Rafael Obligado, como «pueblo turístico», se prepara para retomar la actividad. El grupo promotor que logró esa histórica declaración en 2019 nunca dejó de trabajar, pero se vio bastante limitado a raíz de las restricciones que son de dominio público.
Hoy, mientras se ocupa de los visitantes que nunca dejaron de llegar al pueblo, el grupo trabaja para mejorar su oferta de productos y servicios con vistas a nuevos proyectos que en breve comenzarán a ser realidad.
Ariel Gil, uno de los promotores, presentó en esta oportunidad a varios de los emprendedores que forman parte del grupo. Andrea Gotta, una de las responsables de Chacinados «Don Matías»; Luis Sueiro, titular del emprendimiento gastronómico «Blanca panificados», que comenzó siendo artesanal y, de a poco, va convirtiéndose en industrial; y el matrimonio conformado por Angélica Deprincio y Paulino Marchetto, propietarios de un vivero especializado en cactus y suculentas que cuenta con centenares de especies, no sólo de la Argentina sino también oriundas de diversos países de América y Europa.
La economía en Rafael Obligado está paralizada como en todas partes; pero los emprendedores aprovecharon tres subsidios logrados gracias a su inscripción en el Catálogo Turístico y Cultural de la Provincia de Buenos Aires, y así fue como siguieron equipándose, comprando maquinaria, instalaciones y todo lo necesario para, con la inevitable apertura que se viene, dar un impulso importante a la actividad turística obligadense.
Proyectos sobran; y algunos ya son realidad, lo cual es claro indicio de que los demás también tienen posibilidades de serlo. Hay en carpeta un ciclo de ferias en la ruta, la venta de productos en otras ciudades, la incorporación de localidades vecinas al circuito turístico local y la ambiciosa idea de recuperar el ferrocarril de pasajeros, que circularía entre Agustín Roca (partido de Junín) y Roberto Cano. Todas iniciativas atrayentes y también algunas que parecen imposibles; pero como se sabe, lo imposible sólo tarda un poco más.
Ariel Gil: «Buscamos llegar al nivel de los que vienen a la fiesta de la galleta»

Es uno de los promotores de Obligado Pueblo Turístico; trabaja en el tema desde hace muchos años, y fue, junto a Olga Ferrario, quien «sobrevivió» a sucesivas tormentas y logró pilotear al proyecto hasta su reconocimiento provincial y la concreción de los logros que fueron sucediéndose hasta principios del año pasado, y hoy van renaciendo.
«Hay un montón de emprendedores, gente del grupo que logró la declaración de Rafael Obligado como "pueblo turístico". Es bueno recordar que con el registro de cada uno de los integrantes en el Catálogo Turístico y Cultural de la Provincia de Buenos Aires, cada uno de ellos logró subsidios, en tres oportunidades, y la mayoría pudo comprar nueva maquinaria, equipos, lo necesario. Chacinados "Don Matías", por ejemplo, adquirió la máquina para hacer los embutidos; "Blanca panificados", un horno industrial y la amasadora; Olga Ferrario invirtió en matrices, que va a utilizar para hacer los objetos de madera; y así todos, cada uno en su actividad», sostuvo Gil.
Destacó el promotor que «todos adquirieron elementos sanitarios, a fin de poder cumplir con los protocolos cuando empecemos a recibir a las personas».
«Todos hicieron inversiones y mejoraron un montón la calidad de los productos que van a presentar a partir de ahora. Así, producen más y de mucha mejor calidad. Se van a llevar una sorpresa cuando vean lo que hacen. Ellos plantearon que querían parecerse a los artesanos que vienen a exponer a la fiesta de la galleta. Hay que tener en cuenta que, en los últimos años, los artesanos que vinieron a esa fiesta son todos de una excelente calidad y altísimo nivel. Ellos intentan llegar a ese nivel; de a poquito lo van a lograr, porque están poniendo para eso muchísimo esfuerzo y recursos», manifestó Ariel Gil.
Olga Ferrario: «Empezar otra vez a mover todos los engranajes»

