Marcelo Schonfield, líder del grupo, aprovecha que el predio está paralizado e instaló una completa huerta de poco más de un cuarto de hectárea. Trabaja con herramientas prestadas, vende y dona verduras a distintas instituciones

Schonfield sembró más de un cuarto de hectárea, trabaja con herramientas prestadas, vende y dona verduras a distintas instituciones
Como se sabe, el turismo fue una de las actividades más perjudicadas por la cuarentena impuesta por el gobierno en marzo del año pasado. La comunidad «motera» sufrió esta situación ya que debió cancelar gran parte de los viajes que acostumbran realizar, y los motoencuentros desaparecieron de las agendas culturales de los pueblos.
«Fierros viejos» no fue la excepción. Ni el tradicional motoencuentro de agosto del año pasado (para festejar el Día de la Pachamama ofreciendo caña con ruda) ni el «motorock con acampe» de marzo de 2021 pudieron realizarse; y el enorme predio ubicado detrás del polígono de tiro habría quedado en desuso, cosa que no fue así porque la gente liderada por Marcelo Schonfield, antes que dejar que en el lugar crecieran los yuyos (o tener que mantenerlo, dedicando recursos que no existen), prefirió hacer una huerta y producir grandes cantidades de verduras orgánicas.
Reinventarse
Marcelo «Alemán» Schonfield, líder del grupo Fierros Viejos, explicó al respecto que «ya que no se pueden hacer encuentros, estamos haciendo esta huerta para aprovechar el predio. Viene bien para entretenerme, porque ya me jubilé, y además evitamos tener que estar cortando el pasto constantemente. El lugar está desocupado, es algo más de un cuarto de hectárea».
Según la época del año, ya cosecharon batatas, calabazas, choclos, y actualmente hay acelga, lechuga y rúcula. «Estamos preparando la tierra para empezar a sembrar de nuevo en agosto, septiembre, cuando llegue el momento», añadió.
De la construcción a la huerta
«Como ya estoy jubilado me dedico a esto; lo hago como hobby, ya no trabajo en la construcción, y estoy todos los días acá. En la huerta hay que estar todos los días, porque siempre hay algo para hacer: regar, sacar yuyos, ir plantando... Ya hemos plantado ajos, y por suerte tuvimos una gran cosecha de calabaza y de acelga», dijo después.
Solidario
Destacó Schonfield que «estamos colaborando con el Solar Feliz, llevándoles algo por semana, y también con el hogar de ancianos. Ahora nos estamos poniendo en contacto con el hospital, porque hay calabazas que ellos podrían aprovechar; una cierta cantidad que es para donar. Acá algo se vende siempre, la gente viene a comprar porque le gusta la verdura orgánica; acá no hay fungicidas, plaguicidas, nada; se abona con estiércol, con hojas que se juntan en la calle, todo orgánico. Estoy prácticamente todo el día, así que pueden venir, a comprar o a ver. Esto es muy lindo para que los chicos aprendan cómo se producen los alimentos que ellos consumen, y cómo se trabaja la tierra».
También indicó que «para trabajar hemos conseguido rescatar un tractor en Hunter, gracias al sacerdote Angel Cucchetti. Hacía muchos años que estaba parado, y lo pudimos poner en marcha y traerlo. Me ha prestado todo, alguna herramienta, un disco, una rastra, un escardillo, y con eso muevo la tierra y trabajo. Lo demás es todo a mano: pala, azada, rastrillo, y se va sembrando».
Motoencuentro
Consultado sobre la eventual realización del motoencuentro en agosto, manifestó sus dudas. «Por cómo vienen las cosas, creo que no se va a poder hacer. Tenemos que adherirnos a la situación y tratar de marchar todos juntos para que esta pandemia se vaya de una vez por todas».
«Esperemos que esto pase pronto; a nosotros nos gusta viajar en moto, andar por todos lados, y ya hace más de un año que está todo parado, no podemos salir. Ojalá pase de una vez por todas; a pesar de los años que tengo, jamás había visto algo similar», concluyó.