El domingo serán las elecciones primarias en la provincia de Buenos Aires, y los espacios políticos se juegan cosas diferentes en los distintos niveles. Claudio Rossi, el intendente municipal de Rojas, encabeza una de las listas de candidatos a diputados provinciales, la 506, que lleva a Facundo Manes al tope de la nómina de aspirantes a la cámara de diputados de la Nación, y a Guillermo Lionetti en la de concejales de nuestra ciudad

Claudio Rossi muestra la boleta 506 de Juntos Dar el Paso que comparte con Facundo Manes y Guillermo Lionetti
Estas elecciones, de medio término, marcan los seis años ininterrumpidos de Claudio Rossi al frente del gobierno local. Haciendo un balance al respecto consideró que «seguramente lo vamos a hacer con más claridad cuando pase el tiempo, y mirando a la distancia, pueda hacerse una evaluación más justa, fuera del contexto presente, en que uno vive; pero en general, yo considero muy positivo a lo que hemos podido lograr, con respecto a los objetivos iniciales de nuestro plan de gobierno. Sobre todo, creo que hicimos una gran tarea de cara a lo que viene. Como lo he dicho en más de una oportunidad, hemos invertido importantes recursos en el proyecto futuro; en el Rojas Accesible, por poner un ejemplo, que es el tratamiento de todas las avenidas y accesos a la localidad. Así hicimos Tres de Febrero, Alessandro, Fuerte Federación; ahora empezamos con Bicentenario y San Martín, y en la lista están Diego Trillo, Fortín Mercedes, e iniciamos Pellegrini en barrio Progreso. Eso es muy importante aunque no sea visible para la gente; porque si no, están los dirigentes que se chocan con los gobiernos y pasan dos cosas; le echan la culpa al anterior y le dejan los problemas al siguiente; y así entramos en un camino inexorable de decadencia que venimos transitando desde hace mucho timepo. El balance, entonces, es positivo; en la reelección pasada la gente nos ratificó la confianza con un importantísimo porcentaje de votos; pero vamos por más».
–¿Te sentís en el momento justo, y con la madurez política necesaria como para acceder a una diputación provincial?
–En términos políticos estoy pasando por un buen momento; y eso se expresa en algo que quiero reconocer, y no en nombre propio sino de todo el gobierno y de gran parte de la comunidad: esta representación en primer término que hemos logrado en la segunda sección electoral; quince distritos, muchos de ellos cuatriplicando la población de Rojas, como Zárate, San Nicolás, Pergamino... la verdad, encabezar la lista es un reconocimiento que me excede, y así lo transmito hacia todos los concejales, los consejeros escolares, miembros del partido, y la gente que nos votó y nos acompañó. Es un modelo que muchos intentan copiar este «modelo Rojas» dentro del radicalismo. Es una satisfacción enorme, y me encuentro pleno para desarrollar esa tarea. Hay que entender una cosa: es necesario acercarse a los centros decisorios de poder para obtener mayores posibilidades de crecimiento y de bienestar para nuestra población; y estos años hemos estado distantes de eso. Hay que estar cerca de donde se toman las decisiones importantes, porque de ahí pueden sacarse cosas importantes para nuestra comunidad. Esa aproximación es buena para Rojas, intentaremos que sea una gran oportunidad, y sobre todo mirando al 2023, cuando creo que Juntos va a tener la oportunidad nuevamente de ser gobierno en la provincia y en la nación; por lo tanto, tendremos que proyectar a más de una figura local a esas instancias de gobierno, para apalancar el desarrollo de nuestra comunidad.
–Un tema del que lamentablemente tenemos que hablar. Esperamos que Cristian Ford pueda recuperarse; pero hoy está enfrentando un problema de salud serio; y vos sos candidato a diputado, prácticamente con la seguridad de entrar. ¿Qué futuro le espera al gobierno municipal de Rojas?
–Yo siempre señalé, y reitero, que la heroica personal no cuenta. No hay proyecto que valga la pena si no trasciende a las personas. Si lo que estamos haciendo acá depende exclusivamente de mí, sería algo muy limitado y no es mi deseo. Lo importante es el proyecto, las ideas, la convicción, las herramientas de trabajo que hemos ido desarrollando para que el sistema de toma de decisiones sea el más positivo posible. Estoy seguro de que Cristian va a continuar la tarea; nos conocemos desde hace mucho, lo hemos hablado, y hago propicia la oportunidad para dejarle el mejor de los deseos. Ha sido mi mano derecha en estos seis años, y la izquierda también. La clásica complementariedad; donde uno es fuerte y tiene aptitud, el otro tiene la contraria; entonces, en ese sopesar, en esa inteligencia positiva hemos hecho un buen trabajo; hemos llevado al municipio a la solvencia fiscal; tuvimos un plan de obras importante, avances significativos en el sistema de salud, y sobre todo, creo que lo mejor está por venir. Entonces, al plan lo va a continuar el que le toque continuarlo, en esta instancia y del 2023 para adelante. Lo importante, se ha escuchado en más de una oportunidad, es tener políticas definidas que excedan los mandatos; entonces, el que va llegando se encuentra con activos posibles de ser convertidos más rápidamente en realizaciones. Hay que invertir en el futuro, y eso es tener los proyectos a nivel de proyecto, no de ideas. A las ideas hay que convertirlas en proyectos a través de los análisis técnicos, presupuestos, factibilidades, análisis de precios, planos, todo lo que la gente no ve pero es imprescindible para que, si mañana queremos hacer algo nuevo, esté bien proyectado, bien ordenado, para hacerlo de modo eficaz.