Es, junto con Ariel Gil, una de las promotoras de Obligado Pueblo Turístico, lugar que ocupó desde un primer momento. Olga Ferrario cumple hoy un doble papel, porque además es emprendedora: desarrolla su actividad de artesana y produce artículos de madera, que siempre están presentes en las ferias que organiza el grupo.
Informó Ferrario que «nuestro sueño se realizó en 2019, cuando fue declarado Rafael Obligado como Pueblo Turístico. Desgraciadamente la pandemia empañó un poco lo que teníamos planeado; pero la localidad sigue siendo visitada, llegó mucha gente en el verano, y así sigue; y compran los productos que nosotros elaboramos».
«Siempre tuvimos ese sueño de poder lograr esto, y esperemos que en los próximos meses podamos acelerar. De cualquier manera, nunca paramos de trabajar; cada uno hace sus productos, los vende cuando tiene oportunidad, los publicita, y si bien no pudimos hacer la fiesta anual que todos queremos hacer, estamos seguros de que vamos a poder concretarla muy pronto, cuando se libere un poco la situación. Estamos trabajando en pos de eso», añadió Ferrario.
«El grupo realmente es maravilloso; gente que está trabajando muy bien; los productos son de muy buena calidad, y algunos están yendo a Rosario, a Buenos Aires, a muchos lugares. Son productos artesanales, sobre todo en la gastronomía, la gente los consume. Yo veo cómo se trabaja, con mucho amor; cuando hacemos algún evento trabajamos todos, nos reunimos, hay una cordialidad muy grande a pesar de toda esta situación. Al contrario, creo que los lazos son más fuertes a raíz de todo esto», dijo después.
También mencionó Ferrario el trabajo de la licenciada en turismo y hotelería Mariana González. «Es obligadense, estuvo mucho tiempo en Europa, trabajó en hoteles, participó en cocinas, y ahora tiene su emprendimiento de pastas caseras, una delicia. La tenemos a ella, alguien con perfil muy bajo, pero muy grande como persona. Es muy importante para el grupo; y cada uno trabaja en lo suyo, su artesanía, su producto, y por suerte estamos sorteando bastante la situación. Hay gente que vive de esto», manifestó Olga Ferrario.
«Estamos avanzando. Despacito, porque la situación es compleja y no podemos trabajar como querríamos; pero avanzamos. Yo agradezco mucho que nos hayan venido a entrevistar, porque así empezamos a mover otra vez todos los engranajes. Esto nos levanta el ánimo, así que muchas gracias», finalizó diciendo.
Angélica De Prinzio: «Estamos preparándonos con todo para volver»

Angélica De Prinzio y Paulino Marchetto son un matrimonio obligadense que producen plantas en el vivero instalado en los fondos de su vivienda; lleva el nombre de «San Ceferino». «Empezamos con un pequeño viverito que me hizo mi hijo hará unos cuatro años, y así me empecé a entusiasmar, aunque siempre fui "adicta" a las plantas. Ya no quedaba lugar donde poner, y entonces decidimos poner estantes para poder cubrirlas en invierno. Y ahora estamos haciendo el vivero. Yo compro plantas madre y me dedico a hacer hijos, por gajitos, semillas o lo que sea», comentó Angélica.
«Yo soy devota de Ceferino Namuncurá; y por una promesa que me cumplió, decidí ponerle "San Ceferino" al vivero. Ahí estamos, trabajando, ahora de a poco. Siempre íbamos a todas partes a presentar nuestro stand, pero después, con el tema de la pandemia todo se frenó un poco. Ahora estamos preparándonos con todo para volver», añadió.
«Hay mucha plantación chica; mi colección tiene más de trescientas cincuenta plantas diferentes, y de ésas hago hijos, que son los que vendo. Aproveché la pandemia para hacer muchas plantas, ya que no se podía salir. La tierra es común con arena, y la preparo yo misma, lo mismo que algunas cositas para fertilizar. Todo es orgánico, y si aparecen pulgones se controlan con agua y alcohol», dijo después.
Explicó que «muchas especies son de otros países; las plantas madre que compré son de un vivero que era semillero; entonces, compraban las semillas de otro país, y así es como acá tenemos plantas de México, Brasil, algunas de Colombia, de España, de Italia, de todo un poco. Las que se ven acá son todas distintas, no van a encontrar dos iguales».
Mostró también su ansiedad por volver a las ferias. «Estamos esperando eso, que termine esta pandemia para poder retornar. Me han ayudado mis hijos, mi esposo, todos colaboran y es un proyecto familiar», sostuvo De Prinzio.
Angélica recibe permanentemente, como regalos de sus familiares, cactus o suculentas, que son las especies que produce en su vivero. Mientras, Paulino aporta la mano de obra para construir la infraestructura, imprescindible para proteger a las plantas, del fuerte sol en verano y de las heladas en invierno. El vivero estará terminado dentro de muy poco, aunque el trabajo no es todo lo rápido que desearía el matrimonio: «hacemos las cosas a medida que podemos, porque todo está muy difícil», concluyó Angélica De Prinzio.
Andrea Gotta: «Los turistas quedan muy satisfechos con lo que hacemos»

