Festejó el 25 de mayo y, a la vez, recaudó fondos necesarios para realizar arreglos en el templo. También vendieron tortas a beneficio de Cala.

La gente colaboró comprando el tradicional locro de 25 de Mayo
La parroquia San Francisco de Asís se adhirió a la recordación de la Revolución de Mayo con un «locro patrio» ofrecido este martes a mediodía a la comunidad; una celebración que, además, sirvió como mecanismo para recaudar fondos con los que solventar reparaciones imprescindibles en el templo.
El cura a cargo de la parroquia, Gustavo Albrecht, lanzó la convocatoria en numerosos lugares, a través de redes sociales y también en forma personal; y la respuesta fue contundente: decenas de rojenses encargaron sus porciones y acudieron el martes a retirarlas, munidos de sus recipientes, coronando así de éxito a la iniciativa.
Lupe Echecopar, una de las organizadoras, explicó que «muchas personas estuvieron trabajando durante varios días para hacer el locro. La idea es arreglar la iglesia, que es de todos. Quiero agradecer muchísimo a toda la gente, porque la convocatoria fue muy grande, todos están dispuestos a colaborar. Se ha vendido todo, y ya estamos pensando en hacer otro».
«En los últimos días se hicieron los mandados, se fueron comprando las cosas, y ayer (por el lunes) vinieron varias personas a trabajar, a preparar los ingredientes. Y hoy (por el martes) vinieron bien temprano a cocinar. La verdad es que quedó muy rico, y la gente lo está apreciando», añadió Echecopar.
Sobre los arreglos necesarios en el templo parroquial señaló que «los trabajos se van haciendo de a poco. Ya se han hecho algunas, pero falta reparar cosas de las paredes, de los techos, las luces y el audio. De a poco se va logrando. Estuvo todo parado durante mucho tiempo, y como todas las cosas, hay que ir arreglando; es como cualquier casa».
Expresó, además, que «la idea es seguir haciendo eventos. La situación está complicada, pero de a poco vamos a seguir haciendo cosas. Espero que tengamos fe, confianza en Dios, y que se sepa que todas las cosas que se van haciendo, son para la comunidad. Por eso, toda colaboración es bienvenida».
Como parte de la convocatoria, un grupo de integrantes de la comisión parroquial solicitó a la comunidad que donara tortas para venderlas a beneficio de la niña Cala Manelli, que necesita recursos para solventar un costoso tratamiento. Esta idea también fue muy exitosa, ya que las donaciones fueron numerosas y pudieron venderse todas.
Venta de tortas por Cala
La iniciativa fue de un grupo de mujeres de la parroquia. El éxito fue tal, que animó a todos y la mesa volverá a armarse dentro de quince días.

Venta de tortas por Cala. Cecilia Cuitiño, Cecilia Rosetti y Analía Gavotto, responsables de la idea
Un grupo de mujeres que colabora con la parroquia tuvo una idea solidaria y la llevó a la práctica: convocar a toda la comunidad a donar tortas, para venderlas y destinar la recaudación al costoso tratamiento que necesita la niña Cala Manelli.
La iniciativa tuvo muy buena recepción en el grupo parroquial, y se concretó este martes con todo éxito. Fue muy numerosa la cantidad de tortas donadas, y todas fueron vendidas.
Cecilia Rosetti, Analía Gavotto y Cecilia Cuitiño fueron las autoras de la idea, y quienes la llevaron a la práctica. Al respecto explicó Rosetti que «estamos colaborando con la iglesia, y esta campaña se llama "La iglesia por Cala". Hace dos semanas, más o menos, pedimos colaboración a todas las personas que pudieran traer una torta, o algo dulce, y aprovechando el 25 de mayo y el locro de la iglesia, vendemos tortas para Cala. Todo es por Cala. Se nos ocurrió armar la mesa ayer, hoy seguimos, y por suerte se vendió todo. Después el padre va a sumar lo recaudado y todo va a ir para la cuenta de Cala».
Por su parte, Cecilia Cuitiño agradeció la colaboración de toda la comunidad y aseguró que «vamos a seguir con esto, porque nos hemos dado cuenta de la buena repercusión que tuvo. Por pequeño que sea el aporte, un granito de arena sirve, y si todos estamos juntos, lo podemos lograr».
Anunciaron finalmente que dentro de quince días habrá una nueva mesa, para lo cual ya comenzaron a convocar a la comunidad para que done las tortas.