–¿Cómo ves a la Argentina, a la provincia y al Rojas de la pospandemia? Y en ese marco, ¿qué características tendrá tu función como diputado provincial?
–A la Argentina y a la provincia las veo mal, en la pospandemia y antes de la pandemia también. Más allá de a quién le haya tocado gobernar, aunque por supuesto, nosotros creemos que hicimos mucho mejor las cosas que quienes nos precedieron y los que están. Pero abstrayéndonos de eso, la Argentina tiene una involución crónica, como dice Facundo Manes, desde hace seis décadas. Hemos pasado de tener un cinco por ciento de pobres en el año 1975, a casi la mitad de la población por debajo de la línea de pobreza. Tenemos el mismo producto bruto «per cápita» que hace cuarenta años atrás. La Argentina está en una franca decadencia; ni siquiera somos ya un país en vías de desarrollo. Un sistema educativo paupérrimo, con el que los chicos han perdido notables niveles de incorporación de conocimiento; y eso se traduce en que tenemos una gran cantidad de compatriotas sin aptitudes laborales para enfrentar la difícil tarea que implica la última revolución de la humanidad en términos de telecomunicaciones, teletrabajo y mucho más. La Argentina y la provincia están mal, y necesitan un cambio drástico, estructural. No va más la política del parche, del remiendo, de tirar la pelota para adelante y que se haga cargo el que sigue. Hay que ir a reformas estructurales de fondo, y paradójicamente, según mi criterio, vamos a estar tan mal en los próximos años que se van a dar las condiciones para hacer los cambios que, estando relativamente mejor, no se pueden dar. Estamos ante una situación crítica pero optimistas; la vemos como una oportunidad de avanzar en las reformas que hay que hacer; decirles a los bonaerenses, a los rojenses, que el camino va a ser duro y difícil, pero que hay que tener confianza, templanza para soportarlo, transitarlo, y sacar a la Argentina de la decadencia, poniéndola definitivamente donde nos merecemos; en un lugar de prosperidad y de protagonismo en la región.
–¿Quién es Facundo Manes?
–A mí me entusiasma mucho, porque lo que está necesitando la Argentina es un líder que transmita esperanza, entusiasmo, un líder más vinculado a lo emocional, para sacar al argentino de ese estado de frustración, de postración. Hoy pareciera que ya no vale la pena trabajar, porque con las coberturas sociales se vive mejor que trabajando; que se ha perdido el mérito, la cuestión de invertir, de estudiar, de emprender. El viene con un paradigma, que es la revolución del conocimiento; esto incorpora dos variables fundamentales: la educación y el trabajo aplicado sobre la base de ese conocimiento nuevo. Yo creo en el argentino; creo que es una persona, más allá de su nivel educativo, creativa, capaz. Hay centenares de muestras de gringos que andan con los fierros, gente que escribe, un montón de gente. No hace falta ser master en alguna universidad del exterior para hacer lo que tenemos que hacer en los tiempos que vienen. El argentino tiene esa aptitud hasta en una cancha de fútbol, de inventar un cantito bueno en un segundo. Manes viene a traer esa esperanza, esa expectativa, sobre la base de la revolución del conocimiento en la que Occidente ya entró, mientras nosotros seguimos dudando sobre si vamos o no. El tema es que si no vamos, quedaremos definitivamente relegados. También va a buscar el encuentro de los argentinos; estamos en un debate estéril desde hace muchísimo tiempo, entre extremos que piensan de manera antagónica y se anulan. Ahí no hay mucho margen para las soluciones que la Argentina necesita. Hace falta gente más dispuesta al diálogo, al consenso, a las políticas públicas que trasciendan los gobiernos. Yo estoy muy entusiasmado; creo que hay mucha gente entusiasmada también. Los opositores lo critican por su inexperiencia; pero él dice que para tener la experiencia de quienes nos trajeron hasta acá, es mejor no tenerla. Es una profunda reflexión hacia todos nosotros. A mí me pone mal cuando veo políticos que, en la gestión, comentan la política en lugar de gestionar lo público. Mirás cualquier noticiero y no podés creer que ese tipo sea gobernador, sea intendente, presidente, y está comentando. La gente nos elige para resolver los problemas; uno puede comentar sobre la herencia dos o tres semanas, pero luego hay que fijar con claridad el punto de partida. Pero si te pasas comentando la herencia durante los cuatro años de mandato, entonces sos un verdadero fracaso. Y la Argentina no admite más fracasos; necesita hombres y mujeres que expliquen el punto de partida para que no se confunda la inercia del gobierno anterior con lo que uno quiere hacer, pero después, en el tiempo de que disponen, se encarguen de hacer las transformaciones que le propusieron a la sociedad.
