Mañana viernes 14 de mayo, el Club Atlético El Huracán cumplirá 72 años de vida institucional, la entidad de barrio Belgrano ha sido protagonista fundamentalmente en la última década por sus logros deportivos, sin dejar de lado la parte social. Chispa entrevistó a Augusto Silveira a cargo del Merendero y DT del Sub 17; como así también al Ingeniero Luciano Haugh, presidente del aurinegro

Los chicos del Globito junto a los dirigentes y colaboradores del Merenedero de barrio Belgrano
Luciano Haugh. “A todos los hinchas del club les envió un saludo de cumpleaños y les agradezco el acompañamiento de siempre”

Luciano Haugh, presidente El Huracán
El presidente del club El Huracán, Luciano Haugh, se refirió a la actualidad de la institución al cumplirse un nuevo aniversario de la fundación. Es el segundo año del segundo mandato de Haugh como titular aurinegro
¿Cómo está la actualidad del club?
“El club está en perfectas condiciones, da gusto venir. Lo hemos pintado por adentro y por afuera; tiene luminarias nuevas, vestuarios pintados a nuevo, tanto local como visitante y de árbitros. Se han hecho varias obras, y desde que arrancamos, comienzo del año 2020, iniciamos la poda de todos los árboles que estaban en la tribuna visitante; se cambiaron todas las luminarias de la cancha, y se vienen haciendo varias cosas. En marzo nos agarró el comienzo de la pandemia, tuvimos que adaptarnos con charlas por Zoom para tener motivados a los chicos, algo inusual pero lo fuimos sobrellevando. Luego volvimos con los entrenamientos, hicimos algunos amistosos para estar en movimiento, y hoy, por lo menos, estamos jugando un torneo”.
¿Cuánta gente se mueve en el club, entre la escuelita, inferiores y primera división?“Tenemos unos ciento cincuenta chicos en escuelita; en inferiores, sesenta y cinco o setenta; y alrededor de cuarenta y cinco jugadores entre reserva y primera. El "profes" de la escuelita es Santiago Arozamena, alguien que hace varios años que viene trabajando; en intermedia, las categorías 2010 y 2011, está Joaquín Barelli, que también es jugador del club y está cursando el profesorado de educación física; sub 13 a sub 15 están a cargo de Patricio Barrett; y la sub 17, reserva y primera, están a cargo de Agustín Zaballa. Son los que se encargan de la preparación, contención y cuidado de los chicos”.
¿Se puede hablar de algún proyecto?“Hay varios. Uno de ellos, que viene desde 2016, es normalizar la situación con Personería Jurídica. Es un desafío que queremos lograr cuanto antes, y esperamos tenerla antes de fin de año. Hemos enviado los papeles necesarios como para retomarla, pero el año pasado no pudimos avanzar casi nada. Este año, desde marzo están trabajando presencialmente, y todo lo que mandamos ya está en La Plata siguiendo su curso. Nosotros trabajamos para conseguir los últimos cinco balances, que es parte de lo que nos está faltando, y si todo anda bien, para fin de año podríamos tener la personería jurídica activa. Hay también otros proyectos, como cambiar la localía, darle a los nuestros entrada por Oyhanarte para que tenga un poco más de espacio el público local. Además, correr los pulmones de atrás del arco hacia la tribuna local. Para eso tendríamos que trasladar las tribunas, pero daría mayor comodidad, siempre pensando en el socio, en el jugador y en el hincha que viene”.
¿Se ha podido mantener la masa societaria?“Sí, a pesar de la pandemia se siguió con la campaña de socios, y hoy teneos ciento diez socios activos. Esto nos ha proporcionado una cuota de ingreso para cubrir los gastos fijos, la luz, el gas, que siempre están por más que no había mucha actividad. Por eso queremos agradecerle al socio que nos acompañó durante el año pasado con esa cuota de doscientos pesos. Hicimos el sorteo de una moto entre los socios que tenían las cuotas al día, y fue favorecido el Turco Abalos. Este año, la situación estaba un poco más compleja, por lo que mantuvimos la cuota social en el mismo valor, pero sin hacer ningún sorteo ya que no podíamos comprar ningún premio. El año que viene, si esta comisión sigue y las condiciones mejoran, la idea es aumentar la cuota y darle otra vez ese beneficio al que nos acompañó durante todo el año”.
Ya comenzó la modalidad de jugar sin público en primera división. ¿Cómo fueron estas primeras fechas?”Fue algo atípico jugar en primera a puertas cerradas, con solamente diez dirigentes de cada club, los jugadores y el cuerpo técnico. En lo económico no nos fue bien; tuvimos que poner plata del club para solventar gastos de policía y de árbitros, pero bueno, tuvimos que afrontarlos porque la verdad es que había que jugar. Los jugadores pidieron que los acompañáramos, tuvimos una reunión con ellos, nos pusimos de acuerdo en relación con el premio que ellos reciben, y finalmente el saldo fue negativo para nosotros. No obstante, somos conscientes de que tenemos que jugar, los jugadores tienen que estar en movimiento. Ojalá se pueda jugar con público, no sólo pensando en lo económico sino principalmente en lo social. La gente, el hincha, el socio, quieren venir a la cancha. A mí me dio mucha lástima ver gente afuera, mirando el partido desde una camioneta. Padres de los chicos que juegan. Uno, como padre, se pone en ese lugar; cuando mi hijo llegue a jugar en primera, me va a gustar verlo desde la cancha. Es lastimoso que hoy tengan que verlos desde afuera”.
¿De qué manera piensan celebrar los setenta y dos años del «Globo»?”Aprovechamos esta nota para saludar a todos los socios y simpatizantes ante un nuevo aniversario del club, y ya tenemos todo preparado para lanzar, el día 14, un agradecimiento y un festejo de cumpleaños. Está complicado, no se puede hacer reuniones con muchas personas, no alquilamos el salón porque queremos respetar al municipio y a la gente de salud”.
Un saludo por los setenta y dos años...“Agradezco a todos, saludo a la gente del club, a los socios, a los hinchas, a los amigos, a los jugadores, al cuerpo técnico, a la comisión directiva que siempre está predispuesta para lo que sea necesario. A todos los hinchas del club les envió un saludo de cumpleaños y les agradezco que nos hayan acompañado, como siempre, hasta ahora. Que nos sigan acompañando, porque el club es de los socios”.
Augusto Silveira. “Me siento orgulloso de la función social que cumple el club con el merendero”

