Palabras de la Lic. María Daniela Acuña, Supervisora de Educación Especial Región 13

Con motivo de celebrar el 70 aniversario de la Modalidad de Educación Especial y el 55 Aniversario de la Escuela de Educación especial N° 501 Juan B. Cabodi, “la Educación Especial, como modalidad del sistema educativo provincial que  transversaliza los niveles obligatorios diseña las propuestas pedagógicas que involucran a todos  los actores del sistema educativo”

 

Inspectora Eduacación Especial, María Daniela Acuña

 

El desafío es “construir y contribuir a la concreción de aulas inclusivas brindando las orientaciones, como punto de partida para la toma de decisiones tanto de las condiciones de enseñanza para cada estudiante como para el grupo clase de manera situada, mediante la planificación conjunta entre los docentes de los niveles y modalidades, incluyendo la educación especial”.

Implementar un modelo inclusivo implica contemplar la diversidad de todos los estudiantes, identificando barreras para el aprendizaje y la participación, a fin de dar respuestas adecuadas a cada uno desde las propuestas áulicas.

Hoy quisiera poner en valor los logros alcanzados en estos 70 años y aliento a todos los actores involucrados y comprometidos con la educación educativa a redoblar esfuerzos para derribar todas aquellas barreras físicas/arquitectónicas, sociales/actitudinales, comunicacionales, didácticas   que aún persisten, para garantizar el acceso, la participación y el aprendizaje de las personas con discapacidad en un entorno inclusivo. Esto sólo es posible a través de la construcción conjunta, colaborativa y participativa de docentes, familias, organizaciones e instituciones de la comunidad.

Estas barreras que impiden, restringen, limitan o condicionan las posibilidades de los/as estudiantes con discapacidad,   resulta necesario    fortalecer el trabajo colaborativo y corresponsable de todos nosotros –como educadores- para removerlas, neutralizarlas o minimizarlas.

Como trabajadora de la educación especial y como integrante de una familia en situación de discapacidad, los invito a renovar el compromiso con la inclusión a través de acciones concretas que valoren la heterogeniedad, promoviendo contextos que alojen, abriguen y cuiden a todos los estudiantes.

Aliento a los docentes a continuar afianzando los procesos de formación y capacitación continua y la generación de prácticas educativas diversas como las que se están desarrollando en los niveles a través de los Trayectos curriculares compartidos y las propuestas pedagógicas de inclusión.  

Agradezco a las familias que confíen el cuidado y la educación de sus hijos a nuestros docentes y que sean   partícipes activos de los procesos de inclusión educativa, a los cooperadores que despliegan acciones de manera desinteresada y solidaria para mejorar las condiciones materiales, a los auxiliares que posibilitan espacios saludables, a los inspectores areales, distrital y regional que brindan su apoyo para la toma de decisiones pedagógicas que impactan en las trayectorias educativas de nuestros estudiantes y a la Dirección Provincial de Educación Especial y a los asesores que nos acompañan en el territorio siempre.

Y a los estudiantes les digo: “el mejor lugar para un niño, niña o adolescente es estar en la Escuela aprendiendo con otros… “

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