Fue abogado, docente, miembro de la Agrupación Coral de Rojas desde sus primeras épocas y fundador del Coro de Jóvenes, que dirigió durante casi cuarenta años. También tuvo un breve paso por la función pública; pero sus dos pasiones fueron la música y el derecho

Juan Antonio Rodríguez
Hondo pesar en la comunidad causó la noticia del fallecimiento de Juan Antonio Rodríguez, ocurrido el pasado jueves 30 de junio en Iribarne 384, cuando contaba con setenta y nueve años de edad.
Juan Antonio Rodríguez fue abogado, profesor en la escuela ENSNA, miembro de la Agrupación Coral de Rojas desde sus primeras épocas y fundador del Coro de Jóvenes de la ACR, al que dirigió desde su debut, en los actos celebratorios del bicentenario de Rojas –año 1977–, hasta su disolución, a mediados de 2015.
La Agrupación Coral de Rojas comenzaba su camino en 1960, aproximadamente en momentos en que Juan Antonio Rodríguez terminaba sus estudios secundarios y se marchaba a La Plata para realizar su carrera de derecho. Allí, en la capital provincial, formó parte del Coro Universitario, en cuyas filas también estaba el rojense Alberto «Beto» Hassan, luego fundador de Opus Cuatro.
Ya graduado, volvió a Rojas y se integró al coro que desde sus inicios venía dirigiendo Alberto Perassolo. El derecho y la música, sus dos pasiones, ocuparon las horas y los días de Juan Antonio.
Tuvo un breve paso por la función pública como secretario de Hacienda a principios de los 80, cuando, en plena dictadura, asumió la intendencia el contador Alfredo Olego y convocó a un grupo de funcionarios no comprometidos con el militarismo, buscando pacificar a una ciudad alterada luego del turbulento paso de Néstor Giorgi y otros miembros de la Sociedad Rural por la municipalidad.
Solía recordar Juan Antonio Rodríguez que «Rojas, en ese momento, estaba viviendo una situación bastante "embromada"; la gente vivía intranquila, en alguna medida manifiestamente perseguida, y ese grupo de jóvenes que todo el mundo conocía, encabezado por Alfredo Olego, puso fin a eso. Estábamos muy ajenos al horror que estaba pasando por otro lado, y conseguimos traerle tranquilidad a la gente».
«Con nosotros, en Rojas dejaron de ocurrir cosas muy malas que estaban sucediendo; y el advenimiento de la democracia llegó con un clima de paz. El haber traído, en un momento muy "embromado", tranquilidad a la gente de mi pueblo, es algo que me satisface muchísimo, más allá de la aparente contradicción», decía. En ese «grupo de jóvenes» había gente como el ingeniero Marconato, Daniel Amichetti y Héctor Romero –a cargo de Obras Públicas–, Lionetta Bonora –en Cultura– y responsables de obras importantes que más tarde serían inauguradas por el gobierno democrático siguiente, como la Escuela de Estética, la Terminal de Omnibus, los edificios de la Escuela 501 y del Jardín 901 y la finalización de la Escuela Técnica.
El Coro de Jóvenes fue su obra cultural más importante. Fue fundado con la ayuda de la Universidad de San Juan, una de cuyas profesoras, Zulma Corso, viajó a Rojas y trabajó en conjunto con Juan Antonio y con otros miembros de la Agrupación Coral para armar la nueva formación. Corría el año 1977, y se venía la fiesta del bicentenario de la fundación de Rojas. En esos días se produjo el debut del Coro de Jóvenes, que luego continuaría funcionando con el mismo director hasta 2015, aunque con diferentes asistentes de dirección tales como Elvira Cascardo, Delia Martínez, Cecilia Perassolo, Marilina Bertero, Sandra Cuitiño y, en los últimos tiempos, Mariela Valinotti.
El Concejo Deliberante lo distinguió en noviembre de 2014 «por su trayectoria al frente del Coro de Jóvenes y en la Agrupación Coral de Rojas». El acto se realizó en un colmado recinto que por esos días estaba ubicado en avenida Moreno y Dardo Rocha.
Las concejales Nora Calderone (UCR) y Laura Ortubia (FR), en representación de la comisión de Cultura del cuerpo, hicieron entrega de una copia del decreto mediante el cual fue dispuesto el homenaje.
Juan Antonio Rodríguez fue alguien que, con sus miradas particulares, sus convicciones, sus valores y sus maneras de ver el mundo puso todo de sí para mejorar aquellos ámbitos en los que se desempeñó. Muy poco afecto a mostrarse en público, de perfil muy bajo, quedan sus realizaciones para comprenderlo en su justo valor.
Falleció el pasado jueves, 30 de junio de 2022, en Iribarne 384, a los setenta y nueve años de edad. Su entorno familiar está formado por su hermana Nirma Delia Rodríguez viuda de Santín, su hermano político Francisco Oscar Santín (qepd), sus sobrinos Oscar Francisdo y Eduardo Aníbal Santín, su sobrina política Stella Maris Pérez, su sobrina en el afecto María José Bengochea y sus sobrinas nietas Pilar, Mercedes, Manuela, Macarena, María Belen y Camila. Sus restos fueron velados en la sala de General Alvear 589 y luego llevados a crematorio.

Juan Antonio Rodíguez y una de sus pasiones, como director y fundador del Coro de Jóvenes de la ACR