Moira Fullana: «Si el proceso es lento, para el trabajador no hay justicia»

La abogada rojense acaba de asumir como jueza en el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 3 de Capital Federal. Minutos después de jurar explicó cuáles son las ideas que guiarán su trabajo. Mencionó a su tía, Nilda Fullana, también rojense y jueza jubilada, como su «guía en lo personal y lo profesional»

 

En familia. Moira Fullana junto a sus hermanos, Hernán y Juan Pedro y mamá Alicia Codino

 

La rojense Moira Alicia Fullana juró este martes como jueza del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 3 de Capital Federal. El suyo fue uno de los veinte pliegos aprobados por el Senado de la Nación en su primera sesión del año, realizada tres semanas atrás.

Moira nació en Rojas y vivió en esta ciudad entre 1970 y 1987, cuando se radicó en Buenos Aires para estudiar su carrera de abogacía, que comenzó en 1988. Un año después inició su trabajo en el fuero laboral, que no abandonó en los treinta y dos años siguientes. Se desempeñó en todas las categorías, a las que fue accediendo por exámenes de ascenso.

Hace ya diez años concursó para incorporarse al juzgado como secretaria, y luego para ser jueza, en concurso público realizado ante el Consejo de la Magistratura de la Nación.

Su tía Nilda Fullana, también oriunda de Rojas, es jueza jubilada y fue su guía en todos los años en que Moira trabajó en la justicia; fue su referente en lo personal y en lo profesional.

«Accedí al cargo en el juzgado N° 3, en el concurso 413. Yo me dedico a esto desde siempre; fui primero secretaria en la Cámara Laboral, donde trabajé en la sala tercera muchos años haciendo proyectos de sentencias para tres jueces camaristas. Luego fui nombrada secretaria de juzgado, y realicé tareas de gestión, de procedimiento, de manejo de personal, profesionales y demás. Y ahora, la tarea del juez es la de dictar sentencias, por lo que me dedicaré un poco más a escribir sobre el fondo de las cuestiones a resolver en los conflictos laborales, con todas las sentencias que hay pendientes para sacar, que son muchas», explicó Moira Fullana.

«En la justicia del trabajo hay algo que prima al derecho del trabajo en sí, que es la celeridad de los procesos. Si el proceso judicial es lento, entonces para el trabajador no hay justicia. Un trabajador despedido tiene que tener su indemnización lo más rápido que se pueda, para poder después reconstruir, rearmar, o lo que sea, con esa reparación que surge con el despido. La idea que yo tengo es gestionar el juzgado para esto; que los procesos terminen lo antes posible. Claro que esta impronta es trabajosa, porque hay mucho atraso en muchos juzgados. Y éste es uno de los que tiene expedientes que se vienen tramitando desde hace muchos años. Pero mi intención es sacar la mayor cantidad de sentencias posible, y en el menor tiempo posible, con la mejor calidad que se pueda. Esa es la idea general, aunque como no conozco el juzgado, aún no puedo decir exactamente cómo van a transcurrir las cosas», dijo después.

«Mientras yo no conozca el juzgado, no puedo afirmar mucho; pero en algún sentido también es un desafío. No sé con qué me voy a encontrar. El juzgado está funcionando, tiene su personal, y desde 2017, cuando se jubiló el juez titular, ha tenido otros jueces subrogantes. No tiene un titular a cargo pero está funcionando», concluyó Fullana.

 

La rojense Moira Fullana, flamante jueza del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 3 de Capital Federal

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