Una madre denunció que su hija menor de edad fue víctima de un hecho cometido en Salto por una persona de Rojas. El viernes hubo «escrache» en la casa del acusado, en barrio Belgrano y, el domingo, una movilización en la plaza San Martín

Una madre denunció que su hija menor de edad fue violada por un sujeto de unos veinticinco años. El hecho habría ocurrido en Salto el martes de la semana pasada, pero todas las personas involucradas son de Rojas.
Por ese motivo hubo el viernes un «escrache» en la casa del presunto violador, en barrio Belgrano, al que asistieron familiares, amigos y allegados de la víctima; unos cuantos, inclusive, llegados desde la vecina ciudad.
La mujer informó públicamente que, tras el hecho, hizo la denuncia en distintas dependencias de Salto sin obtener respuestas satisfactorias, ni de la policía ni de la justicia. Cabe señalar que esa ciudad está en la jurisdicción del Departamento Judicial Mercedes, y no de Junín como sí lo está Rojas.
El «escrache» se llevó a cabo ante una fuerte presencia policial encargada de prevenir disturbios. Así y todo hubo quema de cubiertas, gritos, muchos carteles y hasta un intento de agresión por parte de una persona de sexo femenino –que salió de la casa del acusado armada con un objeto contundente– hacia la madre de la víctima, la cual no llegó a concretarse.
El reclamo de justicia se trasladó dos días después a la plaza principal del pueblo. Allí se dieron cita, además de los participantes del «escrache» del viernes, familiares de víctimas de otros hechos que aún esperan respuestas de parte del Estado.
Mariela, una mujer que declaró tener una causa aún irresuelta, fue quien aportó los argumentos más fuertes durante el encuentro con cuya organización también colaboró Teo Tello, conocido miembro del colectivo LGBT de Rojas.
Destacaba Mariela que «hace un año que vengo luchando por mi causa, sin abogados y sin recursos, y los organismos no hacen nada. Si no están capacitados para cumplir con esas funciones, que se vayan a barrer las veredas de sus casas. Estamos cansados de hacer denuncias, de ser ultrajados y de no tener ninguna respuesta».
«La policía tiene que cumplir las órdenes de la justicia; la justicia no actúa; nos dicen que no tienen pruebas, y mientras tanto, los ratones, las lacras, los pedófilos andan por la ciudad como si nada fuera, y los tenemos que ver en todas las esquinas», agregó.
«Las víctimas tenemos que seguir reclamando; la gente que ha sido abusada, humillada, ultrajada, arruinada para toda la vida, tiene que ir a la fiscalía para que reabran sus causas. Es la única manera de que podamos encerrar a la lacra. En Rojas estamos llenos de esos casos. Hay algunos que les han arruinado la vida a chicos de tres, seis, nueve años, y siguen caminando por la calle como si nada. Se nos matan de risa en la cara. Tenemos que estar escondidos nosotros mientras las ratas andan por la calle», dijo después.
«Yo, como mamá, le pido a la gente por favor que salga. El problema es de todos, porque si la justicia no nos da pelota tenemos que estar en la calle, y salir todos, no solamente la víctima del momento. Toda la sociedad tiene que salir porque estamos cansados de que estos tipos nos sigan arruinando la vida», finalizó diciendo.
Luego de los discursos, Teo Tello convocó a los manifestantes a marchar «por cada víctima de abuso y de violación; por nuestras mujeres, por nuestros niños, por nuestros compañeros asesinados. Por todos vamos a pedir justicia y a decir basta de impunidad», y aclaró que «desde hace dos años tenemos un ministerio nacional, otro ministerio provincial y un área abierta local que no funcionan. Le pedimos por favor a las autoridades que pongan a gente idónea, preparada para asistir a las víctimas que no sólo sufren el abuso físico sino también el psicológico».
Los manifestantes marcharon luego por las calles céntricas de la ciudad denunciando a los abusadores/violadores y reclamando justicia, e inclusive fueron hasta la comisaría para exigir –sin éxito, obviamente– la detención del acusado.