Los establecimientos rurales del partido de Rojas cumplen una función determinante en la educación y crecimiento de los niños nacidos en el campo. Por tal motivo Chispa recuerda la fundación y la historia de la Escuela Nº 20 de La Vigía, “José Manuel Estrada”, a cargo de la docente Sandra Rigo. En la actualidad la escuela primaria consta de 7 alumnos y 4 de Jirimm

Las Inspectoras María Daniela Acuña y Marta García de visita a la Escuela Las Polvaredas
Un poco de historia. El 4 de marzo de 1945 un grupo de vecinos se reúnen formando una Asociación Cooperativa, para conseguir la creación de una escuela.
El 22 de septiembre de 1945 abre sus puertas este establecimiento denominado escuela Nº 20 “José Manuel Estrada”, a cargo del Sr. Director, Eduardo Verdún, quien estaba al frente de cuatro grados y un total de quince alumnos de ambos sexos.
La casa escuela, propiedad del Sr. Victorio Magrini fue cedida gratuitamente.
En agosto del año 1947 se traslada de una finca de propiedad de la Comisión Cooperadora ubicada en el campo del Dr. Tomás Ramella, quien donó un amplio terreno distante a unos 24 kms. de la cabecera del partido, funcionando con un total de 5 grados y con un promedio de 25 alumnos.
En el año1948 se reciben los primeros egresados de sexto grado: los alumnos Alejandro Molina y Julio A. Torres.
Sandra Rigo. “Con motivo del arribo de los 75 años de la Escuela Nº 20 “José Manuel Estrada” de la Vigía, lo que hicimos fue contactarnos con ex alumnos, ex docentes y ex cooperadores y la comunidad toda, donde armamos grupos de watshapp y Facebook, los pueden encontrar como: josemanuelestradalavigía. Nosotros contamos con los registros de asistencias y de matrículas desde el año que se inauguró la escuela, tenemos mucho material y lo cuidamos como un tesoro realmente. A partir de esto nos pudimos reencontrar con los ex alumnos, ex docentes y familias de hace muchos años, donde se cuentan experiencias maravillosas, unos sentimientos de pertenencia hacia la escuela que son muy agradable escucharlos”.
“Este año habíamos empezado con mucho entusiasmo a preparar la escuela para presentarla el 23 de septiembre de la mejor manera, pintándola y con todas las necesidades que teníamos, como arreglar los baños; algunas cosas pudimos lograr, pintamos la escuela por dentro con el apoyo de la cooperadora. El Consejo escolar y con el Fondo Educación de la Municipalidad nos están ayudando para pintar la escuela en su exterior. También hemos recibido mobiliario, material como la onda digital, laboratorio científico, material para robótica, habíamos empezado con mucho fervor pero debido a la pandemia tuvimos que seguir de manera virtual. No bajamos los brazos y todos los días hemos tenido contacto con gente que ha pasado por la escuela, y con los alumnos por supuesto”.
“Quiero agradecer a los profesionales que me ayudan en este momento: el Profesor de Música, Luciano Pérez; el Prof. de Educación Física, Ezequiel Matheu; la Auxiliar Carina Sánchez que está siempre; Agostina Pasari, Profe de Inglés y a Fernanda Pérez a cargo de Jirimm. También a nuestra Cooperadora actual que nos acompaña constantemente con nuestras necesidades, al Consejo Escolar y a las Inspectoras, y por supuesto a las familias de los alumnos que están muy comprometidos con las tareas que estamos llevando adelante, a los caseros del lugar, a los ciclistas que paran y se sacan fotos, y a todos los ex alumnos y docentes”.
Algunas anécdotas
- Juan Levatti contó que iba a la escuela a caballo, vivía a tres kilómetros y como su caballo era lento llegaba tarde casi todos los días, pero con muchas ganas de aprender y contento … . También tiene guardado como un tesoro sus cuadernos, lápices, cartuchera y algunos útiles escolares.
- Un día de barro venía la maestra con un alumno manejando el sulky, queriendo esquivar el charco para no embarrarse, buscaron un paso por el costado del camino, con tanta mala suerte que engancharon el palo del alambrado, el caballo se asustó y volcó el sulky en el agua. Tanto al maestra como el alumno terminaron totalmente embarrados.
- También recuerdan los actos escolares donde se juntaban las familias, donde participaban los alumnos y familiares, se quedaban a comer, hacían asado, chorizos, también bailaban y se divertían mucho.