–Sabemos que estas elecciones que se vienen son, en cierto sentido, un escalón hacia la gran disputa que se dará en 2023. ¿Cómo imaginás estos dos años, y cuál será tu rol, no tanto en lo legislativo sino en lo partidario?
–Es verdad que lo que se discute hoy es ya el cincuenta por ciento de las mayorías del 2325. El próximo gobernador, el próximo intendente, el próximo presidente, tendrán a los representantes legislativos elegidos en esta elección. Y todos sabemos que, cuando uno no tiene mayoría, está obligado a negociar con la oposición; y eso implica ir perdiendo algunos aspectos de las cuestiones centrales en que uno creía, en función de los consensos que tiene que ir logrando. Por lo tanto, es sumamente importante. Yo creo que hay que dedicarle, y lo tengo fragmentado, un tercio del tiempo a la actividad legislativa; otro tercio a la actividad territorial, para ver cómo funcionan las organizaciones intermedias e interpretar bien el proceso de cambio, y otro más a preparar el próximo gobierno si es que los rojenses, los bonaerenses y los argentinos nos dan la oportunidad. Hay que llegar al 10 de diciembre de 2023 con un plan a nivel de detalle, en cada uno de los niveles de gestión y de las áreas de gestión. Y cuando digo a nivel de detalle hablo de leyes. A esto habrá que explicarlo en la próxima campaña, algo que parece lejano pero estamos a quince, dieciocho meses. Elaborar un plan de fondo, que apunte a cambios estructurales. La legislación laboral que tenemos es de hace cincuenta años, y no va más; la carga impositiva sobre las empresas es la más alta de la región, y una de las más altas del mundo, sin ningún tipo de beneficio o contraprestación; eso no va más. Todos sabemos que ir sistemáticamente a los planes de contingencia social es una suerte de esclavitud moderna que nunca podremos sostener, porque si la proporción de asistencia se torna cada vez más grande, la del trabajo es cada vez más chica; entonces, los recursos que reciben los primeros son menores y así se condenan a la pobreza o a la indigencia. Tenemos que ir a ese salto que Facundo llama «la revolución del conocimiento», el trabajo de la modernidad, un cambio del sistema educativo, nuevos cambios en la formación en oficios... tenemos una tarea gigantesca en los próximos dos años para armar ese plan. Y lo más importante es que la gente se entusiasme, que sienta que puede ser parte de una idea nueva que yo llamo «la idea del progreso»; que todos sientan que hay algo mejor por delante, que puede venir, y que absolutamente todos tenemos que ser parte. No puede haber una idea de progreso que deje afuera a sectores de nuestra comunidad. Básicamente, eso se va a dar cuando iniciemos el camino con los sectores más vulnerables y desprotegidos de nuestra comunidad, que son los que más se lo merecen.
–¿Por qué la gente de Rojas debería votar a Juntos? ¿Cuál es la boleta de Claudio Rossi?
–Estamos ante una elección primaria, es decir, competimos los miembros de un mismo partido. En el caso de Juntos tenemos dos listas en Rojas: una que encabeza Facundo Manes, que en el orden provincial tengo el orgullo de representarlos yo, y Guillermo Lionetti lo hace en el orden local como candidato a concejal. La otra lista está encabezada por Santilli, un hombre de Capital Federal; Passaglia, de San Nicolás, que es con quien estoy compitiendo yo; y Hernán Quintana en el orden local. Lo distintivo de nuestra lista, que está dentro de Juntos y hemos llamado Lista 3 «Dar el paso», es que es prácticamente ciento por ciento radical, y es la que le proponemos a nuestros vecinos para darle continuidad a nuestro plan y lograr la mayor representación posible.
–¿Un mensaje final?
–Agradecerle a toda la población el acompañamiento que estamos teniendo. Estamos caminando por los barrios, como siempre lo hemos hecho, con los candidatos. Todas las elecciones son diferentes, y en ésta tenemos una particularidad: hay una invasión de jóvenes trabajando con nosotros, y eso nos entusiasma mucho. Hay muchos chicos y chicas tratando de dar sus primeros pasos en la política, entusiasmados con Manes y con lo que estamos haciendo en Rojas. Es un aire fresco que nos renueva, que nos da esperanzas y expectativas, y nos hace pensar que el proyecto al que hice referencia va a tener continuidad en el tiempo. Les pido que nos acompañen; el voto, para nosotros, es la fuente de energía más importante que tenemos para lidiar todos los santos días con los problemas de nuestra comunidad. Sentirse respaldados por el ciudadano es la mejor manera de tener fuerzas y ganas para enfrentar los problemas que tenemos, que son muchos. Estaría buenísimo que nos pudieran acompañar en esta instancia para que podamos seguir por este camino que iniciamos en 2015.

En Salto. Claudio Rossi y Guillermo Lionetti estuvieron junto a Facundo Manés en plena campaña política