Este semanario cumple justamente hoy, 5 de mayo, sus noventa años de existencia; y se encamina con bríos hacia su centenario, que será el del más completo archivo histórico de nuestra localidad. Alguien dijo alguna vez que la historia de los pueblos chicos no figura en los libros sino en sus periódicos; y Chispa lleva ya nueve décadas cumpliendo fielmente con ese cometido. Mientras está en plena preparación la Edición Especial 90° Aniversario, vaya este anticipo

El primer número de Chispa impreso por la firma Zambuto, Rivoira, Barraqué y Jimenez, en 1964. Don Julio Bertolotti era su director, en la foto junto a su hijo y Labrada, uno de los fundadores de esta querida hoja
Ha pasado otro año de vida periodística, y no fue uno más, sino el que llevó a este semanario a cumplir sus noventa años de existencia. Nueve décadas que significan varias generaciones de periodistas y empresarios que hicieron de Chispa un reflejo fiel y completo de los sucesos de Rojas, sus localidades y su zona rural.
Alguien dijo alguna vez que la historia de los pueblos chicos no figura en los libros sino en sus periódicos; y Chispa ha cumplido cabalmente, durante toda su existencia, con ese cometido. Sus archivos han servido, sirven y seguramente seguirán sirviendo a investigadores de toda laya, interesados en los sucesos pasados de nuestro pago chico.
Chispa fue fundado el 5 de mayo de 1932 por Pelayo Manuel Labrada y Miguel Azcarate. A esta historia la hemos publicado en varias oportunidades, pero es bueno recordarla: ambos eran propietarios de una fábrica de alpargatas denominada «La Chispa»; jóvenes e inquietos, vieron la necesidad de fundar un periódico y de ahí surgió Periódico «Chispa». Con el correr de los años, y también con la participación de Pelayo Labrada (que en realidad fue el gran estratega y fundador de nuestro periódico), se integró a la dirección Julio Cayetano Bertolotti. Fue ésta la segunda etapa de nuestra hoja donde el armado era totalmente a mano, iniciada el 16 de julio de 1959.
También fue destacada la participación de otro de los queridos personajes de la época: el maestro don Obdulio Giménez, quien escribía sobre los parajes del partido de nuestra ciudad. Tras el fallecimiento de Bertolotti, Bernardino Aguer compró los derechos del periódico y agregó una Linotipo, que reemplazó el trabajo manual de la tipografía.
En 1971 fallece Aguer y al año siguiente la firma Zambuto, Rivoira y Cía., se integra como editora (ya que desde 1959 Juan Carlos Zambuto, Roberto Raúl Rivoira, Néstor Carril, Orlando Barraqué y Luis Jiménez, siendo ex empleados de Imprenta Yugan, se independizaron creando su propia imprenta. Luego Carril dejaría de trabajar en la firma).
Juan Carlos Zambuto fue el director de esta hoja desde 1972 a 2004, cuando deja la posta para su hijo Carlos Alberto Zambuto. También fueron directores de nuestro periódico, en breves periodos –pero no por eso dejaremos de nombrarlos– los hermanos Gustavo y Fabricio Cavalcabué y Eduardo Alberti, quienes pusieron su profesionalidad al servicio de estas páginas.
Vale recordar en esta oportunidad a nuestro querido Alberto «Negro» Correa, ya que este 2022 se están cumpliendo veintidós años desde su desaparición física (en el año 2000). También a quienes le daban vida a la vieja imprenta de calle Dardo Rocha: Orlando Barraqué y Luis Jiménez con el componedor de tipografía; Dani Barrett manejando la linotipo (un gran avance para la época); y a otro de los grandes «mohicanos» que dejó esta empresa y se fue físicamente en 2019, nuestro querido «Pato» Rivoira, imprimiendo en la plana, a mano. Mucho sacrificio, mucho amor y pasión al servicio de una profesión muy digna como lo es comunicar al pueblo los hechos más sobresalientes a nivel social, político, deportivo e institucional del partido de Rojas.
No podemos dejar de mencionar a mucha gente que ha dejado la vida en esta empresa familiar, como lo fueron Eduardo Bolmeni, Eusebio Galeano y José Gambella (fallecidos); el «Negro» Oviedo, Jorge Gutiérrez y Enrique Alvarado (ex empleados); y un párrafo aparte para Oscar Banegas, Nancy Trueba y Laura Zambuto, hermana del director, quienes todavía trabajan en la actualidad sumándose al aporte en el diseño gráfico del joven Emiliano Raggi; como así también la labor periodística de Marcelo Tamasi. Todos ellos posibilitan que esta hoja esté hoy en la calle; sin un equipo de trabajo sólido y solidario, sería imposible.
Otros nombres que vienen a la mente como trabajadores en Chispa: Oscar Brondo, Nelly Badel, Mary Mantilla, Vilma Barraque, Nora Jiménez, Patricia Rivoltella, Carlos Lower, Víctor Hugo Mastronardi, Lucho Alvarado, Miguel Bini, Osvaldo Lucci y Eduardo «Tato» Magni (fallecido), como así también muchos colaboradores que escribían para distintas secciones como Daniel «Pelusa» Van der Becken, el «Gallego» Chávez, Mario Gustavo Vignali, Ricardo Fernández Bicocca, Amalia Lateano, Marcelo «Coco» Tamasi y Hugo Silveira, entre otros.
Gracias a todos nuestros lectores, suscriptores, canillitas, quioscos; a la comunidad en general, a nuestros avisadores, comerciantes y empresas, sin cuyo aporte sería imposible poder editar nuestra hoja. Un agradecimiento enorme a todos, instituciones culturales, sociales y deportivas, y a todas las personas que se interesan para que nuestra hoja siga más viva que nunca, encaminada hacia su primer siglo de vida.
N de la R.: La edición especial por los 90 años de Chispa está en preparación, y verá la luz en breve. No obstante, no quisimos dejar pasar esta fecha que consideramos muy importante y, por ello, como un anticipo, ofrecemos hoy este recuerdo de muchos de quienes hicieron de este semanario el Decano del Periodismo Rojense.
Y como siempre GRACIAS a nuestros queridos lectores, como así también a los profesionales, comercios, empresas e instituciones de nuestra patria chica que han sido incondicionales con este semanario durante nueve décadas.

Don Pelayo Manuel Labrada deposita una ofrenda floral al pie de San Martín, atrás Don Miguel Azcarate. Fue para las Bodas de Plata de Semanario Chispa