Hilda Raquel Del Casale, una mujer multifacética, con una vitalidad increíble, no aparenta tener 75 años. Dedicó su vida a la docencia, 32 años desparramando amor y cariño en el Jardín de Infantes; aprendió teatro con Negrucha Seta y Barrutti; y en su última etapa creó el Grupo de Ballet Folklórico “Martín Fierro” y sueña que pase esta pandemia para poder reencontrarse con sus compañeros y bailar nuevamente

Hilda Del Casale estuvo 32 años al servicio de la docencia
Datos personales. Hilda Raquel Del Casale; nació el 21 de abril de 1945; padres: Rosario Raquel Guitián y Rodolfo Angel Del Casale; hermana: Cristina Edith; Hijas: Silvana y Martina Colángelo; nietos: Lucas, Luciano, Agostina, Lautaro y Lorenzo Borasi y Jerónimo Airet; bisnieto: Victorio Maximino.
¿Dónde naciste como fue tu infancia y el colegio?
“Nací en Rojas, en la casa de mi abuela materna con la ayuda de una partera. Mi infancia hasta los cinco años en la ciudad, después en la Escuelita N° 16 de la Vuelta Chica. Mi mamá era directora – maestra de la escuela que funcionaba en un galpón de Di Camillo, viajaba en colectivo y me llevaba. Yo re feliz andaba a caballo de uno de sus alumnos alrededor del galpón o jugaba en las bolsas estibadoras de trigo o maíz, hasta que en el año 1950 se inaugura la Escuela al lado de la ruta y nos vamos a vivir al campo. Mi papá era ferroviario en Junín, así que muchos días quedábamos solas con mamá, hasta que cumplí siete años y nació mi hermana Cristina, que esperé con muchas ansias porque estaba sola. Contaba mi madre que un día pasó una cigüeña y yo le grité que me trajera un hermano para jugar”.
“Fue una infancia feliz y muy hermosa, rodeada de cariño, travesuras, naturaleza, campo, cielo, animales (vacas, cerdos, ovejas, etc …). Tomar leche recién ordeñada, hermosas experiencias… . La escuela primaria la cursé ahí, era gratificante de lunes a viernes porque tenía amigas para jugar, los alumnos que llegaban en zulky, a caballo, bicicleta o a pié, aprovechando al máximo todo el tiempo, que pasaba tan rápido … . Y terminé mi escuela primaria quedando con grandes amigos, algunos no nos vimos más, pero siempre hay noticias de ellos, otros ya no están Mi corazón desborda de alegría y agradecimiento a todos los que estuvieron en esa parte de mi vida”.
“La secundaria la cursé donde hoy funciona la Casa de la Cultura, de primero a quinto año; teniendo el último tiempo como directora a Delia Díaz Lovotti; hasta tercero con varones y después dos años más recibida con el título de Maestra Normal Nacional. Época maravillosa, una juventud de “asaltos”, las chicas llevaban la comida y los varones la bebida, vueltas en la Plaza San Martín”.
“En ese tiempo también cursé Danzas Folklóricas, Clásica y Españolas, con la Señorita Garasino y un tiempo también piano con su tía, que vivía al lado; todos los años hacía un Festival en el Teatro Italia”.
¿Contanos un poquito de tu recorrido en la docencia?
“Mi elección para seguir estudiando fue Jardín de Infantes que cursé en Chivilcoy, estando dos años en una pensión. Allí recibí el título de Profesora en Educación Preescolar. Me recibí en diciembre de 1964 y en marzo de 1965 empecé a trabajar en el Jardín de Infantes N° 1 en calle Lavalle, como maestra en la Salita de 5 años. Mí recorrido en la docencia fue: Maestra, Secretaria, Vice Directora y estudié y rendí examen para Directora, eligiendo el Jardín N° 904. Trabajé en la docencia 32 años para jubilarme y disfrutar de la vida”.
¿Siempre te gustó la actuación?
“En la actuación comencé cuando trabajaba como Maestra Jardinera con obras Infantiles; época maravillosa, ensayábamos en una casa cada día con los hijos de cada una dando vueltas por ahí, muy divertido. Hubo otra época que hacíamos funciones de títeres, preparábamos obras y visitábamos los jardines, llevábamos todo con un 4L todo roto que cargábamos todo ahí y partíamos, felices, a regalar risas y buenos momentos. Época iluminada”.
¿Cómo aprendiste teatro?
“Empecé teatro de mayores con Negrucha Seta, fue mi maestra, también con el Colorado Barrutti, con Charol, grandes directores, con todos aprendí el maravilloso arte de la expresión. Una época de mi vida con compañeros excelentes, con muchas anécdotas, muchos viajes, muchas risas, mucho disfrute, muchos nervios, pero el resultado final fue excelente. Infinitas gracias a los que compartieron esa etapa de mi vida. Hice muchas obras, pero no las recuerdo a todas, lo vivido es lo valorable”.
¿Cómo fue la creación del Ballet Folklórico Martín Fierro?
“La creación del Grupo Martín Fierro surge de ALCO (Asociación de Lucha Contra la Obesidad), yo concurría para bajar de peso y ahí me dijeron: ¿porqué no enseñaba para las personas que no le gustaba caminar, como un ejercicio?, así empecé. Colaboré y fue siempre ad honorem, y era tanto lo recibido por las personas cuando veía que aprendían un baile, sus caras de felicidad me llenaban el alma. Con el Grupo ALCO fuimos a bailar a escuelas y jardines, hasta que se disolvió, pero el grupo de folklore continuó. Pasamos por distintos nombres y lugares, hasta que “Tito” Barraqué, esposo de Marité integrante y colaboradora del grupo, me sugiere Martín Fierro”.
“Y así fue con el Grupo “Martín Fierro” bailamos en clubes, escuelas, asociaciones, siempre hemos tratado de estar presentes donde nos requieran. Actualmente estamos en el Centro de Jubilados y Pensionados de Rojas, a los que agradezco la gentileza de brindarnos un lugar donde el grupo disfruta de sus hermosas de instalaciones. ¡Gracias Centro de Jubilados!”.
¿Cómo estás viviendo la pandemia?
“Difícil de transitar una pandemia, nunca había vivido algo igual, la vivo momento a momento, tratando de no perder mi objetivo; vivo el día a día y dejo en manos de Dios todo lo demás”
¿Qué proyectos tenes para el futuro con el Ballet y como ves a la cultura rojense?
“El futuro es volver a encontrarnos para BAILAR, disfrutar, compartir, colaborar, ayudar, pasar gratos momentos, valorizar nuestras tradiciones y llevar nuestra música folclórica a todos los rincones posibles. Nuestra cultura es magnífica: tenemos representantes en casi todas las áreas: música, cultura, pintura, expresiones artísticas con diferentes materiales, bailes y sus distintas forma, deportes en todas sus ramas, etc … . Maravillosa cultura de mi Rojas amado”.
¿Un mensaje final, lo que quieras decir?
“Deseo dar las gracias a todas las personas que estuvieron y estarán en mi vida. Por acompañarme en mi crecimiento, por creer en mí, por escucharme y apoyarme en todo mi andar, por el amor y comprensión que me dan”.
“La armonía en la vida existe y sólo a través de la fe se ilumina y fortalece”.

Hilda junto a sus nietos, Luciano, Lorenzo, Agostina, Lucas, Gerónimo y Lautaro

Hilda Del Casale en una de las obras del Tafs, junto a Milo Solla, Marta Seta y Maita Olivencia