“Lela” Denigris esa hija, esposa, madre, abuela, “señorita”, amiga y mi suegra; ayer 8 de diciembre estaría cumpliendo 80 años. Una mujer ejemplo de cómo hay que transitar la vida. Siempre trato de disfrutarla y a su modo y con sus recursos siempre lo hizo. Nunca la vi quejarse. Todo para ella siempre estaba bien. Siempre se reía, aun en los momentos en los que era difícil hacerlo.
Vivió con alegría, abrazó su profesión con pasión, cuidó a su madre, la inolvidable Rosa Zambuto, atendió a su marido, acompañó siempre a sus hijos, amó a sus nietos. Disfrutó de sus amigas, compartió todos los momentos…supo siempre cómo hacerlo y lo hizo muy bien.
Le dedico este vals, porque además era pianista, le encantaba tocar y lo hacía muy bien. Tocó en la orquesta con su papá y en su querido jardín para los de mi generación y también para varias generaciones más. Era la “seño Lela” la de música, la que nos enseñó a nosotros y también a nuestros hijos.
Entonces voy con Lágrimas y Sonrisas por Juan D’Arienzo, porque la despedimos con lágrimas pero siempre la recordamos con una sonrisa.
Besos al cielo, Ariel Gutiérrez

Lela Denigris junto a su mamá Rosa zambuto