El acto, muy sencillo, se realizará el próximo miércoles 2 de marzo a las 9 de la mañana. El payador, que fue alumno del establecimiento, retornará para revivir emociones. «Lo que rescato del CEPT es que siempre mantuvo una mirada familiar», dijo en diálogo con este medio

Nico Membriani. El payador fue alumno del establecimiento y estará preente en el acto protocolar
El Centro Educativo para la Producción Total N° 10 de Hunter cumple treinta años, y en el acto protocolar organizado para celebrar el acontecimiento estará Nicolás Membriani, ex alumno de la institución.
Dicho acto se realizará el próximo miércoles a las 9 de la mañana, en concordancia con el inicio de un nuevo ciclo lectivo. No obstante, la celebración del trigésimo aniversario de la fundación del CEPT opacará cualquier otra circunstancia.
En diálogo con este medio, Membriani expresó su emoción ante la inminencia del retorno al lugar donde cursó sus estudios secundarios; alguien tan profundamente preocupado por defender las raíces populares, en este caso recuperará sus propias raíces. «Es una alegría enorme que me hayan invitado; la verdad es que mucha veces me invitaron a los actos del colegio, pero en general mis andanzas no me permiten ir. Ahora justamente estoy regresando a Rojas, y por suerte voy a poder estar, claro», dijo.
–Más allá de que la fiesta grande será más adelante, me imagino tus expectativas por el reencuentro...
–Sí, el solo hecho de volver a la institución es muy bueno. A mí, lo que más me llama es que al hacer mis estudios secundarios, la modalidad del CEPT, con esa cuestión de la permanencia, una semana como pupilo y la otra semana en casa, me favoreció mucho. Yo recién estaba arrancando con lo mío, saliendo, viajando mucho, y eso me permitió aprovechar varias oportunidades que me dio el camino para forjarme una senda como payador. Así que bueno, poder volver después de tanto tiempo me da una gran alegría.
–¿Vas a participar de alguna manera?
–Yo voy, más que nada, ante la invitación. Me informaron que es el inicio del ciclo lectivo; pero si puedo aportar algo a través de la palabra, aunque sea algunas improvisaciones haré para la gente que esté ahí en el acto. Con toda seguridad que voy a llevar la guitarra, para hacer algo pequeño pero que sirva para saciar la necesidad de encontrarse a través de la poesía en el corazón.
–¿Qué les dirías hoy, previo a encontrarte nuevamente en la escuela, a tus compañeros, a la gente que conociste ahí, a la comunidad en general, treinta años después?
–Son treinta años de historia, tres décadas del CEPT, algo maravilloso. Ha pasado cantidad de gente por ahí. Por suerte, con mis compañeros tenemos la alegría de estar todavía en contacto, por lo menos con la mayoría, tener un grupo de WhatsApp y demás. Pero lo que les diría, por sobre todas las cosas, es que en esta sociedad apurada, con poco tiempo para pensar en lo que hemos pasado, el CEPT siempre da esa posibilidad de volver a la zona rural, a un camino de tierra, a nuestros antepasados, a encontrarnos con un aula donde no solamente van los niños sino también sus padres, en diferentes momentos de los ciclos lectivos. El CEPT siempre mantiene una mirada familiar, eso es lo que rescato y siempre rescataría de lo que me dejó, más allá de la siembra educacional.
Laura Belloni: Historia y actualidad del CEPT
La directora recordó aquellos días de 1992 cuando la institución abrió sus puertas. Comentó que «es una gran felicidad reencontrarse con ex alumnos»; dio detalles sobre los proyectos ya concretados, otros en marcha y los graves daños provocados por un temporal en enero

Laura Belloni, directora del CEPT Nº 10 de Hunter
El próximo miércoles, 2 de marzo, comienzan las clases; y el inicio del ciclo lectivo, en el Centro Educativo para la Producción Total (CEPT) N° 10 de Hunter, se llevará a cabo ese día, a las 9 de la mañana, con un acto al que asistirán autoridades educativas.
