(De la charla organizada por la firma Gear SA). El especialista consideró las situaciones que emergen de la guerra entre Rusia y Ucrania y los problemas climáticos en los Estados Unidos. Afirmó que «los fundamentos del mercado son alcistas, por lo que si mañana terminara la guerra, los precios se derrumbarían pero luego volverían a subir»

Enrique Erize, presidente de Nóvitas y columnista de diario La Nación
Enrique Erize es un conocedor de los mercados de estos países en guerra, y las hostilidades han generado un complicado contexto que combina daños en la infraestructura, una gran merma en las actividades agrícolas en la zona de conflicto y movilidad en los precios de granos e insumos.
Se trata de un profesional con amplia participación tanto en el sector privado como en el público; licenciado en administración de empresas, egresado de la Pontificia Universidad Católica Argentina y presidente de la consultora Nóvitas SA desde enero de 1994.
En otros momentos ha sido presidente de la Federación de Acopiadores de Granos de la República Argentina (1986/88), director del Banco de la Nación Argentina (1988/89), representante del sector privado en las reuniones del GATT (Ginebra, Suiza, 1990/92), vicepresidente del Centro de Acopiadores de Cereales de Buenos Aires (1990/94), vicepresidente de la Bolsa de Cereales (1992/94) y profesor titular en cursos de posgrado en la Universidad de San Andrés y el Programa de Agronegocios y Alimentos (FAUBA, 1999 hasta la actualidad).
Consultado sobre el contenido de la charla brindada el martes durante el evento organizado por Gear SA, explicó Erize que «se trata de la situación económica internacional, el contexto de los precios internacionales de los granos, que es lo que le importa a la gente, haciendo una diferencia entre el contexto internacional y el local».
En ese sentido consideró que «el contexto internacional está signado por la invasión de Rusia a Ucrania, y el otro gran tema del momento es el clima en Estados Unidos, porque se están definiendo los rindes del maíz y de la soja. El trigo está enfocado al conflicto entre Rusia y Ucrania porque este último país es el quinto exportador mundial, y Rusia el primero; ahí está el treinta por ciento de las exportaciones de trigo. Y en el mercado interno, muy manoseado, con mucho intervencionismo, con precios FOB totalmente distorsionados, es donde más se nota el intervencionismo del Estado en el mercado. Esto debe ser abordado con cuidado, con mucha precisión y con mucho detalle».
Sobre el maíz y la soja estimó el especialista que «los fundamentos del mercado son alcistas, pero también es cierto que si la guerra terminara mañana, Chicago se va a caer ochenta dólares en un rato, porque existe lo que pasa siempre en esta época del año, un componente especulativo de los fondos de inversión que habitualmente le agregan un condimento especulativo a los precios; y este año no es la excepción».
«Tenemos premio bélico y premio climático; los dos sumados, nadie sabe cuánto significan pero seguramente es un impacto importante en los precios. Si mañana terminara la guerra y el clima de Estados Unidos mejorara, nos pegaríamos un susto importante porque los precios se derrumbarían; pero después volverían a subir, porque los fundamentos del mercado, que es lo que en definitiva importa sobre todo para el año que viene, son alcistas. Ése es el mensaje interesante que tengo para dar. La guerra en algún momento va a terminar; el impacto será mayor o menor, y yo creo que va a ser grande; el flujo comercial del trigo por el mar Negro, va a ser muy difícil que sea normal, que no haya una disrupción en el flujo físico y por lo tanto en el flujo comercial del trigo y del maíz ucranianos. Pero lo que importa, en el fondo, son los stocks americanos, que son el verdadero termómetro de los precios en Chicago; y los stocks en Estados Unidos son muy angustiosamente bajos; eso, anticipo lo que va a decir el UDA el viernes, no se va a poder acomodar en una campaña. La cosecha que está en trámite en Estados Unidos, que se cosechará en septiembre y octubre, no va a mejorar un nivel de reservas muy ajustado. Con lo cual, tenemos otro año de precios interesantes, atractivos, y habrá que ver cómo puede el productor aprovechar esta situación».

Gualberto Di Camillo, gerente general de Gear SA, presentó al Licenciado Enrique Erize