A un año del crimen de Úrsula, un acto fuerte

Los padres «coparon la parada», compartieron protagonismo con familiares de víctimas llegados desde otras ciudades y anunciaron el inicio de acciones legales contra funcionarios responsables. Aparentemente, y por suerte, la cadena de encubrimiento, complicidad e inoperancia que posibilitó el asesinato comenzará a ser juzgada

 

 En plaza san Martín. Patricia Nassutti, Adolfo Bahillo y el abogado Fabián Esteban González

 

No fue una marcha más. El martes 8 de febrero se cumplió el primer año desde que Úrsula Bahillo perdió la vida asesinada por el oficial de la policía bonaerense Matías Ezequiel Martínez, y una multitud se dio cita en la plaza San Martín para no dejar que la fecha pasara desapercibida.

Los padres de Úrsula, Adolfo Bahillo y Patricia Nasutti, fueron quienes condujeron el acto y compartieron protagonismo con muchos visitantes: familiares de víctimas que murieron en muy diversas circunstancias pero que, como rasgo común, obligaron a la movilización popular para impedir que los responsables quedaran impunes. Y cuando se dice «responsables» no están siendo mencionados únicamente los autores materiales sino también los funcionarios de distintos poderes y niveles del Estado que, por complicidad, encubrimiento o inoperancia, permitieron los crímenes.

«Voy a seguir sosteniendo que a mí, Patricia Nasutti, y me hago cargo de lo que digo, el Estado ausente me mató a mi hija; el Poder Judicial me mató a mi hija. Entonces, necesitamos ser escuchados. Las banderas no se tocan», expresó la mamá de Úrsula en medio de un emotivo silencio; y anunció que «voy a seguir luchando para que el juez de Mercedes, Marcelo Romero, sea destituido; como así también voy a seguir adelante para que el señor Luciano Calegari sea separado de su cargo».

El juez Romero, según Nasutti, es el que «no dictó la detención inmediata (de Martínez) porque estaba en su pileta, a pesar de que una criatura con discapacidad (violada por el criminal) había declarado en cámara Gesell y dio positivo. La orden de detención llegó el 9 de febrero, cuando el 8 el asesino había apuñalado a mi hija».

Con respecto al juez de paz local, Luciano Calegari, afirmó Nasutti que «es el que desestimó las denuncias y las perimetrales; se manejó por email en dos cuadras de un municipio; y me dijo que "el señor Matías Ezequiel Martínez no era peligroso" cuando le presenté fotos de su auto estacionado enfrente de mi casa».

También enfatizó la mamá de Úrsula que «el municipio de Rojas recibió una cantidad de dinero que no fue, como debía, destinado a la compra de botones antipánico. Sólo había dos que no estaban en condiciones, y no se los entregaron a mi hija. Fuimos engañados, vivieron mintiéndonos».

No mencionó, pero es posible que surjan con el devenir de las futuras investigaciones, al comportamiento de la cúpula policial local, de la comisaría de la mujer, del ministerio público fiscal dependiente del Departamento Judicial Junín y del Servicio Local.

El abogado Fabián Esteban González, quien sucedió al doctor Emiliano Basso (que actuó en la acción penal), reconoció que «siente vergüenza» por pertenecer a este sistema judicial y afirmó que «los que posibilitaron que todo esto pasara deberían, al menos, ser retirados de sus cargos».

En el mismo sentido se manifestó el padre de Úrsula, Adolfo Bahillo: «Para ellos no pasó nada; siguen cobrando suculentos sueldos y muchos, inclusive, fueron premiados por esto con nuevas funciones en otros lugares. Mientras, el sistema sigue igual y eso va a provocar que haya miles de Úrsulas».

El acto finalizó con una marcha de los presentes alrededor de la plaza San Martín, y luego hubo una misa «in memoriam» en el templo parroquial San Francisco de Asís.

 

Patricia Nassutti se dirige a los presentes el martes 8 de febrero a un año de Ursula

 

Cecilia Calvet: «Los funcionarios que no cuidaron a Úrsula siguen en sus puestos»

 

La artista realizó un nuevo mural al cumplirse un año desde el crimen que terminó con la vida de la jovencita rojense

 

 La artista realizó un nuevo mural al cumplirse un año desde el crimen

 

El 8 de febrero se cumplió un año desde que un brutal crimen terminó con la vida de Úrsula Bahillo. Y tal como viene haciendo mes tras mes, los días 8, Cecilia Calvet volvió a generar un mural en memoria de la jovencita rojense asesinada.

La obra está ubicada sobre avenida Fortín Mercedes, justo al lado del realizado para recordar el quinto mes desde la comisión del crimen, en el paredón de la ex fundición BARF.

Sobre la fecha dijo la artista que «fue un año donde, por ahí, se toma como que "ya está", que "ya se hizo justicia" porque se sentenció al femicida a cadena perpetua, pero la verdad es que la estructura que la tenía que cuidar, donde ella denunció, la policía, el juzgado de paz, el poder judicial, no funcionaron o funcionaron mal».

Consideró Calvet que «Martínez tendría que haber estado detenido cuando cometió el femicidio, y todo lo anterior a ese femicidio es una concatenación de funcionarios que no hicieron bien las cosas y hoy siguen ahí. Si una chica tiene que ir a denunciar, hoy va al mismo lugar, se encuentra con las mismas personas que no cuidaron a Úrsula. Por eso creo que es importante seguir manteniendo la memoria y seguir reclamando justicia; ir por todo».

Comentó Cecilia Calvet que «lo escuché al abogado después de que se dictó la sentencia y también dijo eso. Fabián González se llama, y aseguró que van a investigar todo».

La obra está ubicada sobre avenida Fortín Mercedes

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