesorero, Mariano Andrés Quiri; vocales titulares, Osvaldo Boggia, Antonio Topa, Jorge Omar Camarasa y Daniel Barzaghi; vocales suplentes, Adrián Villaverde y Raúl Stodart; comisión revisora de cuentas titular, Juan Santos Mingrone y Walter Andreoli; comisión revisora de cuentas suplente, Fernando Suárez.

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