La directora de esa institución, que comenzó a trabajar en el CEPT de Hunter en el mismo momento en que era creado, es Laura Belloni. Las tres décadas de historia del establecimiento la tuvieron como protagonista, primero como secretaria y ahora como directora.
Recordó Belloni aquel día de marzo de 1992 cuando nació el CEPT N° 10: «fue el 2 de marzo uando abrió sus puertas por primera vez. No ingresaron los alumnos en ese momento porque estaban terminando de reconstruir el edificio, y la primera promoción ingresó recién el 23 de marzo. Así nació nuestro CEPT. Algunos meses después, en octubre de ese año, fue creada la Federación de los Centros Educativos para la Producción Total, la FACEPT, y eso también sucedió acá, en Hunter», explicó la directora.
Manifestó la directora que «estuve en contacto con varios ex alumnos de distintas promociones, y posiblemente a mediados de año, cuando ellos ya no estén trabajando en la cosecha o en el campo, podamos hacer un reencuentro de alumnos, de familias, de consejeros de administración, de docentes, de todos los que participaron en la creación del CEPT. Esto empezó a nacer en 1991, cuando en esta fecha tuvimos que viajar a un taller en General Belgrano y no sabíamos quiénes serían los docentes que iban a quedar. En 1992, finalmente se abrieron las puertas. Son muchas emociones, reencuentros con muchos egresados, a los que a veces casi ni reconozco porque pasaron muchos años. Pero siempre es una felicidad encontrarlos».
Con respecto a la actualidad de la institución comentó Belloni que «tuvimos la mala suerte de que, en enero, un temporal nos rompió el invernáculo y parte de los árboles. El municipio nos ayudó cortando las ramas y sacando los árboles caídos, y el invernáculo fue desarmado con la colaboración de las familias, los docentes y los alumnos. Hicimos un pedido al ministerio de Desarrollo Agrario, que nos va a proveer algunos materiales como el nylon, y pensamos pedirle a otras entidades algunas palmeras, para poder hacerlo más firme. Cuando podamos compraremos los tirantes desde el CEPT».
Explicó que «adquirimos algunas otras cosas como un silo, que lo hicimos por plan Mejora, y algunas mangas que nos van a entregar en los próximos días. Los animales, por suerte, no sufrieron daños».
Con respecto a la modalidad de trabajo, la alternancia –que el año pasado no pudo utilizarse porque no había fondos para el comedor– dijo que «este año los alumnos van a pernoctar, como corresponde. Es una felicidad para nosotros. El año pasado no se pudo, primero porque lo prohibió Salud, y después, cuando nos permitieron, tampoco se pudo porque no había oferentes para el servicio alimentario. El distrito de Rojas no pudo contratar a los proveedores para tener mercadería y darle comedor a los chicos. Sobre fin de año el Consejo de Administración hizo un esfuerzo y pagó la comida del mediodía, pero este año sí, nos aseguraron que vamos a tener comedor y comenzaremos con la actividad completa, como debe ser».
«Tenemos muchos alumnos; este año tenemos unos ciento treinta y ocho alumnos en total, en los siete cursos porque ahora el séptimo es obligatorio, cuando hasta el año pasado había sido optativo. Los chicos saldrán con el título de técnicos en producción agropecuaria», añadió Belloni.
Sobre el acto del miércoles próximo informó que «estamos "a full" trabajando, haciendo decoraciones para el inicio de clases. Tenemos muchos proyectos que esperamos poder llevar adelante; económicamente nos cuesta mucho, y por eso vamos de a poco, siempre trabajando y engrandeciendo los entornos».
Consultada sobre tales proyectos explicó que «vamos a ver si este año podemos terminar el proyecto de cerdos tan mencionado; reconstruir el invernáculo que quedó a medias, y quizás ampliar el monte frutal. También trabajamos en la remodelación del club, que nos dieron en comodato, y en la colocación de una manga en la cancha, para los animales. El club va a ser utilizado como gimnasio los días de lluvia o de mucho frío. Pero como digo, vamos de a poco porque económicamente están complicadas las cosas».