Una iniciativa que se escapó de las aulas y puso en movimiento a una comunidad

«Un nombre para mi plaza» nació en Los Indios como proyecto puramente escolar pero luego encarnó en la comunidad, al punto que se hizo realidad el viernes pasado durante un acto extenso, emotivo, de profundo intercambio intercultural en el que no faltaron ni los reconocimientos ni los reclamos. Establecimientos educativos, entidades intermedias, instituciones públicas y privadas, un numeroso grupo de autoridades y delegaciones mapuches de la zona se dieron cita en el espacio público que ya lleva el nombre «Lonko Lewel»

 

Autoridades, alumnos y vecinos, descubriendo el flamante cartel de la plaza Lonko Lewel en Los Indios

 

Una ceremonia extensa, emotiva y con marcada impronta de las poblaciones precolombinas nativas de estas tierras tuvo lugar en Los Indios el viernes pasado. El motivo convocante fue la imposición del nombre de un cacique mapuche de nuestra zona, «Lonko Lewel», a la plaza de la localidad; pero el acto, extenso y diverso en su contenido, terminó convirtiéndose en una rica instancia de trueque intercultural en la que no faltaron ni los reconocimientos ni los reclamos.

El origen de todo fue un proyecto escolar, surgido por iniciativa de los estudiantes del primer ciclo (años segundo y tercero) de la primaria de la localidad. «Un nombre para mi plaza» fue el título de esta idea que, además de fructificar en la efectiva denominación del espacio público, recorrió un camino más que interesante en feria de ciencia.

Como se informó oportunamente, el proyecto dio sus primeros pasos en la localidad. Fue convocada toda la comunidad, incluidas muchas personas que ya no residen allí, y se propuso una elección democrática del nombre entre dos posibilidades: «Los inmigrantes» y la que terminaría imponiéndose, «Lonko Lewel».

El escrutinio se realizó el viernes 3 de junio con la presencia del intendente municipal Román Bouvier, de concejales y consejeros escolares del partido de Rojas, de autoridades educativas, del personal directivo, docente y auxiliar de la citada escuela primaria y del jardín de infantes N° 906 de la localidad. El nombre «Lonko Lewel» se impuso a «Los inmigrantes» por 73 votos contra 60 y 5 nulos.

El proyecto luego fue presentado al Concejo Deliberante que, en su sesión ordinaria del 11 de agosto pasado, lo ratificó imponiendo el nombre «Lonko Lewel» a la plaza de Los Indios mediante la sanción de la ordenanza N° 3945/2022.

Por otra parte, la iniciativa de los chicos de Los Indios recorrió un exitoso camino en feria de ciencia; participó de la instancia distrital y fue promovido a la regional realizada el 29 de septiembre en la escuela técnica N° 1 de Salto, donde obtuvo una mención especial.

El acto de imposición del nombre se realizó el viernes por la tarde, en la propia plaza y con un clima muy agradable. Allí se dieron cita autoridades municipales encabezadas por el intendente Román Bouvier y por el titular del HCD, Diego Pérez Delbaldo; los delegados municipales en Los Indios, Daniel Anseras; en Rafael Obligado, Edgar Calvo y en Carabelas, Ángeles Zarantonelli; consejeros escolares; funcionarios del sistema educativo provincial; representantes de instituciones locales: escuela primaria N° 5, jardín de infantes N° 906, agrupación «Gauchos de la Virgen», Club Atlético Los Indios, Agricultores Federados Argentinos, cooperativa Defensa de Agricultores de Chacabuco, CAPS de Los Indios, puesto de vigilancia policial y una delegación de comunidades mapuches de la zona (Los Toldos, Junín y Rojas).

En primer término fueron reconocidos los vecinos más antiguos de la localidad: Ernesto Bongiovanni, Manuel Anseras (primer delegado municipal) y Juan Carlos Petronio. Los tres recibieron sentidos aplausos.

El reconocimiento se hizo extensivo luego a toda la comunidad educativa de la escuela primaria N° 5, que fue la cuna del proyecto. Así, fueron mencionados Verónica Argüello, Daniela Petronio, Marianela Savi, Luciano Pérez, Guillermina Puljiz, Agostina Barzaghi, Ezequiel Matheu, Marina García, Florencia Bazán, Soledad Lionetti, Lorena Barredo y Belén Baldovino.

Un momento especial fue el recuerdo de la recientemente fallecida Griselda Sicic, que vivió justo enfrente de la plaza, se desempeñó durante varios años como delegada municipal y fue siempre una activa colaboradora y emprendedora de numerosas iniciativas que mejoraron a la localidad y a la calidad de vida de sus habitantes.

La serie de discursos fue abierta por el delegado municipal en Los Indios, Daniel Anseras, quien en medio de varios agradecimientos recordó que el espacio público fue creado a instancias de su padre, Manuel Anseras, mientras ocupaba ese mismo cargo veintidós años atrás. Gustavo Vignali era el intendente que viabilizó la idea y los Anseras, junto a Lucas García, otro vecino de la localidad, «agarraron la pala» literalmente, armaron los juegos y convirtieron a ese terreno, baldío hasta entonces, en una plaza.

