El autor se refirió a su libro «Pueblos y parajes de Rojas – Historia y presente» que será presentado públicamente mañana viernes en el centro cultural Ernesto Sabato

Hugo Silveira y su apasionamiento por la historia de nuestra ciudad y su distrito
Será presentado el próximo jueves 21 a las 20 hs. en el centro cultural Ernesto Sabato el libro «Pueblos y parajes de Rojas – Historia y presente», escrito por Hugo Silveira y editado por Nido de Vacas.
El autor se refirió a su obra señalando que «hemos recogido cientos de fotos, colaboraciones de Alejandro Elcoro, Emilio Vega, Tomás Basilici, Carlos Zambuto de Chispa, Rubén D’ Andrea y sus imágenes tomadas con drone, pero finalmente tuvimos que seleccionar y quedaron sesenta, correspondientes a los cuarenta y nueve pueblos y parajes».
«Son más de seiscientas fotos las que hemos recopilado; en el libro hay sesenta, pero todas van a quedar, de acuerdo con una decisión de la dirección de Cultura, en un archivo fotográfico de Rojas. Es un testimonio importante que va a quedar para el futuro», añadió.
Por otra parte, explicó que «son cuarenta y nueve los pueblos y parajes que conforman o han conformado el partido de Rojas. Para muchos va a ser una novedad enterarse de la existencia de algunos como Colonia Castex, pulpería Gorordo, San Juan, La Martineta, El Pelón, nombres que han quedado en la memoria de los que fueron sus habitantes, pero que en la actualidad no hay absolutamente nada. Piruco, por ejemplo, era el sobrenombre de un miembro de la familia de los Unzué, y era un apeadero que estaba entre 4 de Noviembre y la estancia Santa Elena. Ahí se detenían los trenes si era necesario para que bajara o subiera algún pasajero. La pulpería Gorordo estaba en el viejo camino entre Pergamino y Rojas, cuando obviamente no había ni ferrocarril ni nada. El único camino era el que pasa por Roberto Cano y por ahí estaba la pulpería Gorordo».
Otro lugar ya desaparecido, mencionado por Silveira, fue «La Cora, un paraje que fue muy importante y del que hoy no queda nada, sobre el camino real de Buenos Aires a Córdoba. Los viajeros pasaban por Arrecifes, Pergamino, y la posta siguiente era La Cora; después seguían a Colón. No estaban ni El Arbolito, ni Carabelas ni Alfonzo; en el medio de los tres pueblos, más o menos, estuvo La Cora, donde estuvo la primera escuela primaria de la zona, la número seis, que tuvo como directora a Adolfina Valenzuela».
«En La Blanqueada había una carnicería de la familia Jué, y eso todavía se mantiene en pie, el local donde funcionó un comercio que era como la proveeduría de la zona. Otro, La Esperanza, en el camino viejo a Colón, otro paraje en el que estuvimos. Campo Castex estuvo sobre la actual ruta 31, cerca del cruce que entra hacia La Estrella; era de Pedro Iribarne, que competía con Manuel Paturlane, que tenía la esperanza de formar un pueblo cerca del campo de Pancho Sierra. Estas dos personas habían puesto sus almacenes, herrería, gérmenes de pueblo», dijo después Silveira.
Hugo Silveira conocía a la mayoría de estos parajes; pero con el avance del trabajo se fue enterando de la existencia de otros, gracias a la colaboración de muchos vecinos que conservan esos datos en la memoria. «Aún hoy sigo descubriendo cosas, y quiero agradecer públicamente esto. Mucha gente me ha ofrecido cosas sin ningún egoísmo, de archivos que tienen en sus casas. Una gran predisposición que me permitió aprender mucho», agregó.
Explicó luego el autor que «los datos más antiguos son de fines del siglo XIX, mil ochocientos y pico; hay que recordar que los parajes aparecieron con el repoblamiento; este territorio estaba habitado por los pueblos originarios, eliminados por los conquistadores. Luego se reparten las tierras entre los terratenientes, familias oligárquicas porteñas. Más tarde viene el proceso de subdivisión, pero llegó el momento en que alguien tenía que laburar; ellos vivían en Buenos Aires disfrutando de sus placeres económicos, pero con la tierra algo había que hacer, porque para algo se la habían concedido. Entonces, lo primero que instalan es ganado, y empieza a repoblarse la zona con los peones que cuidaban a los animales. Después, con el proceso de la inmigración, empiezan a aparecer las subdivisiones, no de propiedad sino de arriendo, con la conformación de las colonias rurales. Esto es a fines del siglo XIX y la primera parte del XX».
«Queda muy poquito, por eso me apresuré a rescatar memoria de la gente. Se nos van los que lo vivieron, y con ellos la historia; no hay mucha cosa escrita. Pero a tiempo, vecinos memoriosos de ochenta, noventa años, me han pasado la información. A partir de ahora, y gracias a la decisión de nuestro intendente, quedará este trabajo que de algo valió. Nadie se acordaría de las pequeñas cosas si no fuera por eso, esas cosas que sumadas hacen a la historia general. Es inédito en la Argentina ocuparse con tanto detalle de estas historias de lugares que ya no existen», finalizó diciendo.
LA PRESENTACIÓN
En primera instancia el evento estaba programado para este viernes, pero el Municipio lo postergó para el jueves 23, a la hora 20, en el centro cultural Ernesto Sabato, será presentado el libro «Pueblos y Parajes de Rojas – Historia y presente» de Hugo Silveira.
La obra, de 400 páginas de texto y 30 de fotos, incluye además un plano del partido, con la ubicación de cada sitio mencionado. Fue editado por Nido de Vacas y la contratapa fue elaborada por el director municipal de Cultura, Alejandro Elcoro.
El acto de presentación, con entrada libre y gratuita, contará con la presencia de autoridades municipales y educativas. Durante su desarrollo serán entregados ejemplares a representantes del Consejo Escolar y de la Jefatura de Inspección Distrital para ser distribuidos en todos los establecimientos educativos del distrito.
Por su parte, los delegados municipales y la titular de la biblioteca municipal recibirán libros para esa Institución y para las localidades de Carabelas, Rafael Obligado y Los Indios. Habrá además una proyección de unas sesenta fotos actuales de cada lugar.
Como cierre del acto, el autor brindará su mensaje, reseñando brevemente su tarea e invitando a seguir sumando colaboraciones para una futura edición ampliada. Finalmente, de acuerdo a lo habitual de estos eventos, será ofrecido un brindis.