«Dándole privilegios a los grandes grupos económicos van a batir récords, pero sin productores», sostuvo el dirigente federado

Carlos Marveggio dirigente Federación Agraria Argentina
El gobierno nacional ha implementado, luego de firmado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, una serie de medidas relacionadas con el sector agropecuario cuyo fruto principal, hasta el momento, ha sido el de poner en duda las posibilidades reales de continuar con el proceso productivo.
Carlos Marveggio es dirigente de la Federación Agraria, la entidad que agrupa a los productores más pequeños («al 80 por ciento de los productores que producen el 20 por ciento de los granos», según estima). Consultado sobre la situación actual del sector, efectuó varias consideraciones interesantes.
Expresó el dirigente federado que «la situación es confusa, pero lo que es claro es que están avasallando la ley; la justicia no interviene, el Congreso no acuerda y la situación es cada vez peor. La verdad es que estamos preocupados, porque predecíamos esto desde las asambleas que se hicieron en Armstrong en febrero y en Alcorta en marzo; veíamos una amenaza de mover las retenciones y de tomar medidas que les permitieran recaudar. Este sector ha "puesto el lomo" cuando no vemos que otros sectores lo hagan; entonces, el sector agropecuario se ve avasallado por estos aumentos que son indirectos, porque afectan primeramente a la industria».
Sobre el fideicomiso creado para administrar la comercialización del trigo explicó Marveggio que «son 25.000 millones de pesos para subsidiar la harina; se supone que los molinos no podrán venderla sino a un precio acorde con que el pan y los fideos sean baratos; pero a esa recaudación ¿quién la va a poner? El que compra la harina, pero pagándole menos al productor. El fideicomiso va a tratar de subsidiar ese precio para que llegue al consumidor con una rebaja que no será sustancial, porque la incidencia del trigo en el precio del pan es baja. Hay otros elementos dentro de eso, que están determinados por la inflación; suben los combustibles, la electricidad, los salarios, una serie de costos que no van a estar subsidiados e influyen mucho más que la harina».
«Parece que nosotros fuéramos los culpables de todo; pero el campo, que es el que genera la mayor cantidad de divisas para el país, está con la soga al cuello. El gobierno podría ahorrar, no gastar tantos dólares en el sector financiero, que podría aportar, también; hay un déficit fiscal tremendo y la política tampoco aporta; seguimos privilegiando a diputados y senadores, fomentando la creación de más secretarías, ministerios que no cumplen ninguna función, entonces hay que reducir eso. El gasto político es tremendo. La plata puede salir de la exportación, es verdad; pero si al campo lo siguen esquilmando vamos a dejar de producir; al menos, en los volúmenes que se estaban produciendo. Nosotros también importamos insumos, y vamos a perder fluidez comercial con esos países. Ya ha ocurrido eso: con Cristina Kirchner la producción de trigo cayó a niveles que no llegaban a cubrir el consumo interno».
«Venimos de una ExpoAgro maravillosa, todos alabaron al campo, el ministro de Agricultura, el gobernador, aplausos acá y allá, anuncios negando cualquier tipo de modificación... Muchas gracias, muchachos; pero cuarenta y ocho horas después nos salen con este martes 13... Es para pedir la renuncia del ministro de Agricultura. Es un funcionario que no fue elegido por el pueblo y está cometiendo una gran irresponsabilidad. El ministro ha mentido en la ExpoAgro, nos deja mal parados y el campo necesita reglas claras. ¿Con qué expectativas vamos a sembrar trigo, cuáles van a ser las reglas? No hay previsibilidad, el futuro es incierto y estamos asustados permanentemente», manifestó.
Con respecto a la situación local, consideró Marveggio que «todo el tiempo vemos a las autoridades provinciales y nacionales alabando al campo, pero la realidad es que hay un gran deterioro en los caminos, no hay comunicación, sigue habiendo inseguridad, y todo eso nos duele. Empezó la cosecha y los caminos están mal; ahora están haciendo "un gran esfuerzo" tercerizando máquinas, pero con arreglos muy precarios. La tasa se cobra bien; entonces ¿dónde están los recursos? Con un aumento del 80 por ciento nos vino la tasa 2022, y los caminos están muy deteriorados. Hemos querido reunirnos con el Ejecutivo pero no nos atendieron, nos mandaron funcionarios de segunda línea; y tenemos una reunión más con concejales de Juntos por el Cambio. Hay que poner los pies sobre la tierra. No son claras las reglas del juego. Pero el problema grande está en la subsistencia del productor».
«Los fideicomisos, los fondos de inversión, no dejan la plata acá como la dejamos nosotros, dándole movimiento a la economía. Ellos tienen privilegios impositivos por parte del Estado y se llevan la plata afuera. Con esos grandes grupos económicos van a batir récords, pero sin productores», finalizó diciendo.

La Tasa Vial aumentó un 80 por ciento en este 2022, y a pesar de todo los caminos están muy deteriorados, dijo Marveggio