Augusto Silveira, colaborador incondicional e integrante de la CD de El Huracán
«Guri» Silveira es ayudante de campo del club El Huracán, pero además se encarga del merendero. Tiene treinta y ocho años, y desde los cuatro frecuenta el club al que lo llevaba su padre, Juan Carlos «Piti» Silveira. Jugó en la escuelita, luego hizo la mayor parte de su carrera en el club Argentino, y finalmente regresó al «Globo» en momentos en que Raúl «Poroto» Verón era el director técnico. «Me di el gusto de jugar con esta camiseta para que me viera mi viejo y también mi hijo, que está en la escuelita. Era un sueño volver al club que me vio nacer, y del cual fui hincha toda la vida, más allá de que jugué en Argentino. Hoy me llena de orgullo poder estar acá, que es mi segunda casa. Soy técnico de la sub 17, y también llevo adelante el merendero del club. Estoy orgulloso de poder hacer esto con nenes del barrio, del club, porque es libre, llegan chicos hasta de otros barrios. Es un club muy humilde pero de gente con gran corazón; mucha gente colabora, trae donaciones, sin nada a cambio y no quiere salir en ninguna foto. Esto tiene mucho valor para nosotros», sostuvo.
¿Tu categoría, la 1983, fue muy nombrada, con grandes jugadores?“La categoría ‘83 de El Huracán salió campeona invicta todos los años, cuando se jugaba con la liga de Salto. El técnico era Paco Maggiolo, y jugaban David Oroná en el arco; Martín Brocardo, Sebastián Aguer, Hernán González, Leo Cavalcabué y yo; después estaban Daniel Camarasa, Nicolás Estramiana, Nicolás Castañón, el chico de Labuntés, después se sumó Fernando Hetem, uno de los que llegó a primera. Una categoría hermosa, a la que se sumaron otros cercanos como Guido (Zambuto), Leo (Martini). Viajábamos todos juntos, y eran categorías muy competitivas. Está a la vista que el semillero más grande de Rojas es de El Huracán. El noventa por ciento de los que juegan en los planteles superiores son nacidos en la escuelita del club, se nota que hay un sentido de pertenencia de parte de los chicos, y un buen trabajo realizado desde arriba”.
Es un club ubicado en un barrio pujante. El pavimento le ha dado una vida importantísima. ¿Cómo sigue esto?“La verdad es que este año hemos estado un poco parados, pero los socios siguieron aportando y eso se ve en las obras que pudimos hacer. La poda del famoso árbol de las cotorras, que se pudo llevar a cabo; el salón está en condiciones impecables; todo el frente fue pintado; los vestuarios y baños están en condiciones; hay mucho material para los chicos, pecheras, pelotas... De a poco, un club humilde va creciendo día a día. La comisión tiene poca gente pero trabaja mucho; se sale a pedir y la gente responde, y las donaciones se ven reflejadas en lo que hoy es la institución. El peso que se puede poner está a la vista, y eso es importantísimo”.
Como hombre de El Huracán, ¿qué soñás para el futuro?“En esta etapa, seguimos cumpliendo sueños. En el aniversario setenta salimos campeones en reserva y en primera, y hoy estamos apostando a ganar algún campeonato en inferiores, y no tengo dudas de que los planteles superiores estarán en las instancias finales, porque hay muy buen equipo. Los sueños son ésos, y en particular, está el de ver a los nenes del club, que se van todos los días con una sonrisa por lo que podemos darles. Sacamos muchos nenes de la calle, de la tecnología, y los metemos en el merendero con otra realidad. Se encuentran chicos de todas las clases sociales, acá adentro somos todos iguales y compartimos. Estamos muy orgullosos por eso. Yo soy parte de la comisión y veo cómo esos sueños se van cumpliendo día a día. Ya pusimos las luminarias nuevas, completas, y pensamos renovar el alambrado olímpico. Queremos que a los nenes y a los jugadores no les falte nada; en cuanto a la indumentaria, este año se hizo la de entrenamiento para todo el club. El conjunto de entrenamiento es el mismo, desde la escuelita hasta la primera división. Este es un club de fútbol, y lo que esperamos todos es que al terminar el campeonato podamos dar otra vuelta olímpica. Es el sueño que tenemos todos los años, cada vez que el «Globo» pisa una cancha”.