La obligadense Andrea Gotta es la propietaria de la marca «Chacinados Don Matías» e integra el grupo de emprendedores de Obligado Pueblo Turístico. Explicó que «vivo en Rafael Obligado, y quiero contarles sobre este proyecto que estamos trabajando en familia; la elaboración de productos manufacturados de cerdo. Hacemos salamines, morcillas, queso de cerdo, jamón, bondiola, y algunos más. Es una idea que nació en 2017, y tuvimos la gran suerte de poder presentarlo al primer contingente de Pueblo Turístico que vino al pueblo».
«Fue un contingente de Junín, y le ofrecimos todos los productos que nosotros hacíamos. La experiencia fue muy buena, quedamos muy contentos, y lo más importante es que, con la declaración de Rafael Obligado como Pueblo Turístico, llegamos al 2021 con muchas expectativas y muchas ganas de seguir creciendo», agregó Andrea.
«Por estos días estamos un poco "frenados", pero seguimos reuniéndonos en la plaza, tratamos de ayudarnos entre todos, y seguimos adelante. Mi proyecto, en un momento, por cuestiones económicas y porque necesitamos de otros trabajos para poder vivir, avanzaba lentamente; pero lo hemos pensado a largo plazo, y en un futuro, cuando mi marido se jubile, nos vamos a dedicar exclusivamente a esto», dijo después.
Finalizó diciendo Andrea Gotta que «son productos totalmente artesanales, y lleva mucho tiempo producirlos por la preparación, el secado y demás. El problema económico sigue influyendo, pero el proyecto avanza y estamos en condiciones de ofrecerle a los turistas que van a venir a visitarnos todos nuestros productos; que puedan degustarlos. Y también para la gente del pueblo, por supuesto».
Luis Sueiro: «Esperamos poder agrandarnos más»

El obligadense Luis Oscar Sueiro no formaba parte del grupo promotor original, pero se sumó más tarde y hoy es uno de los más activos integrantes del conjunto de emprendedores que motoriza el proyecto de Obligado Pueblo Turístico.
El emprendimiento de Sueiro se llama «Blanca panificados», y empezó siendo completamente artesanal, aunque hoy busca crecer y transformarse en industrial. Explicó el emprendedor que «empecé haciendo pasteles, que hice artesanalmente en primer lugar; pero ahora me estoy dedicando a hacer pizzas, canelones, empanadas, tartas, todo ese tipo de cosas, todo casero. Por suerte estamos saliendo al frente, y esperamos poder agrandarnos más, aunque por ahora la situación está crítica y vamos haciendo lo que podemos».
«Yo vendo todo por encargo; a mí me encargan empanadas, canelones, lo que sea, y lo hago; de vaca, de pollo, de verdura, seis especialidades de pizza, y todo casero, hecho por mí con la ayuda de mi señora», dijo después.
«Trabajo todos los días, porque lo hago en mi casa, y alcanza con que me encarguen con dos horas de anticipación, para poder trabajar cómodo», finalizó diciendo.