Alex Margulis es el director de la revista Ayesha y, como tal, tuvo su stand en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, al que invitó para realizar distintas actividades a varios autores que, en diversas oportunidades, colaboraron con la publicación. Dos de ellos son Alejandro Elcoro y Liliana Barzaghi.
Esta posibilidad surgió a partir de la invitación de Margulis, que sigue adelante con su proyecto Ayesha –aunque ahora en formato solamente digital– y convocó al stand a todas las personas que aportan trabajos a esa revista. «Cada uno tenía diez minutos en los que podía hablar, o leer, presentarse, lo que fuere», explicó Elcoro.
Tanto Elcoro como Barzaghi se refirieron a proyectos literarios en los que están embarcados. El primero, sobre un cuento que contó varias veces sin lograr encontrar su forma definitiva; y Barzaghi, sobre una idea que está desarrollando y que consiste en producir un libro de cartas (ficticias) de personajes bíblicos.
LILIANA BARZAGHI
La docente y escritora Liliana Barzaghi trabaja en un proyecto que consiste en una recopilación de cartas (ficticias) de personajes bíblicos, en las que cada uno justifica sus formas de actuar en determinado momento, «pero esto siempre enfocado desde un punto de vista feminista, ya que la Biblia es el libro fundante de la sociedad patriarcal judeocristiana. La mujer tiene que seguir al hombre, y si es el hombre el que la sigue, lo echan del Paraíso».
También se refirió a otra idea que está desarrollando en relación con el derecho a la mujer a disfrutar. «Tengo un libro que todavía no puedo publicar porque está en concurso, que tiene que ver con la defensa del derecho de las mujeres al placer. Al menos mi generación fue educada para brindar placer, y no para recibirlo o disfrutar. Viene enganchado con los relatos bíblicos: ya tengo varias cartas escritas, y las demás las tengo pergeñadas ya. Son muchas y dan una respuesta no tradicional. Por ejemplo: una carta de José a María en la que le dice que está dispuesto a sostener que ella es virgen, pero no se lo cree. Cuestiona la virginidad de María. Es el formato, uno de los personajes se dirige al otro, no hay un diálogo que implique una respuesta».
ALEJANDRO ELCORO
La exposición de Alejandro Elcoro en el stand de Ayesha giró en torno de una experiencia que tuvo en la casa que fuera de Xul Solar. «Tengo una tía cuyo padre fue amigo de Xul Solar, y solía ir a su casa a jugar al pan juego, o pan ajedrez. Se quedaban hasta la madrugada jugando porque cambiaban las reglas... pero eso es historia conocida. Mi tía era pintora, y luego de la muerte de Xul Solar siguió siendo amiga de la viuda; en el año setenta y cinco, o setenta y seis, le pidió prestada una habitación de la casa para hacerse un atelier. Entonces, fuimos a arreglar las puertas, las paredes, y nos quedamos charlando con Lita».
«Una tarde hablamos sobre cábalas, ocultismo, en la casa que todavía estaba como en la vieja época; ahora es un museo. Estaban las marionetas, el piano, los cuadros, los libros, y fue bajando la luz, porque era un día de otoño. Hablábamos del pan juego, y entonces pensé que todos los juegos imitan algún aspecto de la realidad, sea el azar, la picardía, el raciocinio. ¿Por qué no podría haber un juego que imitara a todos los aspectos de la realidad? La conversación siguió y mi idea fue creciendo sola; pensé que era como un regalo que le hacía a Xul Solar», agregó Elcoro.
«Después me dediqué a leer sobre el juego, y escribí un ensayo fantástico sobre la historia de jugadores secretos; un juego iniciático que algunos conocen y permite que aprendan a desenvolverse en la realidad. Fue una especie de fotocopia de unas treinta páginas que hice en la facultad. Luego de eso escribí una novela breve, de unas cien páginas, que tuvo una mención en un certamen de la editorial Atlántida; esa novela creció, y ya tiene entre trescientas y cuatrocientas páginas, según distintas versiones que hice, siempre tratando de contar que hay un grupo de gente que se va conociendo y va accediendo al grupo secreto de jugadores; como una asociación iniciática», expresó el escritor.
Comentó luego que este proyecto avanzó «con un poema largo sobre eso, y finalmente un cuento donde narro todos esos intentos de aproximación. Lo escribo, lo reescribo y nunca termino de dar con la forma ideal o definitiva. Fue lo que conté».
Cabe recordar que Alex Margulis fue quien publicó el libro Historias de Rojas, editado por Mario Aguer, y en ese carácter estuvo en nuestra ciudad en oportunidad del lanzamiento de la obra.

Alejandro Elcoro y Liliana Barzaghi, al centro de la foto, expusieron invitados por Alex Margulis