Otro antiguo edificio, víctima de la implacable piqueta del progreso

El otrora almacén de Ramos Generales de los Peña deja su lugar a un moderno local comercial y torre de departamentos

 

El 28 de febrero de 1930 se inauguró el almacén de Ramos Generales de Francisco Peña. 91 años una de las construcciones más emblemáticas de nuestra ciudad llega a su fin

 

 

En muy poco tiempo más, en la esquina oeste de avenida San Martín e Italia lucirá una moderna edificación de varios pisos, con un local comercial en su planta baja y departamentos en las superiores; será el fin de una historia que comenzó un siglo atrás, la de la familia de los Peña y su almacén de ramos generales.

Francisco Peña fue un inmigrante español que llegó desde Castilla, provincia de León, en 1907. Hábil comerciante, en poco tiempo prosperó y tuvo su propio almacén de ramos generales; primero, en un local alquilado en Fernando de Rojas e Italia, luego, desde 1913, en San Martín e Italia (donde actualmente hay una panadería) y finalmente, tras lograr la compra del terreno, en el edificio que hoy está a punto de desaparecer.

Esta edificación fue construida por el mismo Francisco Peña a lo largo del año 1929, y el 28 de febrero de 1930 se llevó a cabo la inauguración, como festejo de su cumpleaños. Hay que destacar que este español había nacido un 29 de febrero, el del año 1888, bisiesto. Allí instaló su comercio, desde el cual sacaba fletes hasta los campos, hacía repartos, y brindaba servicios en diferentes parajes rurales.

Peña falleció en el año 1936, a los cuarenta y ocho años de edad. A pesar de su juventud y del relativamente poco tiempo que tuvo para prosperar, dejó a sus hijos el almacén de ramos generales, tres casas y una quinta en barrio Progreso.

El almacén continuó funcionando en manos de su hijo también llamado Francisco, que se hizo cargo con veinticuatro años de edad y lo regenteó hasta el año 1948. Posteriormente el local fue alquilado, continuó la actividad comercial con otra familia al frente (los Balboa) y, a principios de los 90, Maruca Peña (hermana de Francisco) lo retomó para instalar una fiambrería que existió hasta el año 2005. Poco después alquilaba un comerciante de apellido Cesano, quien tuvo allí una carnicería y verdulería hasta 2012. Los Borasi alquilaron luego y mantuvieron actividad comercial hasta fines del año pasado.

También había funcionado en este local, entre 1980 y 1988 aproximadamente, un comecio de venta de ropa instalado por Eduardo Peña, nieto del inmigrante español.

Hace muy poco la familia Peña decidió vender la esquina, que fue adquirida por un nuevo propietario que ya comenzó los trabajos para construir allí un moderno local comercial en la planta baja, y departamentos en las superiores. Fin de una historia, pero empieza otra.

(CHISPA agradece a Francisco Jorge Peña y a Eugenio Peña por los datos aportados para elaborar esta nota.)

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