Seguidamente habló a los presentes la directora de la escuela primaria 5, Verónica Argüello. «Qué lindo ver a tanta gente en Los Indios; me explota el corazón», comenzó diciendo quien, como se sabe, es una activa promotora de todo tipo de ideas tendientes a «darle vida» a la localidad reactivando su economía y buscando el crecimiento de su población.

La maestra destacó el impacto que sobre la comunidad produjo esta idea, agradeció a todo el personal directivo y docente y también a los estudiantes de la escuela, a quienes les expresó que «todos estamos muy orgullosos de ustedes por lo que han logrado».

A su turno, la inspectora de educación primaria Marta «Tatana» García puso de manifiesto la importancia de esta concreción, del importante rol jugado por «el Estado presente en los lugares más recónditos», de la participación democrática expresada en la votación y de la trascendencia que actos como éste tienen «para que nuestros parajes no desaparezcan». Instó a «seguir trabajando con creatividad, apostando a formas para que la gente se instale en las localidades pequeñas y allí puedan desarrollarse».

Poco después, otro momento emotivo: dos estudiantes que participaron en el desarrollo del proyecto, Zoe Milagros Martínez García y Ailen Salina, leyeron una reseña de lo realizado incluyendo fechas, nombres de los participantes y actividades llevadas a cabo hasta la concreción del objetivo.

Destacaron las niñas la colaboración recibida de la consejera escolar Claudia Rahlf, ex alumna de la escuela; de la bibliotecaria Noelia Gasparovic; del intendente municipal Román Bouvier y del delegado en Los Indios, Daniel Anseras; de la directora de Educación, Victoria Stodart; del historiador Hugo Silveira; de las familias y de «los habitantes y ex habitantes de la localidad».

También mencionaron la lectura del libro «Historias de Los Indios», de Fernando Paulazo, que inspiró la elección de los dos nombres posibles luego puestos a consideración de la comunidad en la votación. «Nos llenaron de historias, de recuerdos, de emociones, y vislumbramos la pertenencia y el amor que se tiene por nuestro pueblo», afirmaron. «Hoy llegó el día: nuestra plaza ya tiene su cartel con su nombre. Es momento de celebrar con todos ustedes», concluyeron.

Por su parte, el intendente Román Bouvier relató su propia participación, iniciada el 20 de abril pasado «cuando me llega un mensaje de la docente, Daniela (Petronio), contándome el proyecto que tenían. No dudé un segundo en ponerme a disposición y acompañar, porque esto resume lo que queremos como gestión: la participación, interactuar con las instituciones intermedias, trabajar en equipo, romper las barreras de las diferencias. Entonces vine, visité la escuela y me quedé fascinado con la idea; un proyecto que traspasó las paredes de la escuela e involucró a toda la comunidad».

Luego se procedió al descubrimiento del cartel que lleva el nombre de «Plaza Lonko Lewel», ceremonia de la que participaron el intendente Bouvier, el presidente del HCD Diego Pérez, los vecinos más antiguos ya mencionados, los integrantes de la escuela primaria N° 5 en pleno y las delegaciones mapuches de la zona.

Ya descubierto el cartel se dirigió a los presentes el cacique Oscar Farías, de la comunidad mapuche de Junín, con un discurso cuyo tono fue el de un marcado reclamo. «Son momentos difíciles para los pueblos originarios; estamos muy doloridos por lo que está pasando: Estados represivos, violentos, que nos desalojan y aún no nos reconocen», sostuvo, y exigió que se respete «el texto constitucional que nos reconoce como pueblos con preexistencia étnica y cultural y establece el respeto a nuestras formas de organización y a toda nuestra filosofía ancestral de vida».

Finalmente fue descubierta una placa, ubicada en un extremo de la plaza, que inmortaliza para la posteridad los nombres de quienes fueron responsables de que la plaza de Los Indios lleve el nombre «Lonko Lewel». Se trata de los estudiantes y docentes de la escuela primaria N° 5 de Los Indios: Santiago Farías, Francesca Sisterna, Isabella Moreira, Zoe Martínez García, Ailen Salina, Triana Gómez, Cora Bordelaz Marroco, Alejandro Vasquez, Noelia Gasparovic, Daniela Petronio y Verónica Argüello.

Fue una jornada distinta, ejemplar y muy emotiva la que se vivió este viernes en Los Indios. Un verdadero paradigma de concepciones multiculturales, de participación democrática, de creatividad y de esa inextinguible vocación que tienen los pueblos por su propio desarrollo; algo que raras veces logran pero no por falta de ganas ni de voluntad sino porque las ideas que «se salen del molde» son inevitablemente aplastadas por el sentido común. Muy pocas veces tienen éxito.

Los Indios ha iniciado el camino que aún no tiene el triunfo asegurado, pero hacia él marcha por la voluntad de decenas, si no de cientos de habitantes y ex habitantes. Pero también por la decisión de quien enciende la chispa; en algún momento había que decirlo: es Verónica Argüello, la maestra a punto de jubilarse que no romperá sus vínculos con la localidad y que aún tiene muchas sorpresas para darnos.

 

Alumnos autores del proyecto «Un nombre para mi plaza» de Los Indios

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