El Centro de Estudiantes Universitarios de Rojas en La Plata brinda becas de residencia para rojenses que vayan a cursar carreras en la UNLP. La entidad ofrece así la posibilidad de trasladarse a estudiar con pocos recursos, pero a la vez sufre los problemas económicos propios de la época. Convocaron a asociarse, y también anunciaron la rifa de un lechón + dos botellas de champagne que puede adquirirse por redes sociales

Luz Gago, integrante de la comisión directiva del CEUR
Hasta mañana viernes 10 de diciembre tienen tiempo para inscribirse los interesados en recibir una beca para vivir en la casa el Centro de Estudiantes de Rojas en La Plata (CEUR).
Los únicos requisitos son ser oriundos de Rojas, o tener varios años de residencia en la localidad, y estar inscriptos en alguna carrera de la Universidad Nacional de La Plata.
Hay otras cuestiones que el aspirante arreglará con la gente del Centro en momentos de formalizar su inscripción, y tienen que ver con sus particularidades.
Luz Gago, integrante de la comisión directiva del CEUR, explicó que «es una entidad totalmente autogestionada; no recibimos ningún subsidio ni ayuda de nadie, es un centro de estudiantes que funciona de modo cooperativo. Nosotros nos juntamos, hacemos arreglos de la casa, y charlamos sobre el presupuesto porque esos arreglos son caros, dado que la casa es muy vieja. Así, pensamos las estrategias para conseguir recursos».
Añadió Gago que «la casa tiene lugar para dieciocho personas, ya sean varones o mujeres, siempre que sean mayores de dieciocho años. Es una casa vieja que todo el tiempo necesita arreglos, y por eso siempre estamos pensando en cómo conseguir el dinero. La cuota social es uno de nuestros ingresos, y quienes quieran sumarse pueden asociarse en cualquier momento del año. El CEUR es el único centro de estudiantes que tiene nuestra localidad, le ha dado lugar a miles que pudieron recibirse gracias a esta posibilidad. Para asociarse pueden contactarse con nosotros a través de nuestras redes sociales».
En otro orden, explicó Luz Gago que «también estamos haciendo una rifa de fin de año, con la que vamos a sortear un lechón, para poder juntar fondos que necesitamos para seguir reacondicionando la casa. La cuota que pagan los estudiantes es muy baja, de quinientos pesos por mes, y se usa principalmente para comprar elementos de limpieza, ese tipo de cosas. Además, se reparte entre todos el valor de los impuestos, las tasas y los servicios. Tiene cuatro habitaciones compartidas sin distinción de género, algunas de seis y otras de cuatro, donde todos se acomodan según la demanda».
Solicitó a la comunidad «la donación de una heladera con freezer, porque es muy necesario; hoy tenemos quince becados y una sola heladera; como se ve, algo totalmente insuficiente. Hay cosas que no se pueden sostener más. Es complicado».
«Nosotros apostamos a la educación pública; creemos que es una herramienta de transformación, y la posibilidad de vivir entre conocidos, con nuestros compañeros, está buenísimo antes de lanzarse a alquilar un departamento. En el Centro no estás solo, y eso hace una diferencia; no es lo mismo encontrarse solo en un departamento. Constantemente pensamos qué hacer, si vamos al bosque, si tomamos mate juntos, si cenamos cuántos somos, y eso está buenísimo», dijo después.
Explicó Luz Gago que «los que estamos llevando adelante al Centro somos casi todos ex becados, y a veces cuesta un poco. Hay cosas que son muy caras y salen de los presupuestos reales que podemos manejar. Pero la realidad es que si no fuera por el CEUR muchos no nos habríamos recibido, y sólo eso da ganas de seguir y seguir todo el tiempo».