Alumnos Ciclo Lectivo 2020. Maldonado Gabriel, Maldonado Joaquín, Ormeño Roca Dante, Maldonado Lucia, Maldonado Iara, Roca Thiago, Roca Manuel, Ormeño Aarón y la docente Sandra Rigo. Ausentes. Bryan Maldonado y Ismael Menacho.

Una de las promociones de la Escuela Nº 20
LA EDUCACIÓN EN LAS POLVAREDAS
La primera escuela que se habilitó en la zona, fue la Nº 14, en la estancia “Arroyo Dulce”. Abrió su puertas en la década de 1910 bajo la dirección de la docente Dolores Baldomir de Regueira, el 10 de agosto de 1923. Funcionó hasta 1928.
Tras gestiones de vecinos la escuela es reabierta en otro edificio “ubicado a unas diez cuadras del establecimiento Arroyo Dulce, sobre el bulevar que une la estancia con la cremería San Bartolo”. Se hace cargo la sra. Celestina Fernández de Sharry. Funcionó hasta 1944.
Por otra parte, y en lugar más cercano a la escuela actual, junto al tradicional Almacén La Lata, funcionó una escuela particular organizada por los vecinos de la colonia Las Polvaredas, y bajo la dirección del maestro Julio Esteban Medina.
Por otra parte, el maestro Santos Vicente dictó clases en una chacra de la zona, teniendo a su vez la responsabilidad de controlar los quintales cosechados por los arrendatarios de la estancia, a fin de determinar cuánto les correspondía entregar como pago del arriendo. También el sr. Vicente tuvo a su cargo la corresponsalía de “Chispa”, enviando notas, cobrando las suscripciones y distribuyendo semanalmente los ejemplares.
El 27 de julio de 1945, en el marco del impulso que tanto el Gobierno Nacional como el Provincial le daban a la educación pública, se realiza el acto inaugural de una nueva escuela oficial. Tras la ceremonia, se efectuó una gran fiesta popular, donde el orador fue el presidente de la Asociación Cooperadora, Pedro Fioravanti.
Sin embargo el dictado de clases recién se inicia el 15 de setiembre, con una matrícula de 35 alumnos y bajo la dirección de la docente María R. Patitucci.
Enseguida se constituye la Comisión pro edificio escolar:
Presidente: Amadeo Di Giácomo
Vice Pte.: Wenceslao Farías
Secretario: Gregorio López
Pro Srio:: Agustín Rosetti
Tesorero: Ceferino Palmili
Pro Tro.: Albino Gattari
Vocales: Abraham Grasticcini, José Airet, Gabriel Mancini, Nazareno Ricucci, Pedro Fioravanti, Juan Mosca, Enrique Bertoni y José Miret.
Asesor Técnico: Tomás F. Fernández
Revisores de Cuentas: José Giammarino y Luis Micucci
Asesora: María R. Patitucci
Dos años después, el 28 de diciembre de 1947, se renueva la Asociación Cooperadora, constituyéndose así:
Presidente: José Giammarino
Vice Pte.: Gregorio López
Secretario: Guillermo Ricucci
Pro Srio: Jorge Balbo
Tesorero: Ceferino Palmilli
Pro Tro.: Agustín Rosetti
Vocales: Juan Mosca, José Airet (h), Gabriel Mancini, Albino Gattari, José Miret, José Mangiaterra, Casildo Grasticcini, Simón Simich, Pedro Fioravanti, Héctor Wright y Wenceslao Farías
Revisores de ccuentas: Adolfo Rosini y Guillermo Grasticcini
Asesora: María R. Patitucci
Del accionar de ambos grupos, surgió la donación del terreno para la construcción anhelada. Mientras se esperaba la resolución ministerial para levantar el edificio, los vecinos construyeron una edificación tipo prefabricada, con dos salones y allí se trasladó la escuela.
Cumpliéndose el programa del gobierno justicialista, en 1950 se habilita el nuevo edificio, mientras que el mástil se inauguró en el marco de la celebración del 25 de mayo de 1951.