Una serie turca en Netflix disparó la curiosidad sobre las «constelaciones familiares»

Luján Aloé, facilitadora certificada en esta técnica, reconoció haber recibido numerosas preguntas, lo mismo que sus colegas. No descarta la realización de nuevos talleres abiertos a la comunidad y afirma que dicha serie, que lleva el título «Mi otra yo», trata el tema con mucho respeto

 

 Luján Aloé, rojense facilitadora certificada en constelaciones familiares

 

La difusión a través de la plataforma Netflix de una serie turca que se llama «Mi otra yo» y aborda el tema de las constelaciones familiares puso a esta técnica, hasta ahora muy poco conocida, en boca de muchísima gente que quiere saber de qué se trata.

En Rojas hay una facilitadora certificada en constelaciones familiares: Luján Aloé. Sobre esta cuestión admitió haber recibido numerosas consultas, y también haberse enterado de que lo mismo le ocurrió a sus colegas de Pergamino y de Buenos Aires, donde reside parte de su tiempo.

Aloé ha realizado algunos talleres abiertos a la comunidad en Rojas, y consideró que «si siguen llegando consultas podríamos repetir. Si bien ésta es una serie turca, algo que parece muy lejano, en realidad no está lejos» y explicó que «las constelaciones familiares, que en realidad no se llaman así sino "configuraciones familiares", es una técnica que permite ver aquellas cuestiones que se repiten en nuestra vida y están relacionadas, no con lo que me pasa a mí sino con lo que ha pasado con mis ancestros; entonces podemos dejar eso con ellos y tener paz en nuestras vidas».

«Hay que recalcar que esto no es una terapia sino una mirada; alguien viene con algo que se repite en su vida y los que estamos certificados y especializados los ayudamos a mirar eso a la luz de lo que sucede con los representantes, que nos permiten leer qué puede haber pasado en generaciones anteriores. Son hipótesis, que se comprueban o no de acuerdo con lo que uno tiene como dato de la familia. Uno trabaja con lo que lee de los movimientos del cuerpo, de las sensaciones y de las emociones de los representantes, pero después se comprueba en relación con lo que dice la persona que conoce la historia de la familia. A veces sucede que, después de un tiempo, aparecen esos datos que estaban esbozados en estos ejercicios», agregó.

«Esta serie generó muchas preguntas a todos los colegas consteladores como yo. Hay mucha curiosidad por saber si las cosas son tan así, como se muestran en la serie, y si se trata de lo que nosotros hacemos. De pronto generó un acercamiento a esta cuestión de muchos que nunca lo habían visto. Por lo que vi hasta ahora, cinco o seis de los ocho capítulos, la serie está bastante bien. Hay algunas cosas que no comparto, pero es muy probable que de acá a Turquía haya algunas diferencias en las miradas. Pero está bien llevado el tema y tratado con mucho respeto, cosa que no ocurre con otras series que tienen abordajes diferentes y otros objetivos», manifestó Luján.

Finalmente expresó que «el mensaje es que la mirada sobre los ancestros siempre es con respeto, honrando lo que nos dieron, sabiendo que lo que nos dieron era lo que podían darnos, y lo que no nos dieron es porque no lo tenían. Hay mucho respeto por esos ancestros y por lo que nos dieron, que es la vida».

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