El titular de la Convención Nacional de la UCR estuvo en Rojas y brindó definiciones sobre el futuro del partido. Mencionó un «doble desafío» debido a que «gritar es más fácil que razonar» y enfatizó que «es imprescindible darle a la sociedad una perspectiva de futuro diferente»

El titular de la Convención Nacional de la UCR estuvo en Rojas
El presidente de la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical, Gastón Manes, estuvo en nuestra ciudad el viernes pasado en el marco de las recorridas que viene haciendo por todo el territorio nacional como parte de la estrategia política que desarrolla junto a su hermano Facundo.
El dirigente estuvo en el comité local de la Unión Cívica Radical, donde fue recibido por el presidente partidario Adrián Olari, por el diputado provincial Claudio Rossi y por numerosos afiliados y simpatizantes radicales. Allí, Manes brindó una charla abierta sobre la actualidad política y sus perspectivas y también mantuvo un contacto con la prensa local.
Al presentarlo, el diputado Rossi destacó la actitud de Manes: «A tres semanas de haber sido elegido para un cargo tan importante ya está visitando pueblos chicos del interior, como el nuestro, adonde tanto nos cuesta traer a dirigentes de fuste. Un agradecimiento especial por esa generosidad».
«Hoy estuvimos en Colón, luego iremos a Pergamino, la semana pasada fuimos a Salto, y así vamos andando en busca de devolverle a los compatriotas una esperanza de cara a las próximas elecciones. Estamos trabajando por un radicalismo fuerte, unido, abierto, creativo, desafiante con el futuro y respaldado por el pasado», agregó el legislador.
Al explicar los motivos de su presencia en Rojas, Gastón Manes destacó que «la Unión Cívica Radical es un partido muy institucionalista, y hoy lo subrayo porque la sociedad argentina está verificando lo que significa vivir sin instituciones fuertes. La diferencia entre las naciones desarrolladas y la nuestra no está en que los ciudadanos sean distintos sino, por el contrario, está en que esas sociedades tienen instituciones. El radicalismo está dando un ejemplo; ha vivido en tres siglos diferentes y atravesó dos pandemias, dos guerras mundiales, y hoy la historia nos está llamando otra vez. El último proyecto colectivo exitoso vigente que hubo en la Argentina fue encabezado por la Unión Cívica Radical. Hoy se trata nuevamente de unir a los argentinos en un proyecto superador que nos permita salir del fundamentalismo, lo que se llama coloquialmente "la grieta". Hay sectores interesados en que permanezca esa grieta; y ser moderado y tener intención de convocar desde el centro es un doble esfuerzo, ya que gritar es más fácil que razonar».
«A todos los que estamos acá nos une una identidad común: creemos que el diálogo es la salida a todos los problemas. Es verdad que en algunos momentos hay que tomar decisiones firmes, pero en el estado en que está el país no se puede seguir tirando de la cuerda y que los extremos sigan predominando. El radicalismo está nuevamente de pie, en el marco de una coalición, y daremos las discusiones internas correspondientes intentando liderar esa coalición para darle un semblante nuevo y que la sociedad argentina pueda votar desde otro lugar, con una perspectiva de futuro diferente», dijo después.
Puso luego de manifiesto la importancia de la convención radical, señalando que «es un emblema de democracia y de discusión horizontal que ningún otro partido, en Latinoamérica, puede ostentar con tanta antigüedad y tanto rigor. Hoy, la Unión Cívica Radical está parada en el centro de la escena nacional; forma parte de la coalición que tiene más chances de liderar el gobierno que viene, y nosotros vamos a dirigir el debate de esa convención que va a decidir cómo es la alianza, con qué acuerdos programáticos vamos a llevar la propuesta política, y que un ciudadano de esta zona lidere eso es un reconocimiento y una responsabilidad a la vez».
Consultado sobre el tipo de consensos que buscará la Convención Nacional que preside, sobre todo teniendo en cuenta lo ocurrido en Gualeguaychú en 2015, cuando sectores del radicalismo quedaron descontentos tras el acuerdo con Mauricio Macri, consideró Gastón Manes que «el actual es un contexto político totalmente diferente; pasaron siete años. Además, hay una confusión sobre lo que se cree que se discutió en esa convención. La necesidad de una coalición era casi unánime; había un solo convencional que estaba en contra y quería ir con la lista 3 original. La discusión estaba dada en torno de la integración del Frente Renovador de Sergio Massa; estaba en debate el perfil de la coalición».
«Para buscar consensos, en democracia, es necesario acordar; el diálogo es parte esencial de la democracia. Con discursos mesiánicos, facilistas, se ha cuestionado esto; y quienes venimos de la escuela de Illia y de Alfonsín sabemos que la conversación es parte esencial de nuestro trabajo como políticos», agregó Manes, y resumió: «En 2015 el radicalismo acompañó porque no tenía la fortaleza que tiene hoy; habíamos acordado una forma de organización política y nos tocó perder las PASO; entonces acompañamos, por más que estábamos en desacuerdo con muchas cosas. Pero en estos siete años aprendimos mucho, somos un poco más sabios y nuestros socios de la coalición nos respetan más, y acá estamos: a un año de la elección, tratando de ofrecerle a la sociedad un esquema político y de ideas que sea compatible con el futuro».

Gastón Manes acompañado por Dorazio, Pérez, Rossi, Olari y Ojeda en el Comité de la UCR Rojas