El sector privado de la construcción ha asumido el desafío de hacer crecer a la actividad. Tras una larga ausencia del Estado, que en ninguno de sus niveles la ha promovido, son los inversionistas quienes se encargan de que «los ladrillos» se multipliquen, y así los trabajadores del sector pueden seguir dedicándose a lo suyo.
Queda claro que con el costo de terrenos, materiales y mano de obra, esta posibilidad está limitada a un sector relativamente pequeño de la sociedad. No obstante, para ellos la construcción es conveniente debido a que los valores, medidos en dólares, vienen descendiendo.
Queda pendiente una deuda no menor: la gran mayoría de la población no tiene posibilidades de construir, ni de adquirir lotes, y así es como el déficit habitacional en nuestra ciudad sigue siendo altísimo. Pero aquí es donde debería entrar a jugar el Estado. El sector privado, respetando las reglas del juego establecido, cumple con su parte.

Es el inicio de una serie de bloques de departamentos de 1 y 2 dormitorios
Miguel Ferrari: «Buscamos la mejor relación precio - calidad para que el costo sea accesible»

Arquitecto Miguel Angel Ferrari
El arquitecto Miguel Angel Ferrari trabaja, entre otras cosas, en proyectos inmobiliarios financiados por inversores que le dan impulso a la actividad.
Por estos días avanza el emprendimiento ubicado en la esquina de Necochea y Saavedra, un complejo de seis viviendas familiares, cada una de 95 metros cuadrados, que lleva el nombre de «Los galleguitos 01».
Refiriéndose a esta iniciativa explicó Ferrari que «surgió como inquietud del propietario, de hacer seis unidades unifamiliares. Son dúplex que tienen los dormitorios y baño principal en planta alta, y abajo living, comedor, cocina y un lavadero. Además cuentan con un pequeño patio. Es un desafío; la idea es poder invertir en Rojas, y generar al venderlos recursos con los que poder seguir con otro proyecto».
«Esto está bueno porque nos da trabajo a todos; tanto a los profesionales como a todos los gremios. Tiene cosas interesantes, por ejemplo el uso de materiales de última generación, como revoques monocapa que aseguran que no va a pasar la humedad, y son más prácticos y seguros para colocarlos. Apuntamos a incorporar todo lo que sea de última tecnología, aberturas de alta prestación, todo de calidad y a precios accesibles», dijo después.
Los detalles de la venta aún no están definidos, pero lo serán pronto. «La idea es volver a invertir lo que se produzca, y seguramente va a tener buena recepción porque el estudio se está preocupando por hacer algo lindo, que llame la atención, que sea atractivo para la gente, tanto desde lo formal como desde lo estético. Y en cuanto a los materiales, que acompañen lo que se quiere representar, de manera que la obra resulte agradable en su totalidad. Hacemos mucho hincapié en el resultado final, en cuanto a utilizar técnicas que lleguen».
Sobre el plazo de obra explicó que «es de un año; o sea que, ya que empezamos en enero de 2021, tendríamos que terminar en enero de 2022. Por ahora venimos a un ritmo normal, aceptable, y esperamos que el clima no nos juegue en contra. Hasta ahora estamos muy conformes con el avance de obra, que va bien en relación con lo que teníamos planificado. Vamos cumpliendo las metas, aunque recién estamos empezando. En unos quince días vamos a estar levantando los muros, y ahí se va a empezar a "ver" la obra».
Con respecto al estudio de arquitectura, detalló que «estoy haciendo proyecto y dirección de obra. La parte ejecutiva se va contratando de acuerdo con las necesidades, no hay una empresa que haga todo. Los contratamos de manera separada, un sistema que se llama "por administración". Propietario y profesional salen a buscar la mejor relación precio–calidad».
Consultado sobre la actividad de la construcción en general, consideró Ferrari que «es algo que viene en crecimiento, aunque con un ritmo que no es el esperado. No hay créditos, y la mayoría de la gente no puede hacer inversiones. La mayor parte del trabajo está en las reformas, o bien viviendas únicas para algún cliente. Este tipo de emprendimientos es una cosa excepcional, no suelen aparecer. Y la parte pública no aparece, tendría que empezar a dar créditos para que los emprendimientos puedan realizarse».
«Desde lo personal, estoy muy conforme porque puedo desempeñarme profesionalmente. Estoy trabajando, el estudio crece y ofrece diseños modernos. Pero sé que sería importante que esto pudiera ser masivo, y todo el mundo tuviera su casa. Por ahora habrá que seguir esperando», finalizó diciendo.
Cristian Torasso: «La construcción sigue siendo atractiva para invertir»

El Arquitecto Cristian Torasso, junto a la Arquitecta Luciana Manghi
Uno de los arquitectos que interviene activamente en la construcción, brindando sus servicios al sector privado o encarando proyectos de manera directa, es Cristian Torasso. Es él quien ya terminó dos emprendimientos ubicados en Lamadrid 535 y en avenida Tormey 690, y actualmente tiene en marcha un bloque de siete departamentos ubicado en la intersección de las calles Necochea y Villegas, que solo es el inicio de una serie de bloques de departamentos de 1 y 2 dormitorios, y que a su vez culminará en avenida Larrea con un sector comercial.
Según informó Torasso, quienes adquieran estos departamentos contarán con un sector de gimnasio, pileta con solarium en la terraza y parilla. Además, un salón de usos múltiples, elevando así el confort y brindando algo más que solo una unidad funcional. Los departamentos serán puestos a la venta pronto, y para quienes deseen adquirirlos se ofrecerá financiación.
Consideró el arquitecto que «a pesar de venir con unos cuantos años de caída de la construcción, producto de lo que todos ya conocemos y agudizado por la pandemia, puedo ver un pequeño rebrote de la actividad, dado que el metro cuadrado, en dólares, ha bajado un 20 por ciento y sigue siendo atractivo para la inversión».
«A pesar de que la economía no sea la mejor, mi idea siempre es invertir y construir acá, en Rojas. Tengo la necesidad por un grupo de trabajadores que, directa o indirectamente, dependen de mí, como albañiles, yeseros, durleros, electricistas, plomeros, pintores, carpinteros, etcétera. Por otro lado, el estudio sigue llevando a cabo viviendas y distintos proyectos para clientes, buscando siempre algo diferente y que se adapte a sus necesidades», añadió Torasso.
«Quienes me eligen como su arquitecto, quizás simplemente les gusta mi estilo o la forma de financiación que puedo ofrecerles, y que siempre se procura terminar las obras antes de lo pactado. También en el estudio se sumó la arquitecta Luciana Manghi, que está haciendo sus primeras experiencias en obra, lo cual es muy importante para quienes dan sus primeros pasos en la profesión, y además hace que el trabajo sea mucho más dinámico», finalizó diciendo.