Hoy viernes 1° de mayo “Día del Trabajador”, feriado nacional, en plena cuarentena por la pandemia del Covid - 19, que azota nuestra ciudad, el país y el mundo; confortablemente sentado frente a la computadora de mi casa y con la tranquilidad del deber cumplido a lo largo de tantos años de trabajo, tengo la necesidad de expresarles mis sentimientos, ante un año más de vida periodística. Pero fundamentalmente por haber tomado la decisión de no dejar de aparecer a pesar de los riesgos que contrae la pandemia en sí, al exponernos en la calle, para que todos los jueves esta hoja llegue a los hogares, quioscos y canillitas rojenses.
Cuando el Dr. Alberto Fernández, presidente de la Nación anunció el pasado 19 de marzo el Aislamiento Social Obligatorio, lo pensé por un instante, pero no lo dudé, el periodismo se debe a la gente. La comunidad debe estar informada de lo que está sucediendo con nuestra salud, es lo más importante que tenemos en la vida, esto me motivó a seguir trabajando.
No siempre tengo la posibilidad de comunicarme con nuestros lectores, pero como en todo aniversario o cumpleaños, llegó la hora de hacer un balance, de recordar a los antecesores, a aquellas personas que nos formaron, que nos dejaron una impronta, una manera de ser.
Chispa fue fundado un 5 de mayo de 1932, los fundadores fueron Pelayo Manuel Labrada y Miguel Azcarate, la historia la hemos publicado en varias oportunidades, pero es bueno recordarla, ambos eran propietarios de una fábrica de alpargatas denominada “La Chispa”, jóvenes, inquietantes vieron la necesidad de fundar un periódico y de ahí surgió Periódico “Chispa”. Con el correr de los años también con la participación de Pelayo Labrada (que en realidad fue el gran estratega y fundador de nuestro periódico), se integró a la dirección Julio Cayetano Bertolotti, en la segunda etapa de nuestra hoja donde el armado era totalmente a mano, más precisamente un 16 de julio de 1959. También fue destacada la participación de otro de los queridos personajes de la época, el Maestro Don Obdulio Giménez, quien escribía sobre los parajes del partido de nuestra ciudad. Tras el fallecimiento de Bertolotti, Bernardino Aguer, compró los derechos del periódico, y agregó una Linotipo que reemplazó el trabajo manual de la tipografía.
En 1971 fallece Aguer y al año siguiente la firma Zambuto, Rivoira y Cía., se integran como editores, (ya que desde 1959, Juan Carlos Zambuto, Roberto Raúl Rivoira, Néstor Carril, Orlando Barraque y Luis Jiménez, siendo ex empleados de Imprenta Yugan, se independizaron creando su propia imprenta. Luego Carrill dejaría de trabajar en la firma).
Juan Carlos Zambuto fue el director de esta hoja desde 1972 a 2004, donde deja la posta para quien está escribiendo esta nota, Carlos Alberto Zambuto; siempre lo recordaré, lo llevaré en mi mente y en mi corazón; fue quien me transmitió todo el amor y la pasión por la gráfica y muy especialmente por la comunicación, yendo con la verdad, con objetividad y sin extorsionar a nadie. Te voy a extrañar siempre querido viejo, me enseñaste mucho y humildemente trato de reflejar todos los jueves lo que vos me inculcaste durante toda la vida.
También fueron directores de nuestro periódico en breves periodos, pero no por eso los dejaremos de nombrar, los hermanos Gustavo y Fabricio Cavalcabué y Eduardo Alberti, quienes pusieron su profesionalidad al servicio de estas páginas.
Como he expresado en varias oportunidades, siempre digo que no soy un periodista, sino que soy un simple comunicador social, la palabra periodista me queda muy grande y no puedo faltarle el respeto a personas de la talla, como a nuestro querido y recordado Alberto “Negro” Correa, ya que este 2020 se están cumpliendo veinte años de su desaparición física desde el año 2000. Nací en una imprenta, me encanta el olor a tinta, nunca voy a olvidar cuando de muy chiquito entraba al taller de Dardo Rocha y lo veía a Orlando Barraque y Luis Jiménez con el componedor de tipografía; Dani Barrett manejando la Linotipo (un gran avance para la época); también a otro de los grandes mohicanos que dejó esta empresa, se fue físicamente el año pasado, a nuestro querido “Pato” Rivoira, imprimiendo en la Plana, a mano, mucho sacrificio, mucho amor y pasión al servicio de una profesión muy digna como lo es comunicar al pueblo los hechos más sobresalientes a nivel social, político, deportivo e institucional del partido de Rojas. También no puedo dejar de mencionar a mucha gente que ha dejado la vida en esta empresa familiar, como lo fueron Eduardo Bolmeni, Eusebio Galeano y José Gambella (fallecidos); el “Negro” Oviedo, Jorge Gutiérrez y Enrique Alvarado (ex empleados), un párrafo aparte para Oscar Banegas, Nancy Trueba y mi hermana Laura Zambuto quienes todavía me acompañan en la actualidad; más el aporte en el diseño gráfico del joven Emiliano Raggi, son quienes me sostienen y me dan fuerzas para continuar a pesar de todos los vaivenes, porque esto solo no se puede hacer, sino hay un equipo de trabajo sólido y solidario.
Finalizando con los recuerdos para quienes trabajaron en Chispa, se me vienen a la mente nombres como: Oscar Brondo, Nelly Badell, Mary Mantilla, Vilma Barraque, Nora Jiménez, Patricia Rivoltella, Carlos Lower, Víctor Hugo Mastronardi, Lucho Alvarado, Miguel Bini, Osvaldo Lucci y Eduardo “Tato” Magni (fallecido). Como así también a muchos colaboradores que escribían para distintas secciones como: Daniel “Pelusa” Van der Becken, “Gallego” Chávez, Mario Gustavo Vignali, Ricardo Fernández Bicocca, Amalia Lateano y Hugo Silveira (un colaborador muy respetado e incondicional de esta casa) entre otros.
GRACIAS a todos nuestros lectores, suscriptores, canillitas, quioscos; a la comunidad en general, a nuestros avisadores, comerciantes y empresas, que sin el aporte de todos ustedes nos sería imposible poder editar nuestra hoja. A instituciones culturales, sociales y deportivas, a todas las personas que se interesan para que nuestra hoja siga más viva que nunca y en especial a mi familia, a mi esposa Claudia, mis hijos, Paulo, Guido e Ivo, a mis nueras Cecilia y Laura y a mis preciosas y amadas nietas, Greta, Bianca, Nina y Olivia, el último solsito que Dios nos envió en esta vida y que nos dan fuerzas para seguir luchando en este bendito suelo argentino. A todos los rojenses mi mensaje de fe, paz y esperanza. Y como el slogan de la pandemia del Covid – 19, lo repite a cada momento, “cuídate y cuídanos”, a respetar la cuarentena, porque si nos protegemos entre todos, seguramente vamos a salir airosos de este enemigo invisible que se llama Coronavirus.
Carlos Alberto Zambuto
director
