Nico Rodríguez: «El taller es para darle a Rojas una opción creativa»

La cerámica es una de las artes más antiguas del mundo, que siguen existiendo con características actuales y varias mejoras nacidas del estudio de los materiales y los procesos, aunque sin perder su esencia. En Rojas hay varios artistas que se dedican a esta actividad, y uno de ellos es Nicolás Rodríguez, propietario del taller El Vacío

 

Nicolás nació en Rojas; tiene veintiséis años, y se formó profesionalmente en la Escuela de Arte Xul Solar de Junín, luego de recibirse de técnico en informática en la Escuela Técnica de nuestra ciudad. Su carrera terciaria le permite dar clases en escuelas de todos los niveles, pero se dedica principalmente a la producción de cerámica en su taller.

Su inclinación por el arte había nacido mucho antes, cuando era un niño y concurría al taller de plástica de la profesora Irma Loso, donde aprendió a dibujar y a pintar. Tenía diez años, y estuvo hasta los dieciocho realizando esta actividad. «Me había dado cuenta de que me costaba inventar, crear; entonces fui a la escuela municipal donde enseñaba Jorge Bertero, que era más libre. Me acuerdo de que en una clase pinté un cuadro con un sol y una luna, y él me dijo que estaba lindo, pero que no le decía nada. Fue algo fuerte para mí; me tocó el ego, porque estaba bien pintado, tenía buen juego de luces y sombras, todo; pero poéticamente no decía nada. Y eso me dejó marcado hasta el día de hoy», dijo Rodríguez.

Luego de estas experiencias comenzó sus estudios en la escuela Xul Solar y descubrió la cerámica durante el curso de ingreso. «No sabía nada sobre este material, y ahí lo conocí gracias a Guillermo Mañé y Lorena Cámara, también rojenses. Entonces elegí estudiar cerámica. «Conocí un montón de gente linda, viajamos al norte, a un encuentro nacional en Salta, y tuve muy buenas experiencias. El encuentro se llama Barro Calchaquí, se hace en San Carlos, y convoca a mucha gente. Se hacen talleres donde puede participar todo el mundo, y dura una semana. Hay otro encuentro, el ENACER, y yo fui a uno que se hizo en San Esteban, Córdoba. Ahí hay mucho debate, y tiene como proyecto la idea de dejar una escuela de cerámica en cada lugar donde se hace», explicó Nico Rodríguez.

«Este año me animé a ejercer mi vocación de enseñar, y tuve la suerte de agarrar horas en Carabelas. También trabajé en la escuela de verano, me gustó, volvía muy feliz todos los días a casa. Como profesor de plástica daba esa disciplina, y todos los días hacíamos algún trabajito de arte, juegos, les leía un cuento... así arranqué a dar clases», dijo después.

Con respecto al taller El Vacío, expresó que «es una idea que tenía desde hace tiempo, y la voy concretando de a poco. Hacemos clases virtuales sobre alfarería manual, no se usa el torno alfarero. Levantamos las vasijas a mano, y les enseño cómo hacerlo, los acompaño en el proceso y les doy los materiales. Mi casa es el punto de encuentro para hornear, y ahí les doy los materiales para el otro mes. Ahora estamos trabajando con técnicas de ahumado tradicionales, que cada uno puede hacer en su casa. Pero lo lindo del taller es encontrarse, y para eso vamos a tener que esperar a que deje de hacer frío para poder reunirnos en el patio».

«El taller nace más que nada porque en Rojas no hay oferta para hacer cosas creativas, hacer algo con las manos, es como un servicio a la sociedad; un espacio para la gente. Se da los sábados de 14 a 16:30, y me pueden ubicar por teléfono o por Instagram a @Tallerelvacio. También tengo mi canal de YouTube, donde entre otras cosas se puede aprender a hacer un horno económico», manifestó.

«Yo siempre intento seguir lo que me dice mi corazón. En su momento me dijo que tenía que darme un respiro, y me di el respiro; y en otro momento me volvió a llamar, y volví a encontrarme conmigo mismo. Hay que escucharse a uno mismo, porque nadie te conoce más que vos mismo», finalizó diciendo.

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